Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2007.

 Ana Ángela Chiesa

Destinatarios

Docentes de todos los niveles, bibliotecarios escolares

Justificación del proyecto

El Aprendizaje por Proyectos es una metodología, una herramienta de instrucción que ayuda al maestro a lograr sus objetivos como educador. Aunque existen muchas otras metodologías que pueden ayudarle en su trabajo, el Aprendizaje por Proyectos es una herramienta de enseñanza efectiva que para llevarse a la práctica requiere ciertos cambios en el manejo de la clase.

Esta metodología se centra en el aprendizaje y es una metodología que ayuda a los estudiantes a:

  • Desarrollar  habilidades básicas.
  • Aprender a resolver problemas complicados

Por lo cual el trabajo en el aula de la animación a la lectura por medio de proyectos, admite involucrar a los alumnos en situaciones de lectura y de escritura que les permiten desarrollar las habilidades y competencias lectoras necesarias para que se produzcan cambios radicales ,donde en lugar de basar las estrategias de aprendizaje en situaciones puramente divertidas, se  trata de interesar a los niños en este proceso : «No se trata de que los niños hagan lo que quieran, sino de que quieran lo que hagan», decía el psicólogo Jean Piaget allá por 1940.

Divertir es entretener, que no es poco. Interesar es llenarnos de una energía, de un combustible que nos impulsa, que hace que nos esforcemos en cualquier empresa, en cualquier empeño. El interés, que está formado por una conjunción de deseo y necesidad, es una fuerza, una potencia. Un niño que está interesado en la lectura no necesita actividades divertidas para que lea, sólo necesita libros adecuados. Tampoco necesita animadores ni mediadores, sino facilitadores.

Posible impacto del proyecto

El docente por medio de este seminario taller logra  conocer una metodología que le permitirá desarrolla proyectos de promoción y animación a la lectura útiles  para afianzar el desarrollo de competencias lectoras en sus alumnos

Marco teórico del proyecto

Mantener a los alumnos y alumnas de las escuelas, comprometidos y motivados constituye un reto muy grande aún para los docentes más experimentados. Aunque es bastante difícil dar una receta que sirva para todos, la investigación evidencia que existen prácticas que estimulan una mayor participación de los estudiantes. Estas prácticas implican dejar de lado la enseñanza mecánica y memorística para enfocarse en un trabajo más retador y complejo; utilizar un enfoque interdisciplinario en lugar de uno por área o asignatura y estimular el trabajo cooperativo (Anderman & Midgley, 1998; Lumsden, 1994). El aprendizaje por proyectos incorpora estos principios.

Utilizar proyectos como parte del currículo no es un concepto nuevo y los docentes los incorporan con frecuencia a sus planes de clase. Pero la enseñanza basada en proyectos es diferente: Es una estrategia educativa integral (holísitca), en lugar de ser un complemento. El trabajo por proyectos es parte importante del proceso de aprendizaje. Este concepto se vuelve todavía más valioso en la sociedad actual en la que los maestros trabajan con grupos de niños que tienen diferentes estilos de aprendizaje, antecedentes étnicos y culturales y niveles de habilidad. Un enfoque de enseñanza uniforme no ayuda a que todos los estudiantes alcancen estándares altos; mientras que uno basado en proyectos, construye sobre las fortalezas individuales de los estudiantes y les permite explorar sus áreas de interés dentro del marco de un currículo establecido.

Esta estrategia de enseñanza constituye un modelo de instrucción auténtico en el que los estudiantes participan de proyectos que tienen aplicación en el mundo real más allá del aula de clase (Blank, 1997; Dickinson, et al, 1998; Harwell, 1997).

En ella se recomiendan actividades de enseñanza interdisciplinaria, de largo plazo y centrada en el estudiante, en lugar de lecciones cortas y aisladas

Las estrategias de instrucción basada en proyectos tienen sus raíces en la aproximación constructivista que evolucionó a partir de los trabajos de psicólogos y educadores tales como Lev Vygotsky, Jerome Bruner, Jean Piaget y John Dewey.
El constructivismo mira el aprendizaje como el resultado de construcciones mentales; esto es, que los niños, aprenden construyendo nuevas ideas o conceptos, basándose en sus conocimientos actuales y previos (Karlin & Vianni, 2001).

Más importante aún, los estudiantes encuentran los proyectos interesantes, motivadores y retadores porque desempeñan en ellos un papel activo (Challenge 2000 Multimedia Project, 1999, Katz, 1994).

Objetivo general

Que el docente  fortalezca sus conocimientos previos en el desarrollo de proyectos en el aula y adquiera fundamentos de la importancia de articular estos con  la animación de la lectura.

Objetivos específicos:

Que el docente /alumno:

  • Adquiera fundamentos de la importancia de la lectura en el desarrollo intelectual y emocional en el niño.
  • Potencie la calidad del desarrollo intelectual del alumno.
  • Se forme en los conocimientos básicos de la organización de las áreas del conocimientos utilizados en un centro de información
  • Adquiera destrezas prácticas para promocionar la lectura en el aula y desde el aula

Contenidos

Modulo I

Animar a leer implementado proyectos

  • Puntos esenciales para estructurar proyectos de manera efectiva
  • Cómo plantear objetivos o metas para los proyectos
  • Cómo identificar objetivos de aprendizaje y metas:

Modulo II

Diagramación de Proyectos para la promoción de la lectura

  • Los Siete pasos que debemos tener en cuenta
  • Modelos de Proyectos para el aula
  • Modelos de Proyectos para trabajar en articulación con otras áreas y el exterior del aula

Modulo III

La literatura infantil juvenil

  • Distintas formas narrativas: La anécdota, El relato, El mito, La Leyenda, La fábula. El cuento, La poesía.
  • La tradición oral: Cuento folklóricos/ tradicional/ maravilloso o de hadas. Características (lo popular, el elemento mágico como marca literaria, estructura narrativa canónica: formula de apertura y cierre, relato marco y relato enmarcado, las repeticiones).
  • Criterios para la selección de textos. Selección de textos por ciclos de autores nacionales y extranjeros  ( EGB, CBU, Polimodal)

Modulo IV

La organización de las unidades de información

  • Biblioteca  de aula
  • Biblioteca escolar
  • Definiciones
  • Objetivos
  • Fondo Bibliográficos
  • Catalogación y Clasificación
  • Atención de usuarios

Metodología

Seminario Taller donde se combinará la exposición del docente con la exposición individual y por grupos en base a consignas previas articulándose las modalidades de trabajo habituales del docente en el aula con situaciones de lecturas y desarrollo de habilidades en el uso de información.

Se favorece la integración de los miembros del grupo proponiendo actividades donde puedan trabajar en conjunto.

Tendrá momentos de discusión y reflexión sobre la realidad en el aula con un análisis crítico de los textos de la bibliografía propuestas y sus aplicaciones reales.

Contará con un momento de producción donde se realizará un análisis individual del trabajo actual en el aula, para poder mejorar las situaciones de lectura a través de actividades de animación y promoción, las cuales desarrollará cada participante partiendo del aprendizaje de nuevos conocimientos, integrándolos con los saberes que ya tienen

Se aplicaran estrategias específicas relacionadas con el desarrollo y el afianzamiento de la lecto escritura, la selección de literatura adecuada a cada ciclo y la formación de usuarios de las unidades de información

En el encuentro presencial se trabajará con la bibliografía propuesta de forma reflexiva, se darán ejemplos prácticos sobre como promocionar y animar a la lectura

Para el trabajo final,  se estará en contacto con el docente vía mail, lista de correo, teléfono, interactuando a partir de las actividades propuestas en el módulo y los interrogantes que surjan en la formación.

Trabajo Final

En  el trabajo final el alumno realizará  el diseño de un proyecto de Biblioteca Áulica.

El Proyecto deberá tener una duración anual, con planificación de distintas actividades mensuales a realizarse en articulación con las distintas áreas y en el que se involucre en su desarrollo a los distintos miembros de la comunidad educativa.

El mismo deberá contemplar las fortalezas y debilidades en relación a la realidad donde desempeña su labor el docente.

En la evaluación se tendrá en cuenta:

Diagnóstico del contexto donde se desarrollará el proyecto.

Dominio en  la aplicación de los contenidos teóricos.

Habilidad para organizar el contenido y presentarlo en forma clara, lógica e imaginativa.

Interés en la propuesta.

Habilidad para relacionar su disciplina con los contenidos del taller.

Creatividad en las presentaciones de las actividades propuestas.

Habilidad para desarrollar y utilizar métodos y estrategias adecuados para una aplicación efectiva.

Capacidad de diseñar proyectos de integración de las distintas áreas

Dominio del lenguaje en sus expresiones escritas y orales desde su rol como docente.

Habilidad para adecuar a su realidad los contenidos

Bibliografía Consultada

Proyectos de Clase http://www.eduteka.org/

Vistazo General a la Educación por Proyectos en la Red http://www.eduteka.org/Editorial6.php

La creación de un proyecto de clase utiizando la metodología del aprendizaje por proyectos (ApP) http://www.eduteka.org/CreacionProyectos.php

Campaña de animación a la lectura / Teresa Bouza Rey. EN : CLIJ, Barcelona 1992 Nº 18 (45-7p.).-

Hoy Lidia va al taller: un rincón para aprender a leer / Rosa Gil y María Soliva EN: Cuadernos de pedagogía  216 (71- 74p.).-

¿Qué libro han de leer los niños? / Eulalia Valeri Y Asunción Lissón EN: CLIJ, Barcelona, 1989 (15-8 p.).-

Leer para qué? / Jacobo Rodríguez Barrera. EN: 1º Foro Mundial de Información, Documentación y Bibliotecas.-

Promoción de la Lectura: una de las principales líneas de trabajo de las bibliotecas en la comunidad / Lic. Maricela Corvo de Armas EN: 1º Foro Mundial de Información, Documentación y Bibliotecas.-

El papel de los mediadores de Petit Michele EN:  Nuevos acercamientos a los jóvenes y a la lectura. FCE: 1999. P.153-196

¿Qué situación de lectura? (Capítulo 3) EN: Formar niños lectores de textos / coord Jolibert J. Chile: Dolmen, 1994. P 43-58

Aspectos evolutivos por Pardo Belgrano, M.R. EN: Didácticas de la literatura infantil y juvenil. Bs As: Plus Ultra, 1987 p.19-25

Mas interrogantes sobre la comprensión lectura por Regina E. Gibaja EN: Lectura y vida: Revista latinoamericana de literatura. Año VIII Nº 1 Marzo de 1987. P 15-18

Campaña de animación a la lectura  por M. Teresa Bouza Rey EN: Cuadernos de literatura infantil y juvenil. Nº 18 Barcelona: 1992. P. 45 - 47

La lectura en la planificación curricular por Braslavasky B.P. EN : La lectura en la escuela. Bs As: kapeluz, 1983. P.29-35

La animación  a la lectura: para hacer al niño lector por M Montserrat Sarto. Madrid : Ediciones SM, 1984. P. 17-27

La animación  a la lectura por M Montserrat Sarto. EN Vela Mayor. Revista de Anaya Educación. Año 1 Nº 1  Madrid: 1994. P13-18

 

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Esta campaña fue ideada por la American Library Association (ALA) y auspiciada por la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA).

El propósito es incentivar el interés público y la participación activa de todos los sectores de la sociedad a favor del reconocimiento de la biblioteca como actor fundamental del desarrollo cultural, educativo, científico y tecnológico de la comunidad.

La campaña pretende:
• Aumentar el conocimiento sobre la variedad de los programas y servicios ofrecidos por las bibliotecas
• Estimar la utilización de bibliotecas y unidades de información en la vida diaria de la comunidad
• Impulsar la importancia que tienen como instrumento de acceso democrático a la información
• Incrementar el financiamiento para las bibliotecas
• Atraer a bibliotecarios para discutir temas como la libertad intelectual, el libre acceso a la información y a la brecha digital
• Promover la profesión de bibliotecario

Lo invitamos a unirse ingresando a http://www.abgra.org.ar/entu1.htm de donde fue extraída esta información

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1. No se encasille en un solo buscador

Ningún buscador puede llegar a indexar al cien por ciento los millones de documentos que conforman el World Wide Web. Por esta razón resulta conveniente familiarizarse con al menos un par de Motores de Búsqueda de prestigio internacional. He aquí una lista de los quince más reconocidos:

Google
Yahoo
AOL Search
Altavista
MSN
Direct Hit
Excite
Fast
HotBot
Iwon
Lycos
Netscape
Northern Light
Webcrawler
Open Directory

Adicionalmente, es muy conveniente experimentar y conocer los beneficios de los buscadores múltiples, los cuales a partir de una sola petición de consulta llevan a cabo una búsqueda simultánea en dos o más de los Search Engines que se listaron anteriormente.

Mamma
Metacrawler
Dogpile
IxQuick

Este género de búsqueda es especialmente útil cuando Usted desea ampliar su rango de búsqueda y evaluar más fuentes de información para encontrar ese "sitio especial" con el producto o servicio que Usted busca. Al emplear un MetaSearch Engine, Usted sabe que es redituable el tiempo extra dedicado a la investigación de más fuentes de información.

2. Sea lo más específico posible en sus búsquedas

Evite emplear palabras muy genéricas como deporte, medicina o tecnología. Sea tan específico como pueda. Use sudafed, no medicina, pastor alemán, no perro, volkswagen sedán, no automóvil.

Los índices de los Search Engines son enormes. Contienen cada una de las palabras que conforman los cientos de millones de páginas web. Cuando Usted ingresa una palabra o frase que es rara, como shrek, es muy probable que Usted obtenga de inmediato la información que necesita.

Es una buena estrategia ingresar varias palabras relacionadas a lo que Usted busca y pueden ser inclusive una docena o más. Usted no se preocupe por el hecho de que entre más palabras ingrese, más resultados se tendrán. En realidad no hay ninguna diferencia entre tener 100,000 o un millón de resultados. Lo que importa es que las referencias más útiles aparezcan entre los primeros resultados de la lista.

Por ejemplo, ingresando los siguientes parámetros: web page design in mexico, Altavista arroja poco menos de 180 millones de resultados. Sin embargo, Milenium ocupa la primera posición y eso es precisamente lo que Usted está buscando - un socio de negocios en tecnologías de Internet en México. O si Usted opta por ingresar los siguientes parámetros: diseño de paginas web en mexico, Altavista reporta cerca de los 148 millones de resultados y, efectivamente, Milenium está una vez más en las primeras posiciones. ¿Le gustaría intentar con: articulos sobre mercadotecnia?, adelante, note que existen poco más de 55 millones de resultados en Altavista, pero a Usted le interesan fundamentalmente los primeros 20 o 30 listados (esta vez no le diremos que Milenium es nuevamente el número uno).


3. Experimente diferentes técnicas de búsqueda

Algunas gentes prefieren tomar el control sobre la exploración y no depender de las facilidades de búsqueda automática del software especializado de los Search Engines.

Aún cuando sean consideradas como técnicas en extinción, Usted puede usar puntuaciones para ser más preciso en su búsqueda. Por ejemplo, Usted puede indicar una frase en vez de palabras sueltas al encerrar la frase entre comillas, como en "tratamiento fiscal del arrendamiento". Así mismo, Usted puede insistir en que ciertas palabras deban estar forzosamente contenidas en los documentos resultado de la búsqueda anteponiendo un signo + a las palabras, como en +dulces +típicos +méxico. También puede Usted excluir las páginas que contengan ciertas palabras anteponiendo un signo -, como en +distribuidores +café +grano -colombia.

La mayoría de los Search Engines soportan todavía el uso de puntuaciones, pero ellos mas bien recomiendan el empleo de la búsqueda avanzada.


4. Aprenda a ejecutar búsquedas avanzadas

Cuando la búsqueda se torna difícil y no hemos tenido éxito en nuestra misión de localizar cierta información, es momento de recurrir a la facilidad de búsqueda avanzada que ofrecen todos los Search Engines.

Esta facilidad de Advanced Search toma ventaja de las mismas características de la búsqueda por puntuación, pero empleando una codificación más sofisticada al incorporar comandos tales como AND, OR, AND NOT y NEAR. La búsqueda puede incluir otros parámetros como fechas, rangos de fechas, ubicación o región y nombres de dominio.

Usted no requiere aprender este complejo sistema de codificación, sino simplemente llenar un sencillo formulario con los diferentes parámetros de consulta. Usted encontrará siempre un vínculo denominado Advanced Search ubicado cerca del botón de activación de la búsqueda.


5. Tome en cuenta el factor del idioma

Finalmente, debemos hacer hincapié en la influencia del idioma sobre los resultados de búsqueda. Al localizar las páginas, Usted tiene la opción de indicarle al Motor de Búsqueda que despliegue únicamente los documentos redactados en cierto idioma.

El idioma Inglés no contiene acentos ni caracteres especiales y los Search Engines fueron diseñados en su origen para administrar una base de datos de documentos mayormente en idioma Inglés. Hoy en día existen importantes avances en cuanto a la indexación de páginas en idioma Español. Sin embargo, tome en cuenta que para los Search Engines no es lo mismo mecanico que mecánico.

¿Trabaja en una PC o Laptop con teclado sin los caracteres especiales que Usted requiere?. No se preocupe, utilice la facilidad de su sistema Windows a través de la opción Programas > Accesorios > Mapa de Caracteres.


En alguna ocasión leí un artículo referente a que en las entrevistas de trabajo de hace ya varias décadas se solía preguntar: ¿Sabe Usted emplear el teléfono?. Hoy por supuesto suena ridícula la pregunta. Qué tal le parece entonces: ¿Sabe Usted emplear Internet?

Definitivamente las técnicas de búsqueda de información es una especialidad en la que mucha gente estará involucrándose más y más, y pronto.

¡Suerte en su búsqueda de páginas Web!

http://www.informaticamilenium.com.mx/paginas/mn/articulo44.htm

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 Organización Bibliotecaria.

Poco tendría que agregar a las admirables palabras que acabamos de escuchar, con referencia a nuestra organización en lo que a bibliotecas se refiere. Sin embargo, yo me siento tentado a hacer algunas consideraciones generales, como corresponde a mi situación y como corresponden también a la dirección que debemos imprimir a toda actividad en este orden de ideas.

En primer lugar, yo me siento inmensamente feliz de poder concurrir a está sesión de clausura del Congreso de Bibliotecas del país, porque la organización ha sido una de mis principales en el gobierno. En este como en todos lo demás aspectos yo creo que para que las actividades estén perfectamente regladas  y moduladas es menester  que los que entiendan en cada asunto se encuentren en contacto permanente y regidos por una organización, sin la cual es imposible que las mejores ideas puedan cristalizarse en la acción que realiza la comunidad.

Es indudable que la existencia de miles y miles de bibliotecarios que, como francotiradores, cumplen su función en las bibliotecas en que actúan, no es suficiente para que el país haga un uso debido y adecuado de todo su material bibliográfico. Es indudable, también, que mientras nosotros no organicemos esta importante parte de nuestro acervo y de nuestra orientación cultural no alcancemos a obtener de él los mejores frutos. Es indudable, asimismo, que la actividad que se  refiere a todas las bibliotecas argentinas, sean ellas de carácter técnico, profesional o popular, no alcanzará jamás el gran objetivo a que están destinadas si los mismos bibliotecarios no son quienes toman sus actividades en sus propias manos y las realizan con unidad de concepción y con unidad de acción. 

El gobierno, por intermedio del Ministerio de Educación, podrá quizás fijar una orientación común, pero esto es solo la concepción de una idea. La ejecución es la que cuenta, y la ejecución esta en manos, precisamente, de los bibliotecarios. Es indudable que podemos tener numerosas bibliotecas, pero ellas no servirán de nada sino tienen una orientación puesta al servicio de la cultura de la Nación.

La Función  Docente del bibliotecario.

 El bibliotecario es a la biblioteca lo que el maestro es a la escuela. No tendremos buena escuela si no tenemos buenos maestros, por más que ellas sean grandes, lujosas y llenas de toda clase de comodidades. De la misma manera que el alma de la escuela es el maestro, el alma de la biblioteca es el bibliotecario. Por lo tanto, yo no encuentro nada más adecuado que entregar las bibliotecas a los bibliotecarios, y alabo que ustedes hayan tenido la feliz idea de reunirse en este Congreso para dilucidar asuntos que son de su incumbencia, y que en la comunidad argentina representan la responsabilidad, que ustedes, y solamente ustedes tienen en este sector de la cultura.

        Señores: esto no es nuevo. Vengo sosteniendo desde que llegue al gobierno que para que pueda existir una coordinación perfecta en el orden integral de las actividades culturales de la República, es menester una organización. Nada se puede realizar inorgánicamente; de manera que yo no sólo agradezco a la Confederación  General de Profesionales, en formación, el hecho de que estén ofreciendo al país el panorama magnifico de ver que no solamente se preocupan de sus cuestiones particulares e individuales, sino que también están poniendo de su parte algo para el bien de todos, para la organización del conjunto, donde todos pensemos lo que todos debemos realizar.

        He hablado de un estatuto del bibliotecario. Nada más justo y nada más natural, porque nada puede existir ni puede consolidarse en esencia orgánica, ya sea ésta estructural  o funcional, si no se tiene un estatuto que regule las actividades, los derechos y las garantías, como así también las obligaciones que tenemos cada uno de los hombres de la comunidad. Por esa razón creo, que un estatuto es indispensable; pero, indudablemente, hasta ahora no se había realizado ninguna gestión en ese sentido, porque tampoco los bibliotecarios se habían resuelto a organizarse en la forma en que ahora están organizados.

        Para hacer un estatuto de los bibliotecarios, lo primero que necesitamos es una organización que una a los bibliotecarios y les éste indicando desde esa unión la necesidad de intercambiar ideas, de hacer proposiciones y también de exigir lo que a cada uno le corresponde, porque si hemos de tener responsabilidades, es menester también que nos den las armas para defender esas propias responsabilidades.

Revolución en la Cultura.

 Señores: cuando hable de la reforma cultural, me referí en especial a la parte escolástica de esa cultura. No mencione sino de paso todo lo que se refiere a ese acervo o a ese elemento de la cultura representada por el acopio, ordenamiento y clasificación del material bibliográfico existente en el país.

        Es indudable que desde hace muchos años nuestro país ha tenido una preocupación en ese orden de ideas. Sin embargo, sin criticar, sino haciendo una observación objetiva, creo que por diversas circunstancias nuestro pueblo no ha tenido el acceso necesario a las mismas fuentes de cultura, entre las cuales el aspecto bibliotecas es de una importancia extraordinaria.  Es indudable que la biblioteca es un elemento de cultura; es indudable que la biblioteca es una fuente de la verdad, pero es también indudable que para que sacien su sed en esa fuente de la verdad y de la cultura los sedientos de ellas es necesario que el camino de acceso este siempre libre y que las responsabilidades de llegar sean permanentes y reales.

Y en un pueblo cuya vida es difícil y su esfuerzo exageradamente grande, a medida que ese esfuerzo crece, la posibilidad de la cultura popular va haciéndose cada vez menor.

         Nosotros no concebimos la cultura para los círculos de la "elite". Nosotros concebimos la lectura para el pueblo. Nosotros no creemos que un país sea culto porque tenga unos cuantos sabios muy sabios, en tanto tenga muchos millones de ignorantes muy ignorantes. Constituiremos una nación culta cuando la mayor cantidad de hombres y de mujeres haya tenido posibilidades de desarrollar, en un orden o en otro, una cultura general. Queremos un pueblo culto y no un pueblo formado por muchos millones de hombres a quienes les ésta vedada la cultura, aun cuando un pequeño sector de el le sea posible el acceso a esa cultura y el desarrollo extraordinario de la sabiduría. Para nosotros,  la sabiduría es suficiente cuando el hombre conoce gran parte de la verdad, y ello se obtiene no cuando se saben muchas cosas, sino cuando se saben suficientemente las cosas buenas y convenientes. Es eso, en pocas palabras, lo que nosotros queremos ofrecer a nuestro pueblo como cultura, abriéndole las verdaderas fuentes, no tanto de la sabiduría en si como de la cultura en general. 

Las Bibliotecas Populares.

Queremos ofrecer a nuestro pueblo alguna posibilidad de alcanzar  el más alto índice de la cultura general. Las culturas especializadas son, también, de hombres especializados. Eso no lo puede ofrecer sino en cierta medida la comunidad, porque ese es el esfuerzo individual de los hombres. En cambio, nosotros queremos ofrecer lo que podemos ofrecer. No queremos ofrecer lo que no podemos, porque sabemos que no lograríamos realizarlo en manera alguna.

        La tarea del bibliotecario argentino en toda la extensión de nuestro territorio está perfectamente bien ordenada. Dentro de estas ideas, las bibliotecas técnicas y profesionales ofrecerán el mayor acopio posible y, para eso, el Estado y los hombres de la comunidad harán todo el esfuerzo preciso para acumular los fondos necesarios de esa sabiduría; pero, señores, lo que a nosotros nos interesa especialmente es divulgar nuestra cultura a través de una red interminable, en lo posible, de bibliotecas populares, donde el pueblo encuentre lo que necesite para nutrir su inteligencia y su conocimiento.

        En este orden de idea somos básicamente partidarios de la biblioteca popular. Queremos que esta actividad se multiplique en el país; y queremos, a la vez, que no solamente existan las bibliotecas, sino que existan, sobre todo, los que hagan buen uso de ellas. Nosotros sabemos que una biblioteca es muy importante, pero también sabemos que es mucho más importante que la gente concurra a ella a leer. Y esto que parecería a simple vista una perogrullada es en el fondo - ustedes lo saben mejor que yo- una gran verdad en nuestro país.  No es suficiente con que existan las bibliotecas: es necesario que esas bibliotecas tengan un alma que sintonice con el alma de los hombres y mujeres de nuestro país, que se sientan ellos atraídos, que esas bibliotecas tengan vida y tengan acción; si no, es inútil su existencia. 

El habito de leer.

 Recuerdo un cuento que se hace siempre allá, en las provincias del Oeste, donde yo he estado muchos años. Se dice que Sarmiento, siendo gobernador de San Juan, junto a los cerros fundó una pequeña biblioteca. Arregló un local, llevo los libros y puso un hombre al cuidado de la biblioteca.

        Pasados muchos años,  siendo Sarmiento entonces  presidente de la República, hizo un viaje, y fue allá a visitar la biblioteca que él fundara. Llegó y dijo: "¿Qué tal amigo?", "muy bien", contesto el encargado de la biblioteca. Todos los libros estaban como él los había dejado. Pero se le ocurrió a Sarmiento abrir un libro, y resulta que no encontró nada más que las tapas, colocadas en el anaquel. Faltaban todas las hojas. Y preguntó: "¿Qué han hecho con las hojas?". Y contestó el encargado: "Las han pitado".

        Y cuentan que Sarmiento, no se si es cierto eso, dijo: "Por lo menos, veo que han servido para algo". En esa época, probablemente, faltaría el papel en aquellas regiones. 

       No se si esta anécdota, una de las tantas atribuidas a Sarmiento, es cierta, pero si no es cierta merecería que lo fuera. 

        Es indudable que acopiar libros, construir anaqueles, y ordenar allí, aunque sea técnicamente, una biblioteca, es solo una pequeña parte de la función que la biblioteca debe llevar. Y así como en esto existe un aspecto técnico, existe también un aspecto humano. La biblioteca no puede carecer, ni de un aspecto ni del otro. Si es solo técnica, probablemente encontremos en esa maravillosa organización, en esa perfecta documentación y ordenación, el libro que buscamos, teniendo en seguida una idea acabada de su contenido y aun una biografía de su autor, pero si eso no esta al alcance de la gente, si no se lo utiliza en forma permanente, no tiene absolutamente ningún valor.

        Por eso a nosotros, los que de una manera u otra hemos debido concurrir mucho a las bibliotecas en nuestros trabajos de investigación de una o de otra cosa, nos interesa también el aspecto humano que la biblioteca debe tener en la vida del pueblo.

El amigo libro.

Cuantas veces he concurrido a una biblioteca, después de conversar cinco minutos con un entendido he cambiado de parecer en la consulta de mi propia bibliografía. Yo he hecho mucha investigación  de historia, y algunas veces en el Archivo General de la Nación, como también en las numerosas bibliotecas que he consultado, encontré facilitado mi trabajo en un cincuenta por ciento.  Eso ha hecho que en las diversas ocasiones, en vez de ir a una biblioteca rica en libros y muy bien ordenada, haya concurrido a una no tan numerosa en el acopio de elementos bibliográficos, no tan bien ordenada, pero donde había un bibliotecario que me ayudaba extraordinariamente en mi tarea.

        El bibliotecario es el que le da vida a la biblioteca; el bibliotecario es el elemento humano de la biblioteca. Los libros son toda la parte inerte; es la parte técnica; pero si a eso le faltaba la humanización que nosotros debemos dar a todas nuestras actividades de la vida, frente a una cosa muerta, que podrá ser hermosa, pero es muerta, yo prefiero no una tan hermosa ni tan completa, pero que viva, y que en esa vida pueda acompañarnos a nosotros. El libro es algo así como un amigo. Los hay buenos y los hay malos. Los hay que son verdaderamente amigos, según nuestras afinidades, nuestros pensamientos y nuestros sentimientos, y hay otros con quienes no nos podemos avenir a pensar de que estemos todo el día juntos.

El bibliotecario ha de ser capaz de presentarnos a un real amigo. En la vida, muchas veces no se puede encontrar buenos amigos. Cuando uno concurre a una biblioteca ansía encontrar a ese intermediario amable que es el bibliotecario, que es capaz de presentarle a uno un amigo, muchas veces un amigo al cual no se lo deja a lo largo de toda la propia vida. Esto es lo que nosotros pensamos que es la tarea fundamental del bibliotecario: darle vida y darle alma a la biblioteca. Como todas las cosas de la vida, cuando se aleja de esa situación estática de la técnica para acercarse a lo humano y a lo vívido, es cuando más se acerca a nuestra alma.

Esto, señores, solamente lo pueden ofrecer ustedes, los que se ocupan, los que viven para esta actividad, y lo podrán hacer si, reunidos como ahora en un congreso, comienzan a poner ya, desde este momento, las piedras fundamentales de una acción humanizadora de la biblioteca, para ofrecer al pueblo de la República, más que a nadie al pueblo, la posibilidad de compartir con ustedes horas amables y de prolongarlas a través de esas horas amables que uno suele pasar con esos amigos que son los libros.

 Para llegar a ser un país culto.

 Es probable que algunos, frente a estas palabras, opinen que nosotros no estamos defendiendo los libros; decir que todos los hombres pueden ser nuestros amigos no es hacerles ningún favor a los amigos porque todos los hombres,  desgraciadamente, no son amigos de un hombre.  Un hombre elige sus propios amigos, y nosotros queremos darle al libro esa categoría que exalta nuestro amor por los libros, de la misma manera que no atacamos a los hombres porque ellos, a su vez,  puedan tener los amigos que elijan y que deseen. Pero lo que si debemos establecer claramente es que cumple mejor con su misión y lleva mejor el deber que le incumbe, en la hora de propugnar y ampliar la cultura popular, aquel bibliotecario que en su biblioteca consigue hacer el mayor número de amigos entre los hombres y los libros que tiene en su propia biblioteca.

Señores: nosotros pensamos que, dentro de la orientación que comienza a tomar nuestra reforma cultural, las bibliotecas tienen un profundo significado y una tarea importantísima. Y en el trabajo de reformar y  ampliar la cultura argentina no puede estar ausente ningún argentino, porque si alguno cree que solamente los maestros van a ser del nuestro un país culto, se equivoca. Son muy pocos los maestros para influir en la cultura de todo el país. Eso lo haremos entre todos los argentinos; cada uno intrínsecamente para sí y todos para el conjunto de la comunidad argentina.

Sería una cosa muy simple la cultura si solamente con unos cuantos cientos de miles de personas pudiéramos transformar un país de ignorantes en un país de hombres y mujeres cultas.

Esto implica la necesidad de crear primero un ambiente de cultura en la cual debemos preocuparnos todos. Primero el  gobierno, que es el que tiene la mayor obligación de hacerlo. Después el Estado, que actúa en todo el país. Luego,  las instituciones, especialmente las de orden público, es decir los órganos destinados y dedicados a orientar y dirigir la cultura. Después las instituciones privadas, a las cuales les conviene, desde todo punto de vista, sean ellas políticas, sociales o económicas, un pueblo culto. Y ellas deben trabajar incesantemente para que paralelamente a su acción social, política o económica, vaya floreciendo también una cultura. 

Ocaso del Analfabetismo.

Y, finalmente, los individuos, porque no se trata de hacer hombres cultos a la fuerza, si no de ir persuadiendo a los hombres y a las mujeres para que cada uno sepa que vivirá mejor, más feliz, y que será en la vida un ente comprensivo de una felicidad que en el fondo es siempre un poco convencional, si cultiva su espíritu y su inteligencia.

        Cuando eso sea convenientemente propugnado desde todos los ángulos, recién entraremos nosotros en el camino de prepararnos para una comunidad de hombres y mujeres cultos. De manera que en este inmenso panorama - como inmensos son todos los panoramas de una cultura general del pueblo-, y donde cada sector llena su función, la biblioteca, sea esta técnica, profesional o popular, tiene que ser verdaderamente preponderante, porque es allí donde los hombres, persuadidos de la necesidad de cultivarse, concurren a beber la verdad y la cultura. Crear allí un ambiente y un espíritu comprensivo que le haga vivir la necesidad y la posibilidad de esa cultura, a través de lo que el pueda ofrecer como material bibliográfico, es una función fundamental del bibliotecario.

         Dios quiera, señores, que paulatinamente nosotros vayamos convirtiendo todo ese material organizado y ordenado, y que a través de una técnica lo podamos ofrecer con dignidad y con entusiasmo a nuestro pueblo para poner en potencia todo el inmenso caudal que él ansía en lo que es la cultura y el desarrollo de su capacitación general. No es un secreto para nadie que este pueblo no sólo ha progresado, sino que casi no tiene analfabetos, como consecuencia de una preocupación constante de más de veinte generaciones de argentinos.

        Cuando a veces comparo estadísticamente países con el 75% de alfabetos, observando que nuestro pueblo esta ya casi terminando con los últimos resabios de ese analfabetismo -muchas veces importado-, y veo que, a través de generaciones y generaciones, muchos argentino, ilustres por muchas razones, han luchado incesantemente en esa acción de alfabetización del país, pienso, señores, que ellos han hecho todo lo que han podido.

Ahora esta en nuestras manos la tarea de emularlos, porque un hombre que solo sabe leer y escribir no es una gran conquista, y, muchas veces, un alfabeto de esta categoría es el más peligroso de todos los hombres. Es necesario que cada cosa se aprecie a su valor. Saber leer y escribir, y nada más que leer y escribir, es haberse quedado en los medios y no llegar al fin, porque se aprende a leer para beber en los libros lo que nosotros necesitamos poner en ejecución en la vida. Leer es un medio; el fin es la cultura.

Los bibliotecarios y la comunidad organizada. 

Señores: puesto el problema en estos términos, nosotros enseñamos a leer, vale decir, preparamos el alimento y, en cierta medida, indicamos ya un metabolismo. Ustedes son los que alimentan esas posibilidades. Dios quiera, señores, que en el futuro los bibliotecarios argentinos formen una inmensa legión y Dios quiera también que el trabajo de ustedes, en el intercambio inteligente de ideas en estos congresos que deberán realizar periódicamente  les permita transformarse en unos magníficos alimentadores de esa cultura.

        Es grave, señores, la responsabilidad de ustedes, y esa responsabilidad nosotros estamos decididos a cargarla sobre sus espaldas. Les daremos todos los medios para que defiendan esa responsabilidad que carguen, y les daremos también la posibilidad de que colaboren y trabajen permanentemente con nosotros.

        La Biblioteca Argentina debe estar en manos de los bibliotecarios argentinos, que son los verdaderos responsables, los verdaderos artífices de ese sector de la cultura. 

        Pero, señores, también es menester que tengamos la garantía de la preocupación constante de ustedes mismos. Este Primer Congreso Argentino de Bibliotecas es para nosotros augural, y es para nosotros también, diríamos, propicio. Yo quiero que estas mis palabras clausurando esta reunión los comprometan a seguir trabajando tesoneramente en el perfeccionamiento no tanto de las bibliotecas como del material humano que albergue cada una de ellas.

        Nosotros nos hemos de preocupar, y ahora ustedes, organizando dentro de la Confederación General de Profesionales, nos harán llegar, por sus autoridades, todas las demandas de libros, condiciones, de cuanto quieran, para que nosotros podamos entendernos. Esa es nuestra al organizar: que cada uno sea artífice de su propio destino, a la vez que todos seamos artífices del destino común.

        Queremos que las bibliotecas del país sean manejadas por los bibliotecarios, y también que estos sean manejados por sí mismos mediante su representación real y fehaciente. Y así como para todos los asuntos que se refieren a la situación gremial del trabajo argentino  o para las medidas de gobierno que emergen de nuestras intenciones gubernamentales en el campo del trabajo manual consultamos a los sindicatos obreros; de la misma manera que antes de tomar medidas económicas de uno u otro orden consultamos a las organizaciones económicas, también para tomar medidas de cualquier orden en el terreno profesional iremos consultando cada medida con los propios profesionales.

El gobierno de las bibliotecas.

Queremos llegar a un gobierno donde cada una de las opiniones de cada argentino sea respetuosa y respetadamente consultada en los actos de gobierno. Para esto necesitamos tener representantes; no representantes que elijamos a dedo, sino los representantes, que cada organización técnica nos éste indicando. Sabemos que por boca de ellos no servimos el interés de una o varias personas o de un círculo: servimos los intereses de la comunidad organizada.

        Desde ahora en adelante, señores, tengan ustedes la persuasión absoluta de que todo cuanto se refiere al gobierno de las bibliotecas en el país estará en manos de ustedes mismos, que trabajaran mancomunadamente con nosotros. El gobierno estará en permanente contacto con ustedes y haremos en la biblioteca lo que convenga a ustedes y a la biblioteca, porque entendemos que así estamos sirviendo inteligentemente a ese sector de la actividad cultural del país.

        Yo espero recibir el estatuto para pasarlo al Congreso en la oportunidad que sea conveniente. Allí, como es costumbre entre nosotros, se discutirá por nuestros legisladores y por nuestras comisiones legislativas, con la presencia siempre de representantes de los bibliotecarios, como hacemos y como estudiamos nosotros todas nuestras leyes y disposiciones.

        Finalmente, les agradezco en nombre del gobierno, porque estas actividades, tan compresiblemente fructuosas, son siempre no solo de nuestro agrado, sino merecedoras de nuestro aplauso. Ustedes vienen aquí a trabajar por el bien de la biblioteca Argentina. Y el Gobierno les agradece profundamente los desvelos que pasan para que nuestras bibliotecas sean cada día mejores y más dignificadas en su función social. Al hacerlo, señores, les ruego que les lleven a todos los compañeros bibliotecarios del país nuestro sincero agradecimiento por la preocupación que evidencian en sus actividades; y que les lleven, también, un gran abrazo que les envío a manera de saludo desde los más profundo de mi corazón. 

Discurso en el Acto de Clausura del Primer Congreso Argentino de Bibliotecas Populares en el Teatro Nacional Cervantes. (12 de abril de 1954) 

 

 

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Son quienes creen en la importancia del acceso a la información gratuita y equitativa en una sociedad democrática; ellos, junto con los bibliotecarios, son imprescindibles para el futuro de una  nación que lee y escribe; representan a las bibliotecas, están en todas partes, aunque no siempre se les llama así. 

Ellos son los:  

  •  Fideicomisarios de bibliotecas Ya sean elegidos o designados, tienen generalmente conexiones políticas y con la comunidad que pueden resultar en beneficio de las bibliotecas; además tienen influencia sobre funcionarios encargados de abogar por el mejor interés de la biblioteca y de su comunidad.  
  • Amigos de las bibliotecas Como embajadores de las bibliotecas en la comunidad, tienen un papel importante, ya que son los ojos, los oídos y la voz de éstas, representan el grupo que hace que un legislador tome en cuenta los asuntos de las bibliotecas. 
  • Usuarios de la bibliotecaLos estudiantes, los catedráticos, los padres de familia, hombres y mujeres de negocios y otros usuarios, son clave importante para cualquier esfuerzo en su promoción; sus recomendaciones sobre cómo las bibliotecas han ayudado y cuánto se necesita, brinda una evidencia importante que proporciona resultados en acciones.  
  • Líderes institucionales de la comunidadLos directores de escuelas, rectores o presidentes de las universidades y de empresas deberían ser parte de la red de promotores. El apoyo de líderes ayuda a asegurar que el mensaje se  escuche en los niveles más altos de la comunidad. 
  • Bibliotecarios y el personal de la biblioteca Fuera o dentro del trabajo, todo el personal bibliotecario tiene oportunidades de informar al público acerca de las bibliotecas y conseguir su apoyo, para abogar por las mismas. Los administradores bibliotecarios son responsables de desarrollar y coordinar una promoción, la cual defina el papel del personal, del comité administrativo y de los amigos de la biblioteca. 
  • Posibles promotores Cada biblioteca cuenta con promotores, los cuales quizá no pertenezcan a un grupo o la utilicen; pero pueden tener recuerdos especiales de cuando la usaron, tienen  familiares que se beneficiaron o simplemente creen que son importantes; muchas veces ellos se sienten orgullosos de servir a la comunidad.  

¿Qué es lo que usted puede hacer? 

Bibliotecarios/Personal de bibliotecas 

  • Ser positivo, comunicar a los usuarios y promotores que son importantes y agradecer sus contribuciones.
  • Tener reuniones con líderes de la comunidad, universidades y escuelas para formarlos sobre la actividad que van a desarrollar.
  • Contar con información sobre diferentes actividades que tenga la Asociaciones de Bibliotecas, así como de la actividad legislativa y herramientas que puedan beneficiar a la biblioteca y a la comunidad.
  • Mantener a los usuarios informados sobre temas de las bibliotecas.
  • Dedicar una sección del boletín de la biblioteca y de la página en la Internet, sobre temas legislativos y del estado.
  • Reclutar promotores de las bibliotecas, mediante la difusión de información para que la gente se inscriba.
  • Contactar por lo menos dos veces al año a las personas que forman la red de promotores para darles información e invitarlas a inscribirse en una lista electrónica de discusión, sobre temas actualizados relacionados con la biblioteca.
  • Invitar a los usuarios a compartir información sobre casos de las bibliotecas, a dar testimonios en juntas sobre el presupuesto y a participar en entrevistas con la prensa; además a visitar a los legisladores en compañía de los administradores de las bibliotecas.
  • Participar en juntas comunitarias o de universidades, para relatar la historia de la biblioteca, con la finalidad de reclutar más promotores. 

Amigos 

  • Comprobar que los amigos de la biblioteca entiendan el porqué tienen que realizar promoción y cuál es el papel que tienen que desempeñar. Solicite su cooperación.
  • Crear un comité de organizadores para dar seguimiento a temas sobre información, desarrollados por las bibliotecas locales, estatales y nacionales.
  • Invitar a personas importantes miembros del consejo de la ciudad o ayuntamiento, administradores de universidades, personas de negocios y presidentes de organizaciones, a una recepción o visita a la biblioteca.Invitar a legisladores locales que aborden temas al Grupo de Amigos. Agradezca su ayuda.  

del Manual para promotores de bibliotecas de la ALA

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ALFIN es el acrónimo formado de las palabras Alfabetización e Informacional.

La alfabetización informacional propone desarrollar capacidades o habilidades en el manejo de la información en las personas[1]

Entendemos la  alfabetización informacional en dos sentidos: 

  •  Desde el punto de vista de los usuarios es el dominio de una serie de competencias o habilidades par a obtener, evaluar, usar y comunicar la información a través de medios convencionales y electrónicos.

 

  •   Desde el punto de vista de las instituciones educativas y documentales es el servicio y las actividades para lograr la enseñanza - aprendizaje de los conceptos, procedimientos y actitudes relativos al acceso y uso de la información.

Del  mismo modo que el aprendizaje de la lectura se realiza en la escuela, y resulta evidente que es imprescindible para el entendimiento de cualquier campo del saber, también la metodología de la búsqueda de la información y de la utilización de las bibliotecas y otros centro de información deberían ser  materias incorporadas a las currículas de los centros de enseñanza en todos los niveles, puesto que son instrumentos que posibilitan la formación de ciudadanos más competentes, críticos y conscientes.

Igualmente este aprendizaje será más efectivo si el alumno ve que está conectado con sus posibles o ya reales necesidades. La búsqueda de información hay que trasmitirla como un proceso que se debe experimentar y no como un producto que se debe consumir. Por tanto, tiene que estar vinculado prácticamente a todos los proceso de aprendizaje.

La escuela tiene a su favor que trabaja con grupos homogéneos, con intereses similares y con un nivel parecido. En ella se puede programar la formación del usuario partiendo de la biblioteca áulica, siguiendo por la escolar y cuando ya se tiene un cierto nivel de formación con recorridos por las bibliotecas públicas, especializadas, universitarias, etc.

¿Por qué aplicar la alfabetización Informacional a las currículas?

Las habilidades para acceder y usar la información están relacionadas estrechamente con dos objetivos:

  1. Incrementar y ampliar las habilidades y los niveles de escritura y lectura.
  2. La modernización cultural, como requisito para formar parte y participar de manera activa en el desarrollo de la sociedad de la información.

La lectura deficiente se convierte en un obstáculo para alcanzar las habilidades que requiere una persona para incluirse en la sociedad a través de su formación continua.

La lectura deficiente aumenta "la distancia creciente entre analfabetos y alfabetizados, en el contexto de las nuevas posibilidades de desarrollo y aplicación de la alfabetización abiertas por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación"  como señala la UNESCO; de ahí la necesidad de desarrollar programas de formación de usuarios para desarrollar las habilidades en información y consolidar la calidad en la comprensión lectora.

Por esto la aplicación de la alfabetización informacional se debe apreciar como uno de los puntos de planificación del aula, que permitirán el cambio del antiguo concepto de alfabetizado, por uno que se ajusta a las nuevas y reales necesidades que hoy la sociedad exige par ser parte activa de ella.

 

[1] Informacional es un vocablo que no figura en el Diccionario de la Real Academia pero que se forma con el vocablo información mas el sufijo al que significa en nuestra lengua relativo a o perteneciente a. Por lo cual informacional se definiría como relativo o perteneciente a la información

Bibliografía

Benito Morales, F (2000).Estrategias y modelos para enseñar a usar la información / textos de Felix Benito Morales ...[et.al]  coordinación de José A. Gómez Hernández. -- Murcia : KR, 2000 ,267 p. : il. ; 24 cm D.L. MU 2470-2000 ISBN 84-88661-63-0

 

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Leer es hacer el amor con la vida

Publicado: Martes, 21 de Agosto de 2007 00:04 por Autor: Biblioteca y Aula en sin tema

   por Adelaida Nieto*

Si rehúsan a relacionarse desde el amor, las sociedades, al igual que las personas se enferman. Y, como dice el filósofo chileno Humberto Maturana, el amor ocurre cuando en las conductas relacionales, surgen como legítimos otro, u otros, en convivencia con uno.  Es decir cuando las relaciones se tejen desde el re-conocimiento entre las partes y no desde la sumisión. Las conexiones humanas basadas en la posesividad, la dominación, las culpas o el miedo: miedo a perder al otro, miedo a no ser aceptado o reconocido, miedo a fallar, miedo a ser transformado, son emociones que nacen en nombre del afecto pero son su tumba; porque no hacen de la interacción un encuentro amoroso que posibilite leer - reconocer en cada ser humano, un alguien con el cual ser solidario; e impiden a su vez que nos lean en libertad, logrando el verdadero descubrimiento.

La lectura no es una acción, es una actitud. La lectura es una manera de estar y de actuar en el mundo.  Leer es un verbo que encierra tantos verbos como seamos capaces de vivenciar simultáneamente: traducir, interpretar, sentir, significar, crear, buscar, descubrir, crecer, alimentar, responder, preguntar, reflexionar, llorar, reír, admirar, rechazar, viajar, volar, aterrizar...

Leer es un gesto, un guiño a la vida. Leer  es aceptar como posible la incertidumbre. El buen lector es quien lee de manera permanente lo que lo rodea, no quien toma un libro unas horas al día o la semana. Ahora bien, quien lee el lenguaje escrito, ejercita su capacidad lectora del mundo y quien es un lector del mundo, es un maravilloso receptor de la palabra escrita.

Buenos pensadores y "sentidores" nos reconcilian con la lectura como un arte. Un arte que implica activar  la razón y las emociones; un arte que requiere que mientras desciframos la palabra escrita vamos reescribiendo nuevos paradigmas y nuevos sentidos que nos transforman y transforman la vida.

Hemos afirmado en muchos momentos, en muchos lugares, que la lectura es placer. ¡Y sí que lo es! Sea literaria, técnica, informativa o meditativa. Porque la buena lectura nos articula con otro u otros desde la piel de la vida, desde el corazón de la mente,  desde aquellos  imaginarios que  parten del laberinto de los recuerdos. Leer es permitir que la vida se inserte íntimamente en nosotros y nos haga cómplices de su latir. Y esa intimidad  - que puede ser una intimidad con un autor, con un personaje literario, con una circunstancia narrada o vivida, con un colectivo, con el cosmos o con nuestro propio yo -, es profundamente reconfortante y placentera, porque nos conecta no solo a la parte esencial de nosotros mismos, sino también a otras voces, a otros mundos.

Aprendemos de la diferencia, lo que es igual, al ya habernos sido entregado, no nos motiva al reto. La lectura es una actitud de conocer al otro, de aprender o desaprender con él. La lectura nos confronta con distintas vidas que nos interpelan desde los libros, y cuestiona - sin necesidad de que el autor se proponga enseñarnos nada, ni que de la lectura se desprenda alguna moraleja - conceptos que creíamos inamovibles.

A veces, y creo que todos lo hacemos, exploramos textos escritos porque necesitamos reconfirmar o negar creencias, buscando sencillamente que alguien haya escrito por nosotros lo que ya sabíamos pero no habíamos podido expresar. Otras veces logramos leer más livianos, dispuestos a liberarnos de toda verdad, alertas a construir nuevo pensamiento y sentimiento, dispuestos a permitirnos el cambio; eso se parece más a la naturaleza humana que está en permanente evolución.  Una persona, una circunstancia o un escrito son todos textos vivos, que aportan más cuando los leemos desde una posición vigilante pero desprevenida; cuando nos relacionamos con ellos desde la observación activa; cuando tenemos al mismo tiempo la fortaleza para recibir y la entereza para no hacerlo, la generosidad para dar y el tesón para que nada nos sea arrebatado. ¿No podría ser esta una buena forma de amar?

El amor, no las máscaras del amor, construye formas relacionales donde las dos partes son activas, genuinas y por lo tanto actúan desde la libertad y la búsqueda. ¿Conoce alguno otra forma más placentera y más beneficiosa de entablar una relación, quiero decir, de leer?

En ocasiones reducimos el significado de leer a leer textos escritos, pero la lectura primera, la que el ser humano hace desde que nace y que no deja de hacer hasta que muere, es la lectura del mundo. Pablo Freire y Luis Bernardo Peña insisten en recordarnos de  bella manera, que si a un ser humano se le permite y estimula su capacidad lectora del mundo éste será un buen lector de textos y viceversa; porque para quienes viven como lectores, las personas, las circunstancias, ellos mismos y las obras escritas, son textos autónomos con los que se entabla, no una relación pasiva que posibilita ser dominado, ni una relación tiránica donde intentamos dominar, sino un diálogo de saberes, una correspondencia circular de colaboración.

¡Me encanta el poder de transformadores que Paolo Freire nos anuncia si somos capaces de convertirnos en verdaderos lectores! El dice: "Podemos ir más lejos y decir que la lectura de la palabra no es sólo precedida por la lectura del mundo sino por cierta forma de "escribir" o de "rescribirlo", es decir de transformarlo a través de nuestra práctica consciente". ¡Qué alentador!, en un mundo abatido por la violencia, humillado por las condiciones de pobreza, ensombrecido por la destrucción ecológica, paralizado por el escepticismo y agobiado porque aún no descubrimos las verdaderas formas del amor; en este mundo lleno de miedos hay una esperanza! Si somos capaces de convertirnos en auténticos lectores-escritores, podremos re-inventarnos el mundo. Pero esta función depende de nosotros mismos, porque para el soñador un texto es un instrumento para soñar; para el racionalista una herramienta para llenarse de razones; para el temeroso un cajón de miedos; para el destructor ácido corrosivo; para el cultivador semilla y fruto; para el que se siente seguro un baúl de afirmaciones; y así sucesivamente, todo puede pasar, aun refiriéndonos al  mismo texto.

La lectura, como cualquier arte, puede utilizarse para el cumplimiento de múltiples y diversos deseos. Si no ha logrado cambiar el mundo y quiere presentar una queja por ello, puede dirigirse al departamento de quejas, que está ubicado en su propio corazón; al entrar, hágalo en silencio y no se detenga hasta llegar bien al fondo. 

La lectura y la escritura entendidas desde su capacidad modificadora, no son un fin sino un medio, no se fomenta el cincel y el martillo para que haya escultores. Fomentemos entonces la curiosidad incansable, la aspiración profunda de transformar el mundo, las ganas irresistibles de amar, el deseo de construir pensamiento, el ímpetu de crear, el talento para decidir, la fuerza para avanzar, la serenidad para detenerse, las ganas de vivir, que por supuesto incluyen las ganas de morir, y entonces si, tendremos lectores incurables.

El fomento de la lectura y la escritura es un llamado al reconocimiento de todos y cada uno de los miembros de una comunidad, como sujetos de deberes y derechos, con capacidad de intervenir en las decisiones que afectan el colectivo, como ciudadanos no ya de una urbe sino de una sociedad.

Cuando desde la escuela se enseña a leer solamente para decodificar caracteres y no para producir sentidos, estamos ejerciendo una ideología que no cree en la capacidad de la infancia para ejercer ciudadanía. Una ideología que sigue planteando que la niña, el niño, debe leer porque es el adulto del mañana. Los niños y las niñas no son el futuro, son el presente; mañana ya no serán niñas y niños. Hay que darles la oportunidad de construir pensamiento, de tomar decisiones, no podemos seguir considerándolos un tazón vacío, ellos por el contrario, son fuente de la que brota creatividad y sabiduría.

Me voy a permitir ilustrar este planteamiento con una historia real que sucedió no hace mucho en un prestigioso centro educativo, de una prestigiosa ciudad, de un prestigioso país, con unos prestigiosos maestros y un desprestigiado niño de 8 años a quien le pidieron en un examen escolar de religión que dibujara a Dios. Asunto ya bastante complejo, pero no para su profesor de religión, para quien era obvio que cuando se da la orden de: "Pinte a Dios", se dibuja un triángulo equilátero con un ojo en el medio. Pero el niño de esta historia dibujó una piedra, por lo que recibió un contundente cero en religión. A lo que el niño se atrevió a protestar y explicó que el profesor de ciencias le había enseñado que los minerales ni nacen, ni crecen, ni se reproducen, ni mueren y que eso mismo le había dicho el cura sobre Dios; razón por la cual recibió otro contundente cero en ciencias por no entender la diferencia entre los minerales y un Dios único y verdadero.  A lo que este ingenioso alumno argumentó que, aún así, en la preparación a la primera comunión le habían enseñado que Dios estaba en todas partes, y si esto era verdad, entonces estaba también en las piedras. Razón por la cual le fue adjudicado otro cero, esta vez en conducta, por faltarle el respeto a los mayores, es decir por respondón. Nuestro querido niño se ganó tres majestuosos ceros acusado de no entender nada, cuando lo que había hecho era conectar datos que había recibido, construir una nueva información y entretejer pensamiento. Es decir, fue castigado por ser un buen lector, ser un lector activo y  permitirse relacionar el mundo.

Para llevar a cabo acciones que enseñen a superar actitudes pasivas frente al texto, el CERLALC, a través de la Subdirección de Lectura y Escritura, ha realizado un estudio sobre políticas públicas de lectura en Iberoamérica, en el cual se han consultado 163 fuentes y se cuenta con información de 114 programas, registrados por 19 países, de los cuales 8 tienen planes o campañas nacionales de lectura vigentes.  Esta investigación, de carácter exploratorio, arroja que en la mayoría de programas, los conceptos que los fundamentan, están directamente relacionados con los conceptos de ciudadanía y democracia e indican perspectivas sociales y económicas significativas en la promoción de la lectura. Lo anterior demuestra que hay cimientos sólidos para el diálogo sobre la implementación de políticas públicas de lectura, entendiendo la política pública como las "estrategias y  líneas de acción determinadas por el interés común, que buscan guiar, articular y promover, a través de la concertación, las acciones desarrolladas por diversos actores: el estado, las empresas privadas y las organizaciones civiles, en determinados campos de la vida social". Igualmente consideramos que contamos con las bases para el desarrollo de un Plan Iberoamericano de Lectura, compromiso que el CERLALC y la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos), asumimos con los Ministros de Cultura en la reunión de Santo Domingo en el 2002 y que proyecta su lanzamiento para el 2005. Para el diseño de este Plan, el estudio exploratorio realizado por el CERLALC es una herramienta significativa; según resultados de esta investigación la implementación de mecanismos de evaluación para tener un conocimiento  preciso del  impacto de los programas emprendidos se hace prioritaria, así como la necesidad de que el tema de la lectura sea debatido por la sociedad en su conjunto.

Ahora permítanme tocar un tema que ha sido bastante álgido y que está a la orden del día: La lectura en pantalla. Porque si bien es cierto que los resultados de éste acercamiento a 114 programas son alentadores en muchos sentidos,  llama la atención la ausencia de planteamientos para los nuevos lectores y para los nuevos soportes de la palabra escrita. Sabemos que en América Latina la pantalla no es aún de uso masivo, por razones atribuibles a problemas de acceso (económico y técnico)  y a fenómenos culturales o de costumbres. Sin embargo, aunque significativamente el libro impreso tiene una mayor cobertura, tampoco es de uso masivo, quizás por las mismas razones de acceso y de costumbre por las cuales no se ha masificado el computador. Hace más de 400 años que entró a América el primer texto escrito con estrategias clarísimas de distribución regional y éste fue la Biblia. Para los pobladores oriundos de América fue un choque cultural. No sólo porque el pergamino llegó con un dios torturado, sangrante y crucificado que reemplazaba los dioses radiantes del sol y la luna, sino por la sorpresa, que de forma tan bella expresa el sabio inca Waila Wisa cuando intenta descifrar ese texto escrito, y que ya he citado en otras oportunidades:

¿Qué chala blanca es ésta? Vista de este costado es un hervidero de hormigas, la miro de este otro costado y se me antojan huellas de miles de patas de pájaros marcadas en el lodo de las orillas de un pantanoso río. Vista ahora así parecen venados boca abajo y con las patas arriba, y si sólo lo miramos de esta suerte, parecen miles de gaviotas volando.  

Los cambios tecnológicos no son nuevos, ni los que hoy vivimos serán los últimos y, mucho menos, acabarán con los lectores, porque leer es un acto entrañable del ser humano, íntimamente ligado a su naturaleza, y lo realiza aún antes de que existieran los libros.

Luis Bernardo Peña, quizás para tranquilizarnos, quizás para mortificarnos, retira de la mesa una discusión que parece agradarnos mucho; nos quita la rivalidad entre lectores de pantalla y lectores de libros impresos en papel cuando nos recuerda que: "Las encuestas muestran que muchos de los lectores de pantalla son lectores de libros y viceversa". Además agrega: "Con el computador la cantidad de textos escritos ha aumentado, hoy en día se publica más aunque de otra manera."  Entonces, es lógico pensar que si hay más que leer y más formas de hacerlo, es bastante probable que haya más gente leyendo.

Por lo tanto hablaré  de la lectura en pantalla como lectura en todo el sentido y todos los sentidos, y no como una lectura de dudosa reputación. Se lee en pantalla y cada vez más, por ende, deben estudiarse sus características e implicaciones. Su promoción y cualificación, deben ser considerados en los programas de fomento a la lectura, en la formación de lectores y, por consiguiente, en las formulaciones de las políticas públicas de lectura.

¿Cómo enfrentarnos a este tema? Millán dice en su libro "La lectura y la sociedad del conocimiento": "Es difícil no sentir vértigo: a una sociedad en crecimiento constante y que genera ingentes cantidades de documentos, se une la recuperación de gran parte del acervo producido en épocas anteriores, y a todo ello se suman las herramientas para organizarlo y  ordenarlo. Todo pasa a formato digital; todo acaba formando parte de la Web: todo esta al alcance de la mano. Unas como informaciones abiertas, otras de acceso restringido. Pero la masa total es ingente: medio billón de páginas de información... al otro lado de la pantalla....¿Qué experimentamos, felicidad o vértigo?" . Los textos digitales no son una bondad ni una amenaza, nuestro asunto no son las nuevas tecnologías, nuestro asunto son las personas, pues una vez más, la incidencia de los textos escritos en las transformaciones del mundo, depende de lo que el lector haga o no haga con ellos.

Las  transformaciones en las formas de leer, no sólo han sido ocasionadas por la tecnología digital, sino por profundos cambios culturales y sociales, como la inclusión de la mujer como lectora de textos escritos que le entregó a la lectura la intuición y  el permiso para que los planteamientos más racionales se untaran de la magia de las emociones. ¡Y que decir de la inclusión de los niños/as como lectores/as! Cuánto de libertad y de ensueño le han entregado a la lectura.

La educación no ha estado ajena a estas transformaciones, se ha enriquecido con grupos sociales diversos. Los cambios no se han dado a la velocidad que quisiéramos, pero se están dando, y las nuevas tecnologías aportan a la democratización del conocimiento y a la cualificación de la educación. La ayuda audiovisual y la posibilidad de otras lecturas, no lineales, son un aporte a la educación, más que un obstáculo.

Voy  ahora a hablar de hipertexto porque ese vocablo pleno de sentido, me llena de entusiasmo. El hipertexto se parece a la forma que los humanos tenemos de vivir, una forma  que no es lineal, sino un entretejido de cadenas que se inician, se cruzan,  se rompen y se reinician tomando formas distintas, volviéndose a entretejer. Los recuerdos, los imaginarios, las razones y sin razones, navegan por nuestra mente de manera análoga al navegante de la red cuando ejerce su cualidad de lector de hipertexto. Para entablar un código común al respecto, invito a que acojamos las definiciones de hipertexto formuladas en 1960  por Th.Nelson, cuando dice: "Con hipertexto me refiero a una escritura no secuencial, a un texto que se bifurca, que permite que el lector elija y que sea mejor en una pantalla interactiva. De acuerdo con la noción popular, se trata de una serie de bloques de texto conectados entre si por nexos, que forman diferentes itinerarios para el usuario". Y  las pertinentes teorías de Peña al respecto: "El paradigma del hipertexto es la red. Una estructura reticular no tiene principio ni final, no hay arriba ni abajo, no hay ideas más o menos importantes... En la conversación nos movemos de un tema a otro sin más lógica que la conexión que una determinada palabra, nuestra o del interlocutor, suscita en la estructura mental..."

Como vemos el hipertexto da la oportunidad al lector de ser más libre, más creativo. Las letras son las alas de las palabras, que les permiten anidar en el papel o en la pantalla y volar por todos los tiempos y geografías. Lejos de desconocer al navegador como un lector, estamos viendo que es un lector que requiere estar preparado, tener criterio, ampliar su capacidad de decisiones y de interpretación.

La lectura, en cualquiera de sus soportes, puede  ser un instrumento de libertad. Pero la libertad no es hacer lo que se nos antoja cuando se nos antoja, eso es egoísmo. La libertad tiene sus cimientos: el primero es tener opciones para elegir; el segundo es tener insumos y herramientas para hacerlo adecuadamente. No es libre un ave porque vuela, un pájaro si no vuela se muere, no tiene opción. La libertad se aprende, se aprende a elegir y sin lugar a dudas, la lectura es un buen maestro.

Para dar instrumentos que enseñen y lleven a la  conquista de la libertad, aún en situaciones muy arduas, El CERLALC viene desarrollando en Colombia un trabajo con niñas y niños desvinculados del conflicto armado. Algunos de ellos han caído heridos en combate, otros han sido capturados y otros se han entregado voluntariamente, pero todos están bajo la protección del Estado en la etapa inicial de reincorporación a la vida civil.  ¿Qué hace el CERLALC, un organismo internacional dedicado al fomento del libro y la lectura trabajando con desvinculados de un conflicto armado? Justamente ayudarlos a leerse y leer su memoria individual y colectiva, a leer sus imaginarios y a escribir su presente. Ayudarlos a ser libres, a tomar decisiones propias que no agredan la legitimidad del otro, a construir formas relacionales desde el amor a sí mismos y a los otros, es decir desde la lectura. Los libros han sido el barco y el puerto de este proceso que lleva como nombre: Escojo la Palabra.  Cuando iniciamos este programa una de las cosas que más nos impactó fue que estas niñas y niños que habían matado o visto matar, torturado o visto torturar, que habían sobrevivido a la guerra, el hambre y al maltrato no sabían decidir aspectos tan elementales como la hora de levantarse o el tipo de refrigerio que querían tomar. Habían crecido en una estructura donde se aprende a obedecer, no a pensar. ¡Había que invitarlos a hacerse lectores! El impacto de la lectura en ellos fue recogido por sicólogos periodistas y trabajadores sociales, pero fundamentalmente por ellos mismos. La lectura los ayudó a valorarse, a encontrar otras opciones, a mirar de manera diferente la  vida.

Empecé esta reflexión diciendo que las personas y las sociedades nos enfermamos cuando rehusamos relacionarnos desde el amor que legitima al otro en convivencia con uno, es decir: las personas y las sociedades nos enfermamos, cuando nos rehusamos a ejercer el derecho fundamental de LEER.

*Adelaida Nieto es Directora CERLALC. Esta es una Ponencia presentada en el Congreso "Lectura 2003: Para leer el XXI" realizado en La Habana, Cuba del 28 de octubre al 1ro. de noviembre de 2003 y publicado en el número 189 del Boletín Librínsula: La Isla de los Libros.

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