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La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI)

En la Resolución 56/183 (21 de diciembre de 2001) de la Asamblea General de las Naciones Unidas se aprobó la celebración de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) en dos fases. La primera se celebró en Ginebra del 10 al 12 de diciembre de 2003, y la segunda tuvo lugar en Túnez del 16 al 18 de noviembre de 2005.

Fase de Ginebra: 10-12 de diciembre de 2003

El objetivo de la primera fase era redactar y propiciar una clara declaración de voluntad política, y tomar medidas concretas para preparar los fundamentos de la Sociedad de la Información para todos, que tenga en cuenta los distintos intereses en juego.

A la Fase de Ginebra de la CMSI asistieron cerca de 50 jefes de Estado o Gobierno y Vicepresidentes, 82 Ministros y 26 Viceministros de 175 países, así como representantes de organizaciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil, que proporcionaron apoyo político a la Declaración de Principios de Ginebra y el Plan de Acción de Ginebra, que se aprobaron el 12 de diciembre de 2003. Más de 11 000 participantes de 175 países asistieron a la Cumbre y a los eventos conexos.

Fase de Túnez: 16-18 de noviembre de 2005

El objetivo de la segunda fase fue poner en marcha el Plan de Acción de Ginebra y hallar soluciones y alcanzar acuerdos en los campos de gobierno de Internet, mecanismos de financiación y el seguimiento y la aplicación de los documentos de Ginebra y Túnez.

A la Fase de Túnez de la CMSI asistieron cerca de 50 jefes de Estado o Gobierno y Vicepresidentes y 197 Ministros, Viceministros y Subsecretarios de 174 países, así como representantes de organizaciones internacionales, el sector privado y la sociedad civil, que proporcionaron apoyo político al Compromiso de Túnez y al Programa de Acciones de Túnez para la Sociedad de la Información, que se aprobaron el 18 de noviembre de 2005. Más de 19 000 participantes de 174 países asistieron a la Cumbre y a los eventos conexos.

 

 Antecedentes y Organización

 

Proceso Preparatorio

Tomadas por separado, cada una de las fases de la Cumbre es la culminación de muchos meses de consultas y negociaciones entre los Estados Miembro, expertos de las Naciones Unidas, el sector privado y los representantes no gubernamentales, que estudian una enorme cantidad de información y comparten un cúmulo de experiencias en los temas relacionados con la Sociedad de la Información. Las consultas y negociaciones se realizan antes de la Cumbre propiamente dicha y constituyen el Proceso Preparatorio.

Organización

Se ha establecido un Comité Organizador de Alto Nivel (COAN) para la Cumbre, bajo el auspicio de Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, cuyo objetivo es coordinar los esfuerzos de la familia internacional de las naciones Unidas para la preparación, organización y celebración de la CMSI. El organismo de las Naciones Unidas encargado de dirigir la organización de la Cumbre es la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), con sede en Ginebra (Suiza). Se estableció una Secretaría Ejecutiva (CMSI-SE) bajo la autoridad del COAN, que prestará ayuda en la preparación. Los países anfitriones, Suiza y Túnez, también han establecido Secretarías Ejecutivas.

Participación

Si, por una parte, la CMSI recomienda la participación de los gobiernos en el más alto nivel, por otra se invita a participar a representantes de todos los organismos competentes de las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, las organizaciones no gubernamentales, el sector privado, la sociedad civil y los medios de comunicación para establecer un verdadero proceso multiparticipativo.

 

La brecha digital

Por Kemly Camacho* 

La brecha digital es probablemente uno de los primeros conceptos con que se inicia la reflexión alrededor del tema del impacto social de las tecnologías de información y comunicación (TIC). Desde entonces se percibe que estas tecnologías van a producir diferencias en las oportunidades de desarrollo de las poblaciones y que se establecerá una distancia entre aquellas que tienen o no tienen acceso a las mismas. Un enfoque que aporta a la discusión.

 Desarrollo y solidaridad digital

Para hacer una revisión histórica del concepto hay que recordar que, en general, la relación entre tecnología y desarrollo ha sido muy frecuentemente percibida como una relación lineal. Inclusive, en los años 60-70, se propiciaron - al menos en Latinoamérica - una gran cantidad de programas nacionales con el apoyo de los organismos internacionales y bilaterales orientados a la “transferencia tecnológica” de los países desarrollados hacia los países pobres. Aunque en esta ocasión se referían principalmente a la transferencia tecnológica orientada a la producción industrial ya se suponía que la disponibilidad de tecnología produciría desarrollo.

Cuando, alrededor del año 1978, en los países ricos se dio el auge del desarrollo informático se discutía sobre el impacto de esta tecnología en el desarrollo. Con este propósito la UNESCO crea un organismo intergubernamental de informática (IBI) cuyo propósito es crear las condiciones para que los países pobres lograran su crecimiento informático y con eso se redujera la brecha con los países ricos. Es entonces desde la informática y no necesariamente desde la expansión de la Internet que se comienza a construir el discurso sobre la brecha digital.

“La adopción de la informática por los países del Tercer mundo y la aplicación de una política en este ámbito les permitirá acceder al mismo nivel de desarrollo que los países industrializados. La experiencia de los países industrializados prueba que la informática, nacida del progreso, puede, a cambio, acelerar el desarrollo. Si los países en desarrollo logran dominarla, puede incluso, gracias a una mejor administración de los recursos, contribuir a atenuar la brecha que los separa de los países poderosos”[1]

Este discurso se generaliza posteriormente con la expansión de la Internet. En el año 2000 en Okinawa, el G7 [2] define como uno de sus principales nortes el desarrollo de la sociedad de la información (global information society) y crea la Dot Force con el propósito de integrar esfuerzos internacionales y encontrar maneras efectivas de reducir la brecha digital. Aunque ese documento no da una definición precisa de la brecha digital, se puede deducir que se entiende como la inclusión o exclusión de los beneficios de la sociedad de la información.

 “Renovamos nuestro compromiso con el principio de inclusión: todo el mundo, donde sea que se encuentre, debe tener la posibilidad de participar; nadie debe quedar excluido de los beneficios de la sociedad de la información.” [3]

Otro hito en la construcción del concepto se da en la Cumbre de la Sociedad de la Información en Ginebra, 2003 [4] cuyo tema de convocatoria es precisamente la reducción de la brecha digital. Se comprende que la misma se reducirá con el acceso a las TIC y con la creación de oportunidades digitales. En esta Cumbre se propone como estrategia la solidaridad digital de los países ricos con los países en desarrollo.

“Reconocemos que la construcción de una Sociedad de la Información integradora requiere nuevas modalidades de solidaridad, asociación y cooperación entre los ¬gobiernos y demás partes interesadas, es decir, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales. Reconociendo que el ambicioso objetivo de la presente Declaración -colmar la brecha digital y garantizar un desarrollo armonioso, justo y equitativo para todos- exigirá un compromiso sólido de todas las partes interesadas, hacemos un llamamiento a la solidaridad digital, en los planos nacional e internacional.” [5]

Posterior a la Cumbre del 2003, se crea la UN ICT Task Force (Fuerza de Tarea de TIC de la ONU) que sustituye en cierta medida la Dot Force y cuyo objetivo principal es relacionar el uso de las TIC con la consecución de los objetivos del milenio también definidos por las Naciones Unidas. Con este acercamiento se pretende explicitar cómo las tecnologías de información y comunicación pueden ser utilizadas como instrumento de desarrollo. Otro aspecto importante de rescatar de esta propuesta es que ya no se habla solamente de la Internet sino de otras tecnologías de información y comunicación como la telefonía móvil.

La UN ICT Task Force define la brecha digital de la siguiente manera:

“En los últimos años, como consecuencia de que las tecnologías de la información y de la comunicación se han convertido en la columna vertebral de la economía de la información mundial y de que han dado lugar a la sociedad de la información, se ha puesto mayor atención a la diferencia de acceso a las TIC entre los países desarrollados y los países en desarrollo. Esta diferencia se conoce como la “brecha digital”. Pero ¿qué tan grande es? ¿Está creciendo o se está reduciendo? Una manera significativa de medir esta diferencia de acceso a las TIC es estudiar las divergencias entre los países desarrollados y los países en desarrollo en lo concerniente a la introducción de diversos servicios de TIC (teléfono, teléfono celular, internet) y de computadoras portátiles, en la última década. [...] La diferencia se ha reducido visiblemente, con un progreso particularmente rápido en el sector de los teléfonos celulares y en el uso de internet.”

La UIT convoca, en el 2004, al evento “Building digital bridges” [6] en el cual se retoma el concepto de brecha digital a partir de las diferencias de conectividad, ahora incluyendo además la diferencia en las velocidades de conexión, entre el dial up y el wireless por ejemplo.

Los tres aspectos de la brecha digital

También se posiciona en este evento de UIT que la brecha digital está basada en aspectos de acceso pero también en los relacionados con el uso de las TIC. Se proponen tres tipos de brecha digital: la de acceso, basada en la diferencia entre las personas que pueden acceder y las que no a las TIC ; la de uso, basada en las personas que saben utilizarlas y las que no ; y las de la calidad del uso, basada en las diferencias entre los mismos usuarios [7].

Como puede deducirse, el concepto de brecha digital se ha modificado a través del tiempo. En un principio se refería básicamente a los problemas de conectividad. Posteriormente, se empieza a introducir la preocupación por el desarrollo de las capacidades y habilidades requeridas para utilizar las TIC (capacitación y educación) y últimamente también se hace referencia al uso de los recursos integrados en la tecnología. Así, el concepto de brecha digital incorpora los siguientes enfoques básicamente:

a) El enfoque hacia la infraestructura: o sea, la posibilidad/dificultad de disponer de computadoras conectadas a la red mundial. Esto incluye también el problema de servidores y de backbones. De hecho, los países del sur siguen dependientes de los equipamientos del norte.

b) El enfoque hacia la capacitación: es decir, la capacidad/dificultad de usar estas tecnologías. Se empezó a contemplar que también existe una diferencia relacionada con las habilidades y capacidades para utilizar adecuadamente la tecnología y no solamente con la posibilidad de disponer de computadoras. En este sentido, se comienza a desarrollar el concepto de alfabetización digital relacionado con el de brecha digital.

c) El enfoque hacia el uso de los recursos: se refiere a la limitación/posibilidad que tienen las personas para utilizar los recursos disponibles en la red. En los últimos tiempos, se ha integrado en el concepto de brecha digital las posibilidades de utilizar la tecnología no ¬solamente para acceder a la información, el conocimiento sino también a un nuevo modo de educación y para aprovechar de las “nuevas oportunidades” como el desarrollo de los negocios, la atención médica en línea, el teletrabajo, el disfrute de nuevas formas de entretenimiento y ocio.

Basados en estos elementos, muchos de los organismos internacionales han definido una política de desarrollo orientada a la reducción de la brecha digital. Sin embargo, a pesar de la evolución en el concepto, se enfatiza principalmente en el desarrollo de la infraestructura tecnológica. Las inversiones y las políticas nacionales para la reducción de la brecha digital siguen orientadas principalmente hacia el desarrollo de la conectividad.

Una de las mejores maneras de concretar la comprensión de un concepto es la forma en que este se le valora. En este sentido, las más importantes mediciones de la brecha digital (e-readiness, UIT) están relacionadas con el grado de masificación del uso de las TIC entre países, regiones, grupos o personas y se mide por variables como la disponibilidad de computadoras, la densidad telefónica y la velocidad de acceso por persona[8].

Los imaginarios políticos de la brecha digital

Es importante visitar estas definiciones porque son referentes para la conformación de las políticas nacionales de tecnología. Primero tenemos que tomar en cuenta el hecho de que, vinculados a la brecha digital, se mueven varios imaginarios sobre los cuales proponemos reflexionar. La diferencia en el acceso a las tecnologías incrementará las diferencias sociales ya existentes.

a) La ilusión de la relación causa-efecto Uno de los aspectos más delicados en la comprensión de la brecha digital es la relación de causalidad que subyace en propuestas como la del sitio de CMSI. “Se ha hecho cada vez más grande la brecha que separa el conocimiento de la ignorancia y los ricos de los pobres, tanto dentro de cada país como entre países” [9]

En las definiciones se establece una relación directa entre el acceso a la tecnología y las oportunidades de desarrollo (determinismo tecnológico), expresadas en mejores condiciones de bienestar, reducción de la pobreza y mejoramiento de la calidad de vida. De la misma manera se establece lo contrario, es decir que un menor acceso a las TIC implicará mayores dificultades para mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, esta relación causa-efecto no se explica y las consecuencias positivas y negativas que se producen directamente del acceso a la tecnología aparecen como una solución mágica.

Esta explicación causal implícita en el concepto oculta la complejidad de la brecha digital y la posible relación entre la incorporación de las tecnologías en las dinámicas sociales y la transformación social que implica.

Para los grupos sociales que posicionan un nuevo entendimiento de este concepto, los factores que pueden potenciar el uso de la tecnología como instrumento de desarrollo son diversos, complejos y tienen interrelaciones entre sí que dependen del contexto, la cultura y la historia del grupo en el que estas se incorporan. Entonces, se puede decir que las tecnologías de información y comunicación pueden ser un elemento que potencia del desarrollo, pero hacer efectivo este potencial depende de aspectos organizativos, de desarrollo de habilidades y capacidades, de acciones de integración dentro de la identidad cultural y social del grupo, de modificación de procesos sociales, entre otros. Cuando un grupo social se apropia de la tecnología, es capaz no solamente de usarla para transformar sus propias condiciones de vida, sino que la transforma a ella misma por medio de procesos de innovación tecnológica con identidad social.

b) Los “incluidos” de la sociedad de la información podrán participar en la construcción de una “nueva sociedad”

Las TIC serán un elemento dinamizador fundamental en la sociedad. Por consiguiente quienes, individual y colectivamente, logren desarrollar la infraestructura y las capacidades para utilizarlas serán privilegiados, tendrán mayor capacidad de decisión e influirán la construcción de esta “nueva sociedad” [10].

c) La brecha digital resulta de las brechas sociales

Esta percepción basada en la relación causa-efecto oculta la relación dinámica y dialéctica entre la brecha digital y las otras brechas sociales. Se suele considerar que la diferencia en el acceso a las tecnologías incrementará las diferencias sociales ya existentes. Es decir, que la brecha digital implicará más desarrollo en los países, regiones y personas con mejores oportunidades de acceso en detrimento de quienes tienen menos. Esta diferencia se hará evidente no solo entre países, sino también dentro de cada país privilegiando a las poblaciones con mejores condiciones económicas, políticas, sociales y culturales. Por cierto, la brecha digital es producto de las brechas sociales producidas por las desigualdades económicas, políticas, sociales, culturales, de género, generacionales, geográficas, etc.

d) Una sola brecha digital - una sola solución

Uno de los aspectos más relevantes del concepto que se analiza es que expresa unicidad. Se habla de la brecha digital en el mundo entero, como si existiera solo una y como si tuviera las mismas características en cualquier tiempo o espacio social. Este es uno de los aspectos más fuertes del imaginario que está detrás de la definición. El problema de hablar de la brecha como una sola es que, entonces, se buscan soluciones únicas y generalizables. En realidad se debería de hablar de las brechas digitales, dadas por la condición de género, edad, cultural, localización geográfica o socioeconómica y por las combinaciones entre estos factores. De esta manera, el abordaje conceptual, metodológico y los recursos y acciones para enfrentarlas estarían relacionados con las condiciones específicas de las mismas.

 e) La brecha digital no aparece por sí misma

Otro de los aspectos que se destacan es el carácter ahistórico del concepto. En general, si se estudian los discursos tradicionales relacionados con el tema de la sociedad de la información llama la atención que la mayoría de ellos no relatan la historia que da surgimiento a la misma. En general, da la sensación de que la sociedad de la información aparece sin que sea producto de una dinámica social y un proceso histórico.

Parece como si la sociedad de la información se construye a partir de la incorporación de las tecnologías y no a partir de las realidades estructurales y las contradicciones existentes. En este sentido, se entiende como una brecha producida por los aspectos tecnológicos, y estos aparecen en el discurso como neutrales.

f) La individualización

Otro de los imaginarios que rodean este concepto es la individualidad. Al realizar las mediciones de la brecha digital basándose en la relación entre población conectada y población desconectada se estimula un uso individual de la tecnología. Ya de por sí, se ha estimulado el uso individualizado de la computadora en la escuela, la empresa, el Estado y otros espacios donde esta se ha integrado como parte de los recursos cotidianos. Son poco generalizadas las acciones que tratan de establecer usos colectivos de las TIC. Pero adicionalmente a esto, el concepto de brecha digital analiza la disponibilidad individualizada partiendo del supuesto de que el beneficio de una computadora es para una persona.

Desde algunos esfuerzos de la sociedad civil, como los telecentros o los puntos de acceso comunitario, la reducción de las brechas digitales y la medición de las mismas se basan en los usos colectivos de los equipos de cómputo y estimulan y comprenden los beneficios grupales de los mismos. La brecha digital debería referir a las capacidades/dificultades que tiene un grupo social de utilizar las TIC como recurso común para el desarrollo de la colectividad y la transformación de las condiciones de vida de sus integrantes.

g) Las nuevas brechas digitales

Hasta este momento se habla de la brecha digital como la diferencia que produce en el desarrollo el tener acceso o no a las tecnologías. Sin embargo, nuevas brechas digitales van apareciendo a medida que las TIC se incorporan en la vida social. Ya no se trata únicamente de un problema de tener acceso o no, sino de las diferencias que aparecen entre quienes ya tienen conexión.

No todos los que disponen de conexión tienen posibilidades de desarrollar sus capacidades y habilidades para el teletrabajo, por ejemplo. Y nuevamente, no por la tecnología misma, sino porque las condiciones que se requieren para integrarse en esta nueva fuerza laboral como una educación bilingüe, un alto manejo tecnológico, capacidades de interacción multicultural, condiciones de inestabilidad, aptitud para trabajar de manera aislada y tomar mayores responsabilidades vinculadas al teletrabajo, entre otras, son costosas y difíciles de adquirir y por consiguiente no pueden ser asumidas por la mayoría de la “población conectada”.

O tampoco por ejemplo, todas las empresas locales a pesar de tener conexión, podrán aprovechar las ventajas de la comercialización en línea o podrán incorporarse en las redes productivas multinacionales. Nuevamente no es el aspecto tecnológico el que las limita sino las condiciones económicas, sociales y culturales en las cuales se desenvuelven y las posibilidades de desarrollar capacidades y transformar sus procesos productivos.

Agregando a esta reflexión se deja mencionada la gran discusión sobre propiedad intelectual donde se juega el futuro del conocimiento como derecho privado o colectivo y que tiene la potencialidad de abrir nuevas brechas relacionadas con el acceso, uso y producción del conocimiento y la información que viaja por la red.

Con la inserción de las tecnologías en la vida cotidiana aparecerán nuevas brechas digitales que se refieren a las posibilidades reales de aprovechamiento de las mismas, principalmente entre la clase media que aunque tiene mejores condiciones de acceso que las clases más populares, no siempre tiene todos los recursos para desarrollar las capacidades y habilidades que les permitan aprovecharlos para transformar las condiciones actuales.

h) Inversión focalizada en infraestructura

Si se aborda la brecha digital bajo el supuesto de causalidad es posible que los Estados, los organismos internacionales y algunas instancias de la sociedad civil orienten los esfuerzos y recursos directamente al desarrollo de la infraestructura y en algunos pocos casos a procesos de capacitación técnica básica. Invertir en estos aspectos tiene además la ventaja, para quienes lo hacen, de que es fácil hacer evidente el destino de los recursos (en computadoras, laboratorios, conexiones, líneas, etc). Se supone que una vez que se ha desarrollado la infraestructura el resto de los beneficios vendrán luego; se desatarán mágicamente.

i) La brecha digital como negocio

La brecha digital entendida como brecha tecnológica únicamente y basar su solución principal en el desarrollo de la infraestructura es sumamente conveniente para las grandes empresas de telecomunicaciones y las productoras y comercializadoras de equipo de cómputo. La inversión social que implica abordar integralmente las brechas digitales, por medio de procesos de fortalecimiento organizativo y de desarrollo de capacidades, no representan un negocio tan importante como si es la venta masiva de conectividad y computadoras.

j) La brecha digital - un espejismo

La discusión sobre la sociedad de la información y el conocimiento ha estado bastante concentrada en el tema de la brecha digital y cómo reducirla. Esto provoca un espejismo ya que disimula o minimiza la discusión sobre los otros aspectos que implica la sociedad de la información y el conocimiento como creación de empleo y cambios de condiciones de trabajo en relación con las TICs, transformación de los modelos económicos y de creación de valor, los aspectos legales, la nueva educación, la propiedad intelectual, el conocimiento abierto etc.

Participar en los procesos de apropiación social de la tecnología

La sociedad civil organizada, así como diferentes investigadores y académicos, han propuesto nuevas comprensiones de este concepto, haciéndolo más complejo y poniéndolo en contextos.

Una de las manifestaciones más claras de estas propuestas se da dentro del marco de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información en Ginebra, 2003 donde la sociedad civil tuvo un papel fundamental posicionando nuevas comprensiones y conceptos que fueron desarrollados a través de procesos participativos durante los meses anteriores a este evento. El tema de la brecha digital también fue redefinido por la sociedad civil como puede deducirse de la declaración final de la sociedad civil.

“Consideramos que las tecnologías pueden utilizarse como medios fundamentales, y no así como fines en sí mismas, por lo cual reconocemos que reducir la brecha digital es un paso más, entre otros, en el camino para conseguir el desarrollo en favor de todos y todas. La desigual distribución de las TIC y la falta de acceso a la información que tiene una gran parte de la población mundial, fenómenos que suelen denominarse brecha digital, son de hecho una expresión de nuevas asimetrías en el conjunto de brechas sociales existentes. Éstas incluyen las brechas entre el Norte y el Sur, los ricos y los pobres, los hombres y las mujeres, las poblaciones urbanas y rurales, aquellos que tienen acceso a la información y aquellos que carecen del mismo. Dichas disparidades pueden verse no sólo entre las diferentes culturas, sino también dentro de las fronteras nacionales. La comunidad internacional debe ejercer su poder colectivo para garantizar que los Estados adopten medidas con el fin de reducir las brechas digitales nacionales.” [11]

Desde estos grupos se comprende la brecha digital a partir de las condiciones que tienen que desarrollarse para la apropiación de las tecnologías y para la incorporación de las mismas como una herramienta que debe ser integrada en la vida cotidiana para transformar las realidades en un proceso continuo. Un reflejo de esto es lo expresado por Jean-François Soupizet [12]

“La mínima capacidad de apropiarse de las tecnologías de la información y de la comunicación en un contexto estructural de innovaciones sucesivas es lo que hace la diferencia. En efecto, en un mundo en plena globalización, este retraso amenaza con agudizar el resto de disparidades, razón por la cual se presta especial atención a la brecha digital.”

Otra referencia a esta comprensión del concepto se puede encontrar en la comunidad virtual Mística que tiene la virtud de unir las experiencias y los pensamientos de investigadores y actores de la sociedad civil latinoamericana. [13]

“La brecha digital es una expresión de las brechas sociales. Para comprenderla es necesario analizar las condiciones de acceso, uso y apropiación social de las mismas y no solamente reducir su comprensión a la infraestructura y conectividad.”

Cambiar de perspectiva para que las tecnologías estén al servicio de las sociedades. Partiendo del análisis del concepto y de las opciones presentadas desde la sociedad civil, se propone una nueva acepción al concepto que vaya en el siguiente sentido:

Las brechas digitales están dadas por las posibilidades o dificultades que tienen los grupos sociales de aprovechar colectivamente las tecnologías de información y comunicación para transformar la realidad en la que se desenvuelven y mejorar las condiciones de vida de sus integrantes.

Se propone que para hablar de brecha digital y de las estrategias para enfrentarla se parta de la sociedad que soñamos y no de la tecnología. Y que una vez definida la utopía se reflexione de cómo las tecnologías pueden contribuir para alcanzarla. Por ejemplo, se habla de la solidaridad digital como estrategia de reducción, sin embargo, la reflexión debería estar centrada en cómo las tecnologías pueden apoyar la construcción de sociedades solidarias y qué condiciones requieren los grupos sociales para utilizar las TIC para llegar a esta aspiración. Definitivamente este cambio de enfoque transforma a su vez la comprensión de lo que es la brecha digital.

Notas y referencias

[1] Unesco-IBI. Rapport général de la conférence Stratégies et politiques informatiques nationales, Torremolinos, 1978, p. 17. [2] Grupo de los 7, luego de los 8, G8. [3] G7, Okinawa Charter on Global Information Society, Okinawa, July 22, 2000. http://www.g7.utoronto.ca/summit/2000okinawa/gis.htm [4] Declaración de principios CMSI, Ginebra, 2003 http://www.itu.int/wsis/docs/geneva/official/dop-es.html [5] http://www.unicttaskforce.org/perl/documents.pl?id=1385 [6] http://www.itu.int/digitalbridges/docs/Abstract-BDB.pdf [7] http://www.itu.int/digitalbridges/docs/presentations/02-Cho-Background.pdf [8] ITU Digital Access Index: World’s First Global ICT Ranking Education and Affordability Key to Boosting New Technology Adoption http://www.itu.int/newsarchive/press_releases/2003/30.html [9] ¿Por qué una Cumbre sobre la Sociedad de la Información? http://www.itu.int/wsis/basic/why-es.html [10] “El poder acceder a las tecnologías de información y comunicación es un requisito importante para participar de una sociedad cada vez más dependiente de la tecnología” (CristiAn Fuenzalida) http://www.dcc.uchile.cl/ cfuenzal/brecha_digital.html [11] Construir sociedades de la información que atiendan a las necesidades humanas : Declaración de la sociedad civil en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, Adoptada por unanimidad en Plenaria por la sociedad civil de la CMSI el 8 de diciembre de 2003. http://alainet.org/active/show_news.phtml?news_id=5145 [12] Soupizet, Jean-François. La fracture Numérique Nord Sud, Édition Economica, Paris. [13] http://www.funredes.org/mistica

*Kemly Camacho es ingeniera en computación y Licenciatura en antropología. Posteriormente realizó una maestría en evaluación de programas y proyectos de desarrollo. Actualmente es doctorando de la Universidad Abierta de Cataluña en el programa interdisciplinario sobre la sociedad de la información y el conocimiento. Actualmente Camacho coordina los programas regionales para Latinoamérica, Africa y Asia del secretariado Internacional del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo de Canadá que trabaja los temas de las tecnologías de información y comunicación e intercambio de conocimiento, Bellanet. Fuente:Vecam.org -15.05.2006

http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=1706 Publicado el 1/6/2007

¿QUÉ ES LA INFORMACIÓN PARA EL CAMBIO CIUDADANO (INFOCC)?

¿QUÉ ES LA INFORMACIÓN PARA EL CAMBIO CIUDADANO (INFOCC)?

Es un proyecto internacional iniciado por la Fundación Ciencias de la Documentación que se realizará como una red formada por instituciones y profesionales de varios países, con soporte virtual por Internet y sesiones físicas en países seleccionados rotativamente en representación de cada continente.

El proyecto nace por una parte para cubrir las necesidades crecientes de información de los miembros de las sociedades basadas en los artículos 19, 27 de la Declaración de los Derechos Humanos, y por otra, por la aplicación cada vez mayor y eficaz de las Nuevas Tecnologías. Por lo tanto:

Es una manera de pensar y de actuar.

Es una red de diálogo público y privado.

Es un concepto que valora el conocimiento generado de un uso efectivo de la información contenida en los documentos – y no sólo los avances técnicos – como crucial en el desarrollo democrático de las sociedades.

Es un proyecto social que busca mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos desde la información y el conocimiento.

Más inforamción en http://www.documentalistas.org/proyectos/cambio_ciudadano/index.php

Servicios

Servicios

Puede ver los servicios ingresando a http://serviciosdeinformacion.blogia.com/

Biblioteca Áulica: Actividades de acuerdo con el nivel educativo que se atiende:

Biblioteca Áulica: Actividades  de acuerdo con el nivel educativo que  se atiende:

 

PRESCOLAR

En este nivel, niños y niñas, establecen, en la mayoría de los casos, el primer contacto con los libros y con la lengua escrita. Propiciar que los preescolares participen en la organización del acervo, les permitirá sentirse integrados con el espacio y los materiales; principalmente pueden colaborar en la clasificación (explorando los materiales; ellos pueden diferenciar perfectamente un cuento de un libro de juegos y actividades, ¡propiciemos su participación!) y el acomodo (dibujando los señalamientos y ordenando el espacio).

PRIMARIO

En este nivel los chicos manejan el lenguaje escrito y una tipología textual cada vez más amplia. Realicen en forma conjunta la clasificación, guíelos en la exploración y en los elementos que deben tomar en cuenta para identificar los diferentes tipos de texto que tiene el acervo y lean algunos fragmentos. Posteriormente, pueden acudir a otras bibliotecas y reflexionar en torno a los sistemas de clasificación de la escuela, en contraposición con los de centros de documentación con acervos más grandes (acercarse a la Clasificación Decimal Universal), y observar la ubicación y distribución de los materiales.

SECUNDARIO

contacto prácticamente con todo el universo que compone el lenguaje escrito. Tras revisar los indicadores textuales y elegir la clasificación, la guía del docente puede darse a partir de preguntas que permitan a los estudiantes argumentar la clasificación como: ¿por qué pertenece a este género y no a otro?, ¿qué elementos o características tomaste en cuenta?, etcétera. Además, pueden asistir a una visita guiada a un centro de documentación más grande, donde pueden conversar con el bibliotecario sobre la clasificación en ese centro, cómo se dividen los textos y qué proceso de clasificación se sigue.

DE http://sepiensa.org.mx/contenidos/2005/d_orden/ordenaula1.htm

Desarrollo de Habilidades lectoras y en información: la articulación del Aula con la Biblioteca

Palabras clave  PROMOCIÓN DEL LIBRO Y LA LECTURA ; ALFABETIZACIÓN INFORMACIONAL ; DESARROLLO DE HABILIDADES EN INFORMACIÓN ; BIBLIOTECA  ; EDUCACIÓN

País: Córdoba – Argentina

Objetivos: Desarrollo de habilidades lectoras y de habilidades en información

                  Articulación del Aula con la biblioteca; del usuario con la información.

Principales hallazgos: Desarrollo de competencias comunicativas (lecto escritura), en información, resolución de problema operativos y prácticos, informática, de trabajo en equipo, del pensamiento critico; autonomía en el trabajo escolar

 Resumen Partiendo de una redefinición de aprendizaje, conocimiento y de la idea de contenido, buscamos un modelo de aula que desarrolle competencias y habilidades para resolver problemas concretos.Está transición, necesita de profesionales del área de la educación capacitados para dar paso  a un aprendizaje  constructivo logrado por la  articulación con el exterior del aula. Un trabajo que necesita estar  en coordinación con todas las áreas del conocimiento y en  articulación con las unidades de información.Por interemdio de proyectos de aplicación para el desarrollo de  habilidades lectoras y habilidades en información, capacitando y acompañando en sus necesidades al  docente y bibliotecario buscamos lograr una articulación entre ellos, que entendemos como la mejor forma de articular: lectura con acceso al libro, información con usuario, investigación con construcción del conocimiento, aprendizaje con comunicación 

DECLARATORIA: FUNCIÓN DE LA BIBLIOTECA EN MODELOS EDUCATIVOS ORIENTADOS AL APRENDIZAJE

Los participantes en el II Encuentro Nacional de Programas Universitarios de Desarrollo de Habilidades Informativas, definieron el papel de la biblioteca académica ante los modelos educativos orientados al aprendizaje en la forma siguiente:

Redactada por:

Jesús Cortés, Juan René García Lagunas, Diana González Ortega, Jesús Lau,

Ana Lilian Moya Grijalva, Adolfo Rodríguez Gallardo

y José Alfredo Verdugo;

Ciudad Juárez, Chih,México, octubre 8, 1999.

RETOS DE LAS BIBLIOTECAS

Las bibliotecas universitarias enfrentan diversos retos ante la consolidaci6n de nuevos modelos educativos que promueven el autoaprendizaje permanente por parte de alumnos y docentes. Entre estos retos se encuentran el establecimiento de una infraestructura suficiente, una colecci6n bibliográfica de calidad y un equipamiento adecuado para el ofrecimiento de servicios a distancia. Además, es indispensable contar con personal profesional calificado, que dedique el tiempo necesario a las actividades de Desarrollo de Habilidades Informativas (DHI).

Los bibliotecarios deben lograr que los docentes y administradores reconozcan y aprecien el valor de la informaci6n. Los profesores deben también adquirir las habilidades informativas necesarias y utilizarlas como parte fundamental en su práctica docente. Asimismo, en un trabajo conjunto con los profesores, los bibliotecarios, deben lograr que los alumnos adquieran estas mismas habilidades.

 

ALTERNATIVAS PARA GENERAR HABILIDADES DE INVESTIGACIÓN Y AUTOAPRENDIZAJE

Además de contar con un programa de desarrollo de colecciones basado en un conocimiento suficiente de los intereses y necesidades de su comunidad, es fundamental que las bibliotecas hagan una amplia difusi6n de sus recursos y servicios.

Es igualmente importante ofrecer medios de accesos a la información, sencillos y amigables y propiciar que las bibliotecas sean centros activos, atractivos y flexibles; pero también es necesario orientar a los usuarios en el eficiente manejo de la informaci6n, a través de programas de DHI. Para esto, las bibliotecas requieren dar un énfasis especial a la promoci6n de la lectura crítica y al entendimiento de las diferentes formas de aprendizaje que pone en práctica el ser humano.

PAPEL DE LAS BIBLIOTECAS EN LA FORMACIÓN DE EGRESADOS CON PERFILES DE AUTOAPRENDIZAJE

Es importante que los servicios bibliotecarios consideren, como parte esencial de su raz6n de ser, participación en formar egresados con capacidad para aprender por sí mismos, desde una perspectiva de toda la vida.

Para lograrlo, deben diseñarse programas de educaci6n de usuarios que los habilite en búsqueda, recuperación, análisis, evaluación, procesamiento y use de la información; sea que ésta se encuentre en fuentes documentales impresas, o en cualquier dispositivo electrónico de vanguardia. Las características de estos programas deberán ser siempre la eficiencia, la oportunidad, la relevancia y la pertinencia.

BENEFICIOS PARA LOS UNIVERSITARIOS

Un estudiante con habilidades informativas puede obtener informaci6n de todo el orbe, distinguen la que tiene mayor calidad; puede mejorar sus habilidades para la investigación, la redacción comunicación en general y puede desarrollar en forma integral sus habilidades de pensamiento. Con esto, el estudiante puede sentirse más seguro, participar mas activa y críticamente en los espacios de aprendizaje, con lo que incrementa las posibilidades de terminar sus estudios profesionales en los tiempos y condiciones que se proponga.

Los profesionistas con estas habilidades saben c6mo obtener importantes ahorros de tiempo

esfuerzo, lo que los hace más demandados por las empresas y tienen, por tanto, mayores posibilidades de éxito en su vida personal y laboral. Como miembros de la comunidad, durante y después de formación profesional, pueden tomar mejores decisiones y solucionar problemas; enriquecer su vida y la de su comunidad con valores respaldados con más información; tienen mayores posibilidades de influir en la transformación de su entorno, con el que se sienten más comprometidos; pueden promover, consciente o inconscientemente, un ambiente mas democrático y una mejor convivencia universal.

IMPACTO EN EL PAÍS

En un entorno globalizado, donde la explosión de la información es una realidad, el desarrollo habilidades informativas en los universitarios, propiciará:

�� Formar profesionales más competitivos

�� Elevar el índice de eficiencia terminal

�� Incrementar el interés por la actualización permanente del conocimiento y por la cultura

�� Alcanzar un desarrollo científico y tecnol6gico más dinámico

�� Con el tiempo, se logrará una sociedad más informada, más participativa y crítica; factores que fortalecerán el desarrollo económico, social, político y cultural del país.

IDENTIFICACIÓN DE ESTRATEGIAS

Las universidades requieren seguir en los próximos años las siguientes estrategias:

Realizar intensas campañas de difusión sobre los servicios de información existentes y los mecanismos para utilizarlos.

Fomentar el uso de la biblioteca y el hábito de la lectura, involucrando a profesores, autoridades y personal bibliotecario.

Otorgar valor curricular a los cursos formales de DHI.

Promover cambios en los modelos de enseñanza-aprendizaje, pasando a nuevos modelos en los que el estudiante asuma mayor responsabilidad en la construcción de su propio conocimiento.

Buscar que los proyectos encaminados al DHI queden registrados en cada Plan Institucional de Desarrollo y contemplar los presupuestos para su realización.

Buscar que la biblioteca cuente con aulas electrónicas para un óptimo aprovechamiento de los cursos y talleres de DHI.

Lograr que se establezca en el país un organismo que guíe y norme el seguimiento del impacto que los nuevos modelos educativos tienen en las bibliotecas.

Estructurar a corto plazo un programa nacional de educación de usuarios, de carácter permanente en las IES.

Continuar apoyando la realización de encuentros nacionales a internacionales, donde se compartan experiencias en materia de DHI y se promueva la investigación para integrar y enriquecer un cuerpo teórico.

FORTALECIMIENTO DEL PAPEL EDUCADOR DE LA BIBLIOTECA

El nuevo papel de la biblioteca requiere de recursos humanos formados profesionalmente y con enfoques multidisciplinarios, con una acendrada vocación docente, actitud proactiva y de servicio y con capacitación continua en métodos de aprendizaje y técnicas pedagógicas.

Igualmente, implica que los bibliotecarios reciban un reconocimiento académico y económico por su función docente.

Los programas de educaci6n de usuarios requieren de un financiamiento suficiente para contratar instructores, diseñar recursos didácticos y contar con espacios físicos y tecnológicos para una adecuada instrucción. Para ello, las bibliotecas deben tener acceso a financiamientos institucionales y externos. Las autoridades educativas deben comprender, en suma, que los programas tendientes a establecer nuevos modelos de educación o fortalecer la calidad académica, serán siempre incompletos si no se apoya la infraestructura de los servicios y el desarrollo profesional de los bibliotecarios.

Atentamente,

Asistentes al Segundo Encuentro Nacional de Programas Universitarios de DHI. Cd. Juárez, Chih., México, 8 de octubre de 1999

 

El Taller

   Adriana V. Andersson

La necesidad de proponer nuevas acciones que faciliten o los niños la apropiación de conocimientos y la realización de experiencias en forma ameno y dinámica pero a la vez reflexiva y cooperativo, ha llevado a elegir la modalidad de taller como estrategia didáctica.

 La comprensión de lo que un taller implica requiere su análisis desde las diferentes pers­pectivas que siguen:


1) El espacio físico y ambiente que involucra.

2) El rol docente.

3)  El accionar de los niños.

4)  Su dinámica.


1)  El espacio físico puede ser el aula o un salón anexo a ella dispuesto especialmente, que contenga mobiliario apropiado y ofrezca materiales variados.

En ambos casos, el lugar tendrá que estructurarse, desestructurarse y reestructurarse de modo tal que se adapte a las diversas propuestos de acción del grupo escolar. 
Involucrará un clima de relaciones interpersonales entre los niños que lo forman y entre éste y los docentes que se caracterice por ser alegre, placentero y favorezca lo reflexión, el intercambio respetuoso y el hacer independiente y cooperativo. Un ambiente donde se pueda experimentar, pensar, crear, jugar y trabajar en forma dinámica.


2) Desde el enfoque del docente, el taller requiere una renovación esencial en el ejer­cicio de su rol, que involucra un análisis profundo de su accionar pedagógico y un cambio de actitud frente al niño.

              Uno reflexión crítico y objetiva le permitirá decidir las modificaciones necesarias en el modo de proponer, organizar y llevar a cabo lo actividad del nulo poro posibilitar que los niños construyan su conocimiento.

              Dicho transformación implico dejar de ser protagonista para transformarse en guía, orientador y coordinador, centrando el eje del proceso de enseñanza-aprendizaje en ellos, toreo nada fácil y que constituye un verdadero desafío.

              Uno de los pasos fundamentales es tener en cuenta no sólo las necesidades reales de los pequeños, sino sus intereses y emergentes grupales y considerar básicamente que el taller es paro ellos una experiencia de aprendizaje que permite pensar y actuar en conjunto, integrando lo individual y lo grupal. Es pues una experiencia de gran conno­tación social.

              Mas aún, será importante conocer las características evolutivas de los niños para com­prender el proceso por el cual atraviesan y saber así qué se puede esperar de ellos, cuándo y cómo incentivarlos y brindarles la información necesaria paro que apren­dan, proporcionando un tiempo para ensayar y errar, para charlar y reflexionar. Logros efectivos en rol sentido se producirán siempre que los docentes:


- Proporcionen materiales ricos en variadas y creativas posibilidades de uso.

- Ofrezcan un espacio para experimentar, ensayar, errar y corregir.

- Den el tiempo necesario para reflexionar, preguntar, dudar, opinar, anticipar
fundamentar, proponer y resolver.

-Brinden oportunidades para contactarse con los otros pares, con los adultos, con la comunidad y con la realidad circundante.

-Propongan actividades, problemas y experiencias generadoras de conocimiento.

-Acepten el error como elemento positivo dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, pero ayudando al niño a descubrirlo y superarlo.

-Entiendan que es más importante el proceso de desarrollo de las actividades que el producto final.

-Consideren lo experiencia concreto como necesidad imperiosa para aprender.

-Participen con el grupo en forma dinámica, animadora, comunicativa, interesada y orientada a lograr una eficaz integración grupal y un aprender cooperativo.

3) Los posibilidades didácticas del taller se concretan en relación directo con el  accionar de los niños que comparten experiencias, en tanto que ellos:

-Se expresen con libertad, sin temor a disentir con sus compañeros o con los adultos pero fundamentando sus opiniones.

-Escuchen con atención a los demás y en general sean capaces de aceptar la decisión de la mayoría.

-Reflexionen sobre diferentes hechos y propongan acciones.

-Anticipen resultados y los confronten.

-Concreten sus propuestas e iniciativos.

-Cooperen y proyecten con sus pares y maestros, construyendo normas de funciona­miento grupal, haciendo elecciones conjuntas y tomando decisiones que se plas­men en una organización y acción compartidas.

-Accionen en pequeños grupos, con el grupo en su totalidad o en forma individual, pero siempre alrededor de un proyecto común que genere productos terminados o permita desarrollar un juego.


4) El taller como estrategia dinámica se basa en lo acción grupal orientada hacia la concreción de un proyecto común.
Su planificación incluye varios aspectos:

-La propuesta de proyectos que puedan provenir tanto de lo maestra como de los niños.

-El análisis de sus posibilidades de concreción o través de un intercambio de ideas o de una discusión paro decidir los más atractivos.

-La elección conjunto del más interesante para todos.


                A continuación se definen los roles y las tareas o acciones a realizar y se organizan los subgrupos de acuerdo con los inclinaciones personales, los sugerencias de otros o la compañía de amigos.

              El desarrollo del taller comienza o partir de la búsqueda, selección y organización de materiales y elementos necesarios para llevar a cabo el proyecto e incluye en algunos casos, la reestructuración del espacio físico según los requerimientos de lo actividad. Luego ésta se inicia.

              Los niños concretarán sus propias vivencias a través de exploraciones, expresión de sentimientos, sensaciones e intereses, surgiendo en ocasiones, definidos emergentes grupales.

              El docente interesado en el accionar de los niños, participa ofreciendo, colaborando y generando anticipaciones o formulación de hipótesis para verificar, a través de pre­guntas realizadas en momentos oportunos.

              La evaluación se realiza en forma constante durante todo el proceso a través de lo observación, del diálogo espontáneo de los niños o en ocasiones orientado por la maestra; acciones que permiten concretar un valioso seguimiento de los logros que se alcanzan y una supervision del desarrollo de las propuestas y del interés de los participantes.

              Así la evaluación es siempre doble: individual y grupal.

            Al finalizar la elaboración del proyecto, que en ocasiones puede concluir con un juego, se lleva a cabo una evaluación general y compartida, en la que todos y cada uno de los integrantes del grupo comunica su impresión, lo que hizo, para qué y lo que descubrió.

              De este modo pueden surgir otras posibilidades para ampliar el mismo proyecto o para llevar a cabo nuevas experiencias de aprendizaje que enriquezcan su caudal de conocimientos.

              Determinar tiempos de duración y frecuencia de aplicación del taller, sería subestimar la experiencia que cada docente posee para establecer un lógico equilibrio entre dis­tintas estrategias metodológicas o para utilizar más aquellas que convienen al grupo. Es importante en el taller incluir momentos de acción y vivencia, de reflexión y conceptualización en forma alternada, pero sin pretender resultados uniformes y óptimos.

            También lo es, tener presente que la aplicación de esta estrategia, dependerá siem­pre de lo etapa evolutiva de los niños.

              Además, de acuerdo con la disponibilidad y amplitud del lugar destinado para la rea­lización de los actividades, éstas pueden coordinarse en un solo taller o con otros docentes en talleres simultáneos.

            Su ubicación en espacios diferentes, permitirán la asistencia de niños de variadas edades según sus intereses.

            Por último, esta introducción simplemente constituye un breve e inicial aporte para quienes emprendan la tarea de coordinar talleres, en la confianza de que a través de ellos se obtengan logros positivos.