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Biblioteca y Aula

Promoción del libro , la lectura y la escritura

La lectura y su efecto terapéutico

La lectura y su efecto terapéutico

por Ps. Cecilia Saint Girons*

La lectura puede ser crucial en etapas de la vida en las que debemos reconstruirnos. Cuando fuimos golpeados por una enfermedad, accidente o por una pena de amor, cuando hemos perdido nuestro empleo, cuando atravesamos una depresión o crisis psíquica. Todas esas pruebas que conforman nuestro destino, todas esas cosas que afectan negativamente la representación que tenemos de nosotros mismos y del sentido de nuestra vida”.
Tal es el testimonio de Michèle Petit, antropóloga francesa, célebre por sus investigaciones sobre los beneficios de la lectura en situaciones de crisis. “En la lectura”, insiste, “hay otra cosa más allá del placer, que depende de un trabajo psíquico. Esto nos permite volver a encontrar un vínculo con aquello que nos constituye, que nos da lugar, que nos da vida”.
Poemas, novelas románticas, best-sellers, cuentos. Leer implica sumergirse en otro mundo, entrar en un estado de ensoñación y fantasía, en un espacio que aleja al lector de la estrechez, la soledad y la rutina.
Esta vivencia es especialmente importante para quienes ven sus hábitos interrumpidos por la aparición de una enfermedad y deben permanecer recluidos durante un tiempo. En la habitación de un hospital, las horas se miden en revisiones y análisis, y muchos pacientes caen en profundas depresiones. Sin embargo, en distintos lugares del mundo, esfuerzos individuales de médicos, familiares y voluntarios levantan el ánimo del enfermo mediante un recurso tan sencillo como antiguo: una buena historia.

La literapia
En la Argentina y en España, esta iniciativa ha logrado plasmarse en un proyecto organizado, con un marco teórico y objetivos concretos. En el caso español, el Hospital Policlínico La Rosaleda, situado en Santiago de Compostela, desarrolla un programa llamado literapia. Según su definición, consiste en el empleo de la lectura y la escritura para aliviar el sufrimiento generado por la enfermedad, mejorando la calidad de vida y readaptación del paciente.
El motor de esta idea fueron las inquietudes de un grupo de profesionales procedentes del ámbito de la Literatura, Medicina, Ciencias de la Educación y Periodismo. Entre ellos se encuentran la Dra. Angela Torres Iglesias, psiquiatra, y el farmacólogo Dr. Manuel Freire-Garabal Núñez, ambos profesores de la Universidad de Santiago de Compostela. “La iniciativa comenzó a implantarse en el 2007”, explican. “Tras establecer un marco conceptual sólido, comenzamos a aplicar el proyecto piloto en pacientes infantiles con distintas patologías y en adolescentes con trastornos de la conducta alimentaria. Hoy tenemos diseñado un protocolo para desarrollar en pacientes adultos de La Rosaleda que están en tratamiento con diálisis debido a una enfermedad renal crónica. Este protocolo también se realizará en pacientes con cáncer de otros hospitales”.
Para los especialistas de La Rosaleda, lo más interesante de la literapia es la búsqueda conjunta que médicos y literatos emprenden para seleccionar textos, monitorear su lectura y, finalmente, valorar sus resultados en la recuperación del paciente. Ellos insisten en la enorme importancia de la lectura como proceso en el que intervienen todas las facultades del que lee. Así, éste reacciona ante el estímulo del texto poniendo en juego su sensibilidad, su memoria y su cultura, porque “una obra literaria no significa lo mismo para todos los que la leen; cada lector encuentra cosas parcialmente diferentes”.
La literapia ha sido recibida con éxito no sólo en el ámbito sanitario español, sino en el editorial. De hecho, La Rosaleda ha conseguido donaciones de fundaciones y editoriales, como Christopher Little (editora de J.K. Rowling), Salamandra o Galaxia. Y está lanzando una nueva colección de libros escritos por los niños enfermos que acuden a la escuela infantil del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela.

Una biblioteca hecha a pulmón

Al otro lado del planeta, un grupo de residentes del porteño Hospital Tornú puso en marcha un proyecto de características similares a las de La Rosaleda. Desde el pasado mes de abril, este equipo saca adelante la biblioteca de las Unidades 5 y 6 del área de Clínica Médica. Son especialistas en Terapia Ocupacional, Educación para la Salud y Servicio Social, y, sumando un esfuerzo extra a sus actividades cotidianas, acercan libros, diarios e historietas a los pacientes, mejorando, poco a poco, su calidad de vida.
–¿Cómo surgió la idea de realizar la biblioteca?
–Cuando una persona está internada, sufre un desacondicionamiento. Viene con una rutina previa que se anula completamente; no se mueve, se queda todo el día en la cama, lo cual la afecta en lo físico y en lo anímico. Además, tiene mucho tiempo libre, sobre todo a la tarde y los fines de semana. Entonces se angustia, demanda más a los enfermeros, a la noche está más inquieta; todo ello hace que su recuperación se entorpezca, porque entra en un cuadro depresivo.
Desde cada disciplina, cada una de nosotras recurría al libro como una herramienta más, como algo personal para ayudar al paciente y generar un vínculo con él. Gracias al apoyo del Dr. Diego Brosio, jefe de la Unidad, y al trabajo diario de todos, esto se concretó en una biblioteca que puede ser usada tanto por los pacientes como por sus cuidadores. Para ello, estructuramos un marco teórico y formamos un equipo interdisciplinario de promoción de lectura que deberá realizar, a los 6 meses o al año, una evaluación de los resultados.
–¿Qué actividades llevan a cabo con los pacientes?
–Realizamos una recorrida por las salas, les contamos que está funcionando la biblioteca y observamos qué vínculo tiene cada uno con la escritura o con la oralidad. Si la persona está interesada en leer, le avisamos a un familiar que se acuerde de traerle un libro o le llevamos un libro de la biblioteca.
–¿Cómo resuelven los problemas que pueda tener un paciente para leer?
–Hay mucha gente mayor con deterioro cognitivo, por lo que se intenta adaptar el material; un cuento corto, de una hoja, donde la persona no sólo pueda leer, sino trabajar algunas funciones cognitivas superiores por medio de la lectura. Además, en caso de necesidad de anteojos, iniciamos los trámites para su fabricación o hablamos con los familiares para que los traigan. Y si no pueden leer por su cuenta, se habla con la familia o los voluntarios, se intenta adaptar el libro, agrandar las letras mediante fotocopias, mejorar la postura, poner un atril. Por otro lado, a veces intentamos que se sienten al borde de la cama durante la lectura para empezar a reacondicionarlos a nivel físico.
La lectura, un espacio de intimidad
Una perspectiva de salud integral que no sólo abarque la ausencia de enfermedad: este es el concepto clave detrás del proyecto de la biblioteca. Así como la salud no puede englobarse totalmente mediante conceptos científicos, lo mismo sucede con el sufrimiento de cada persona. Para el equipo de residentes del área de Clínica Médica, la literatura permite un acercamiento a cada experiencia singular.
En las internaciones, el paciente sufre una fragmentación; cada parte de su cuerpo es atendida por un médico distinto y responde a estímulos diferentes”, afirma Liliana González, médica psiquiatra y miembro del grupo de residentes. “Nuestro objetivo es tomar la función reparadora de la lectura cómo ayuda a construir un espacio de intimidad, aunque se esté compartiendo un espacio público donde uno está literalmente desnudo y perforado por tubos”.
Así, el hecho de acercarse a un paciente con algo que lo involucre en su totalidad va teniendo efectos en cómo se presenta clínicamente. “En muchos casos, los libros los ayudan a pautar sus tiempos; les permiten pasar el día sin caer en el sueño, que es lo habitual durante las internaciones”, explica. “Los pacientes nos piden: ‘dame algo que sea divertido, algo alegre, para no dormirme’. Esto, sumado a un encuadre de visitas con días y horarios regulares, mejora su estadía en el hospital”.
Otra de las consecuencias de la lectura es que también estimula a los familiares del enfermo a acercarse a los libros, fortaleciendo el vínculo entre ambas partes. De este modo, no sólo ayuda al paciente a reconstruir un cuerpo y un espacio, sino que se convierte en un puente hacia otra persona, un lugar donde encontrar la fuerza necesaria para salir de la enfermedad.

*Psicóloga (UNR 1997). Profesora en Filosofía, Psicología y Pedagogía (Inst.Nac.Sup. del Prof. 1985)Profesora Universitaria de UCALP Rosario, Fac. de Humanidades en la carrera de Psicología (desde 1997). Coordinadora de ingreso y Tutoría en UCALPR-Rosario (desde 1996). Profesora en Institutos de Enseñanza Superior (Psicología del Adolescente desde 1993). Profesora de Nivel Medio (Col. Misericordia desde 1987). Psicóloga de gabinete psicopedagógico (Col. Misericordia desde 1987). Práctica Privada de Psicol..Clínica en atención de adolescente y adultos, Orientación Vocacional y Psicodiagnósticos. Especialidad en Logoterapia (Fund.Arg. de Logoterapia V.Frankl,2003) . Miembro fundadora y Directora del Centro de Análisis Existencial V. Frankl de Rosario (desde 2006)

 

Este articulo fue publicado en Revista Nueva  http://www.revistanueva.com.ar/numeros/00898/nota/3

4ta Campaña de Libro Libre Argentina

4ta Campaña de Libro Libre Argentina

Hoy, 21 de SEPTIEMBRE DE 2008, llevaremos libros al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

Libro Libre Argentina Cumple 3 años !!!

Queremos darles las gracias a todos los que han participado y colaborado con esta experiencia, a todos los que ayudaron a difundir y reenviaron aquel primer mail, a los que publicaron acerca de la existencia de este movimiento en diarios, revistas y blogs, a todos los que nos escribieron emocionados o con dudas y preguntas, a los que nos escribieron para agradecernos la oportunidad de jugar, compartir y leer.

Gracias a la participación de todos ustedes también logramos cumplir con los objetivos que hace 3 años nos planteamos. Esto nos obliga a hacer una revisión, un replanteo.
Les proponemos que, a partir de ahora, sean ustedes quienes convoquen a la liberación de libros para continuar la construcción de esta gran biblioteca itinerante y que sean ustedes también quienes propongan otros juegos que ayuden a mejorar la comunicación y las relaciones sociales.
También les pedimos que colaboren con bibliotecas barriales, municipales y escolares pero especialmente que colaboren, creen o ayuden a crear bibliotecas en hospitales para que los enfermos y quienes los acompañan puedan acercarse a la lectura en las largas horas de los largos días que muchos pasan internados.
Si están interesados en hacer donaciones, si saben de alguna biblioteca que necesite ayuda o si quieren voluntariarse para llevar libros y leer en hospitales, no duden en escribirnos a correo@librolibreargentina.com ; intentaremos seguir siendo un nexo entre quienes pueden dar y los que necesitan.
Nuevamente GRACIAS y felicitaciones a todos por esta construcción colectiva.

ILUSTRACIÓN DE ELSA SPOSARO

Música y Lectura

Música y Lectura

"En la educación de los niños como lectores, tradicionalmente se enseñan hábitos de lectura asociados al silencio y al orden, hábitos en los que no se ha establecido un rol importante a la música como un factor de desarrollo.

Por otra parte en la educación escolar es habitual que el niño reciba clases de educación musical que no vinculan la música y las destrezas que él necesita adquirir para convertirse en un buen lector. Sin embargo, actualmente existen numerosas investigaciones que sitúan a la música como un factor importante en el desarrollo integral del niño en edad escolar, aportándole elementos importantes para su crecimiento intelectual, físico y psicológico.

Es propósito de este trabajo de Patricia Castillo Guerrero  rescatar conceptos útiles tanto de la enseñanza musical como de las teorías acerca de la lectura, con el fin de promover el desarrollo de actividades de animación a la lectura, impulsadas también por las ideas de quienes insisten en la necesidad de lograr aprendizajes significativos, con metodologías no tradicionales que apuntan hacia una formación integral del escolar".

 http://eprints.rclis.org/archive/00005081/01/serie9.pdf

 

Enseñar y Aprender a través del Cine y la Lectura

Enseñar y Aprender a través del Cine y la Lectura

INTRODUCCIÓN:

Pensamos este proyecto para trabajar desde la Biblioteca en E.P.B con 6º grado.
Se llevará a cabo a través de un taller con los alumnos a los cuales se los invitará a leer el libro “Matilda” y luego a ver la película “La historia sin fin”, para relacionarlos mediante la intertextualidad con el fin de analizar y reflexionar sobre los mensajes que los mismos emiten poniendo en práctica su pensamiento crítico. De esta forma se busca implementar el cine para enseñar, del mismo modo que fomentar la lectura en los jóvenes a fin de lograr un aprendizaje significativo en cuanto a los medios audiovisuales y los valores que esta transmite.

DESTINATARIOS:

Alumnos de E .P .B

OBJETIVOS:

*Favorecer en los niños la observación y el análisis crítico a través del cine y la lectura.
*Aumentar las competencias comunicativas.
*Reflexionar acerca de los valores que dignifican a uno como persona, tales como el amor, la comprensión, la amistad y la justicia.


FUNDAMENTACIÓN:

Nosotras como docentes y futuras bibliotecarias nos encontramos en una encrucijada ¿Cómo lograr que los niños desarrollen los distintos lenguajes? Creemos y estamos seguras que el cine es la mejor estrategia que podemos implementar; ya que como afirmó el filósofo Edgar Morín (1972: 233) “ El mundo se refleja en el espejo del cinematógrafo. El cine nos ofrece el reflejo no solamente del mundo, sino del espíritu humano”.
Eleva lo real, lo irreal, el presente, lo vivido, el recuerdo, el sueño, al mismo nivel mental común (Morín, 1972:234).
Por esta razón debemos ofrecer a los niños distintos tipos de textos incluído por supuesto el cine que como bien sabemos combina palabras, imagen y lengua .Seleccionando para este proyecto el film “La historia sin fin 1”y el libro “Matilda” de Rohal Dahl .

MATERIALES:

SINOPSIS:

Esta película narra la historia de Bastian Baltasar Bux, un niño de once años, gordo y torpe que sufre de graves problemas en su colegio, tales como, abusos, insultos, vejaciones y ridiculizaciones por parte de sus compañeros por inventarse historias que se cuenta así mismo.
Bastian siempre se ha considerado un niño rechazado y como no tiene el valor de enfrentarse con los que le vapulean la vida, prefiere ocultarse en el mundo de los libros.
En una antigua librería descubre un libro titulado “La historia sin fin “Que tiene poderes mágicos. Esa magia hace que el mismo Bastian se convierta en un héroe de esa historia que parece no terminarse nunca, en la que se unirá a Atreyu, otro niño, con el objetivo de salvar al mundo de fantasía, amenazado por el devorador avance de la NADA.

FICHA TÉCNICA:

• TITULO ORIGINAL: Die Unendliche Geschichte / Never Ending Story.
• TITULO CASTELLANO: La historia sin fin.
• DIRECCION: Petersen, Wolfgang.
• PRODUCCION: Bernd Eichinger, Bernd Schaefers y Dieter Geissler.
• AÑO DE PRODUCCION: 1984.
• DURACION: 89 minutos.
• GUION: Wolfgang Petersen y Herman Weigel (basado en la novela la historia interminable de Michael Ende).
• MONTAJE: Jost Vacano.
• MUSICA: Giorgio Moroder, Klaus Doldinger.
• CANCION: The Never Ending Story.
• INTERPRETES:
Barret Oliver (Bastian).
Noad Hathaway (Atreyu).
Thomas Hill (Koreander).
Gerald Mc Raney (Padre de Bastian).
Moses Gunn (Cairon).
Tami Stronach (emperatriz infantil
• DISTRIBUYE: Suevia Films.


TEXTO: Matilda.
AUTOR: Rohal Dahl.


SÍNTESIS:

El mundo de Matilda son los libros. En ellos encuentra todo aquello que su familia no puede darle ya que tanto sus padres como su hermano son unos auténticos mezquinos que no la comprenden y la ven como un bicho raro. Ella se encontrará en el colegio con una directora horrible pero al mismo tiempo conocerá una maravillosa profesora, la señorita Honey.
Dahl retoma el tópico de la “Cenicienta” en el personaje de Matilda como la niña rechazada por su familia, incorporando a la narración a la terrible directora, la señorita Trunchbull, en el rol de malvada bruja, compensándola con la presencia de la amable y cariñosa señorita Honey en el hada madrina. Es por tanto una narración con todos los ingredientes del cuento clásico trasladado al siglo xx, sin dejar por ello de producirse situaciones de índole fantástico y maravilloso.

ETAPAS DEL PROYECTO:

• En un primer momento promocionamos el taller de cine en la Biblioteca.
• Proyección de la película La historia sin fin.
• Trabajos en grupos para reflexionar sobre la película.
• Presentación del libro Matilda y lectura de capítulos en grupo.
• Intercambio oral de pensamientos.

ACTIVIDADES:

• Analizan las imágenes de la película, ¿cuales tienen mayor repercusión, que sentimientos generan?
• Observan la película, comentan los mensajes que transmite la historia.
• Lectura por capítulos del libro Matilda, debaten sobre lo que quiere transmitir el autor.
• Relacionan la película con el texto, buscan puntos en común.
• Realizan un listado de valores que consideran importantes.
• Para finalizar el proyecto buscan libros y películas para recomendar a sus compañeros de la escuela.


RECURSOS:
T.v, películas, video grabadora, libros, almohadones, tizas, etc.


EVALUACIÓN:
Se realizará en forma constante, y no solo se tendrá en cuenta el resultado sino todo el proceso a través de la observación directa.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.
Aguaded, Ignacio y Contín, Silvia (2002) Jóvenes, aulas y medios
de comunicación .
Propuestas y prácticas mediáticas para el aula ,Buenos,
Aires. Ciccus- La Crucija. Capítulo I.
Aparici, Roberto y García Matilla, Agustín (1997) Lecturas de
imágenes.Pag. 9 – 14.
Bianchi Bustos, Marcelo (2006)
De la Torre Saturnino (1998) Cine para la vida .Formación y
en el cine .Barcelona, Octaedro.Pág.9-33.
Laffranconi, Silvia. Narrativa y lenguaje en el escenario escolar, Buenos
Aires, Vocación Docente. Pág 139 – 141.
Roald Dahl, (1998) Matilda .Madrid, Alfaguara.
UBA XXI, El cine, Acercate, Buenos Aires.Pág. 35 – 44.

INSTITUTO SUPERIOR DE PIERO
Carrerea: B .I. E
Materia: Comunicación I.
Profesor: Lic. Marcelo Bianchi Bustos
Examen final
Alumnas:
AguaysoL, Natalia.
Fiorentino, Cecilia.
Rivarola, Graciela.
Curso: 2º C.
Año: 2007
http://weblog.educ.ar/espacio_docente/lengua/archives/001888.php

CICALE: CENTRO IBEROAMERICANO CULTURAL DE AUDIO LECTURA Y EDUCACIÓN

CICALE, es una asociación civil sin fines de lucro debidamente acreditada, creada con la finalidad de responder a las necesidades educativas, culturales y sociales de la Comunidad.-

La experiencia personal de su creador, el Dr. Carlos Lima Coimbra, quien debido a una enfermedad inmunológica que afectó seriamente su visión, transitó previamente los caminos que condujeron a la creación de la ONG.-

Asiduo lector, poseedor de una biblioteca en soporte papel de más de 1500 títulos, no se conformó a la imposibilidad de disfrutar de la lectura y comenzó a buscar caminos alternativos, que finalmente lo condujeron a la creación de la Biblioteca de Libros Leídos en Audio Digital con tecnología de archivos en WAV y MP3.-

Actualmente en nuestro país y aún en América Latina, sólo existen bibliotecas con libros en braille, en cassettes o cd´s con sintetizador de voz "JAW" (voz electrónica).- Cuenta con alrededor de 900 libros de textos, novelas, cuentos, obras de teatro, programas radiales etc., y en varios idiomas, todas ellas leídas por narradores profesionales, cuando no por sus propios autores, tal es el caso de Borges, Neruda, Benedetti, Hillary Clinton entre otros.-

http://www.cicale.org.ar/

La muerte del libro

Por Rafael Iglesias (*)

Con la irrupción de las distintas tecnologías algunas cosas se ganan y otras se pierden. La aparición de la escritura determinó la pérdida de la memoria como sostén de la palabra, pérdida muy lamentada por los socráticos. Mucho más tarde, la narración oral -apreciada especialmente en los talleres de los artesanos medievales como único medio no sólo de distracción para el trabajo monótono, sino para conocer noticias sobre parajes y pueblos extraños- depone su preeminencia ante la aparición del libro gracias a la imprenta. Un tiempo después, la lectura -que se realizaba en voz alta- se vuelve silenciosa y la escritura, liberada ya de su sujeción respecto de la transmisión oral prestará más atención a su propia materialidad física y silente. Hoy lo que parece estar en peligro es el predominio del texto impreso. Quizás no desaparezca por completo, pero ya no será el primer actor de la escena, a lo sumo su rol será el del mayordomo que en lo mejor de la historia impecablemente interrumpe para avisar que la cena está servida. Un libro: tan sólo papeles irrelevantes.

Con las nuevas tecnologías el sustantivo libro pierde protagonismo, en tanto sobrevive el verbo leer. Esto, sin duda, no dejará de producir en nuestro hacer impensadas mutaciones. Cada vez está más cerca el día en que tengamos que preguntarnos qué hacer y para qué.

Me refiero a que cuando la arquitectura casificaba (de casa) un medio diverso para mundalizarlo (es decir, hasta hace poco tiempo), el espacio del libro, su ámbito específico, era la biblioteca. Al parecer, en este momento el libro y la biblioteca están en pleno divorcio, como tantas parejas. El libro abandona su casa para integrarse a la red multimedia y, como de costumbre, se va de la mano de alguien más joven: la informática. No habitarán bajo el mismo techo, pero siempre podrán salir juntos por la pantalla. Si la biblioteca pierde su anclaje espacial desaparece como visibilidad, como espectáculo. Esto supone la transformación en flujos de uno de los espacios propios de la arquitectura simbólica, con lo cual es claro que nuestro hacer se deshace. La arquitectura pierde materialidad, se deshumaniza y pasa a ser un animal en extinción, del que sólo quedará su osamenta.

El libro ya no pasa los días y las noches en la biblioteca, y ésta parece no tener medios para evitar que aquél pernocte en otro sitio y deje su lecho vacío. Y aunque no se sabe bien qué va a hacer, está viendo cómo reedificar su vida. Por lo pronto, se reciclará asumiendo su nuevo estado como lo hacen quienes pasan por estas circunstancias.

Ante esta situación, el editor se convierte en un agente comercial, el bibliotecario en un especialista en programas de computación, las librerías en bares temáticos, museos o lo que mande el mercado. El libro como tal tiende a desaparecer, ya no se lo ve por los lugares que solía frecuentar. Sin la biblioteca como su espacio propio, será más fácil encontrarlo en algún sitio sin muros ni fronteras, donde se lo localizará de un modo distinto, tal vez más eficaz, gracias a los buscadores.

Así como se presentan las cosas, no es extraño que existan estados como el de California que hayan decidido no construir más bibliotecas universitarias destinando estos recursos a la creación de bibliotecas virtuales. Sin el libro como objeto, los espacios físicos que lo contienen pierden su razón de ser.

Habrá quien se escandalice pero, al fin y al cabo, en un principio y por mucho tiempo la información se transmitió a través de imágenes. Puede decirse que el único siglo "textual" por excelencia fue el siglo XX, donde la mayor parte de la población mundial aprendió a leer y escribir. Frecuentemente escuchamos que vamos hacia una cultura de imágenes; de ser así, en todo caso estamos volviendo.

Con la muerte de la biblioteca se ve claramente este desandar, ya que la primera "biblioteca" tampoco ocupaba lugar: residía en la memoria humana. Seguramente de allí viene eso de el saber no ocupa lugar. Como no lo ocupará en el futuro, ya que los textos virtuales estarán atrapados en una red infinita de conexiones, habitarán en la memoria de una PC. Aún falta ajustar el diseño de un soporte que supere la practicidad de la estructura del texto encuadernado.

Para ir más lejos respecto del tema de la separación del libro y la biblioteca, se me ocurre que aquí no habrá repartición de bienes ni de derechos de autor. Y puesto que las bibliotecas y los libros perderán su valor como espacio y como entidad, no habrá segundas ediciones y su reproducción carecerá de sentido o atentará contra la unidad del único libro que habitará en la inútil, infinita y des(t)echada biblioteca. La figura del autor -tan publicitada durante la modernidad- volverá a ser lo que fue, por ejemplo, durante la Edad Media: un dato sin importancia que obliga a historiadores y estudiosos a atribuir la copiosa iconografía religiosa y las historias que provienen de esa época a autores anónimos. Víctor Hugo pensó que la arquitectura desaparecería a manos de los libros, porque ésta era un modo inferior de comunicación respecto de ellos. En su momento sentenció: "Los libros matarán edificios". Y si bien esto no ocurrió así, la biblioteca, como edificio y los libros como "ladrillos", tendrán un final común: morirán deshechos en alguna de las bandas anchas de las carreteras informáticas.

Desaparecido el libro e inutilizada la imprenta, el rol de la arquitectura para techar y ser el soporte de las distintas actividades del hombre tiende a minimizarse. Si el destino para muchas de las cosas que hasta ahora componen nuestro mundo es su virtualización, el libro es sólo el primero es perder sus razones de peso. Es el peso el que pierde sus razones. Habría que hacer una lista con las herramientas que han ido desapareciendo en nuestro diario quehacer: nos sorprendería. Algo muy similar nos ocurriría si lo pensamos a nivel social. Porque más allá de estas vanas presunciones, creo que lo verdaderamente preocupante es la pérdida del concepto de lugar como espacio de encuentro social indispensable en la construcción del individuo. Una desaparición que habrá que afrontar más que lamentar.

Habrá que pensar qué hacemos con las cosas que se deshacen, que caen en desuso, ya sean libros, edificios y muchas de las invenciones que nos legó la modernidad: escuelas, circulaciones, ciudades (y demás recintos y sus destinatarios), obreros, políticos, sindicatos, ciudadanos y todos aquellos deberes y derechos que propician una igualdad social y el respeto por la diversidad. Nos referimos a las consecuencias de aquella primera declaración de los principios de libertad, igualdad y fraternidad, declaración que inició la gran aventura que nos trajo hasta aquí. Este es el tema "urbano" a tratar: la irrupción de las nuevas tecnologías y sus consecuencias espaciales. Y no si un edificio es más alto que otro, o cuál vieja casa hay que dejar en pie o, si a un pasado prostibulario hay que transformarlo en patrimonio o matrimonio. Porque todo esto, en comparación es sólo un entretenimiento.

(*) Arquitecto
http://www.lacapital.com.ar/2007/03/27/opinion/noticia_376551.shtml  27/03/07

Listado de los Premios Nobel de Literatura

Los Premios Nobel  se otorgan anualmente desde 1901 a aquellas  personas que "han hecho una gran contribución a la humanidad  durante el año precedente". El premio se anuncia generalmente en octubre y se entrega el 10 de diciembre en recuerdo del fallecimiento de Alfred Nobel,  industrial sueco inventor de la dinamita, en el año 1896.       Cada premio consta de una medalla, un diploma personal y una  suma de 10 millones de coronas suecas (1,4 millones de dólares  USA).

Los Premios Nobel de Literatura

1901 Sully Prudhomme (Francia, 1839-1907) poeta
1902 Theodor Mommsen (Alemania, 1817-1903) historiador
1903 Bjornstjerne Bjornson (Noruega, 1832-1910) novelista, poeta y dramaturgo
1904 Frederic Mistral (Francia, 1830-1914) poeta
          José Echegaray (España, 1832-1916) dramaturgo
1905 Henryk Sienkiewicz (Polonia, 1846-1916) novelista
1906 Giousue Carducci (Italia, 1835-1907) poeta
1907 Rudyard Kipling (Gran Bretaña, 1865-1936) poeta y novelista
1908 Rudolf Eucken (Alemania, 1846-1926) filósofo
1909 Selma Lagerlof (Suecia, 1858-1940) novelista
1910 Paul von Heyse (Alemania, 1830-1914) poeta, novelista y dramaturgo
1911 Maurice Maeterlinck (Bélgica, 1862-1949) dramaturgo
1912 Gerhart Hauptmann (Alemania, 1862-1946) dramaturgo
1913 Rabindranath Tagore (India, 1861-1941) poeta
1914 -no concedido-
1915 Romain Rolland (Francia, 1866-1944) novelista
1916 Verner Von Heidenstam (Suecia, 1859-1940) poeta
1917 Karl Gjellerup (Dinamarca, 1857-1919) novelista
           Henrik Pontoppidan (Dinamarca, 1857-1943) novelista
1918 -no concedido-
1919 Carl Spitteler (Suiza, 1845-1924) poeta y novelista
1920 Knut Hamsun (Noruega, 1859-1952) novelista
1921 Anatole France (Francia, 1844-1924) novelista
1922 Jacinto Benavente (España, 1866-1954) dramaturgo
1923 William Butler Yeats (Irlanda, 1865-1939) poeta
1924 Wladyslaw Reymont (Polonia, 1868-1925) novelista
1925 George Bernard Shaw (Irlanda, 1856-1950) dramaturgo
1926 Grazia Deledda (Italia, 1871-1936) novelista
1927 Henri Bergson (Francia, 1859-1941) filósofo
1928 Sigrid Undset (Noruega, 1882-1949) novelista
1929 Thomas Mann (Alemania, 1875-1955) novelista
1930 Sinclair Lewis (EEUU, 1885-1951) novelista
1931 Erik Axel Karlfeldt (Suecia, 1864-1931) poeta
1932 John Galsworthy (Gran Bretaña, 1867-1933) novelista
1933 Ivan Bunin (URSS, 1870-1953) novelista
1934 Luigi Pirandello (Italia, 1867-1936) dramaturgo
1935 -no concedido-
1936 Eugene O Neill (EEUU, 1888-1953) dramaturgo
1937 Roger Martin du Gard (Francia, 1881-1958) novelista
1938 Pearl S. Buck (EEUU, 1892-1973) novelista
1939 Frans Eemil Sillanpaa (Finlandia, 1888-1964) novelista
1940 -no concedido-
1941 -no concedido-
1942 -no concedido-
1943 -no concedido-
1944 Johannes Vilhem Jensen (Dinamarca, 1873-1950) novelista
1945 Gabriela Mistral (Chile, 1889-1957) poeta
1946 Hermann Hesse (Alemania, 1877-1962) novelista
1947 Andre Gide (Francia, 1869-1951) novelista
1948 T. S. Eliot (Gran Bretaña, 1888-1965) poeta
1949 William Faulkner (EEUU, 1897-1962) novelista
1950 Bertrand Russell (Gran Bretaña, 1872-1970) filósofo
1951 Par Lagerkvist (Suecia, 1891-1974) novelista
1952 Francois Mauriac (Francia, 1885-1970) poeta, novelista y dramaturgo
1953 Winston Churchill (Gran Bretaña, 1874-1965) historiador
1954 Ernest Hemingway (EEUU, 1899-1961) novelista
1955 Halldor Laxness (Islandia, 1902-1998) novelista
1956 Juan Ramón Jiménez (España, 1881-1959) poeta
1957 Albert Camus (Francia, 1913-1960) novelista y dramaturgo
1958 Boris Pasternak (URSS, 1890-1960) novelista
1959 Salvatore Quasimodo (Italia, 1901-1968) poeta
1960 Saint-John Perse (Francia, 1887-1975) poeta
1961 Ivo Andric (Yugoslavia, 1892-1975) novelista
1962 John Steinbeck (EEUU, 1902-1968) novelista
1963 Georgos Seferis (Grecia, 1900-1971) poeta
1964 Jean Paul Sartre (Francia, 1905-1980) filósofo
1965 Mijail Sholojov (URSS, 1905-1984) novelista
1966 Samuel Yosef Agnon (Israel, 1888-1970) novelista
           Nelly Sachs (Alemania, 1891-1970) poeta
1967 Miguel Angel Asturias (Guatemala, 1899-1974) novelista
1968 Yasunari Kawabata (Japón, 1899-1972) novelista
1969 Samuel Beckett (Irlanda, 1906-1989) novelista y dramaturgo
1970 Alexandr Solzhenitsin (URSS, 1918) novelista
1971 Pablo Neruda (Chile, 1904-1973) poeta
1972 Heinrich Boll (Alemania, 1917-1985) novelista
1973 Patrick White (Australia, 1912-1990) novelista
1974 Eyvind Johnson (Suecia, 1900-1976) novelista
          Harry Martinson (Suecia, 1904-1978) novelista y poeta
1975 Eugenio Montale (Italia, 1896-1981) poeta
1976 Saul Bellow (EEUU, 1915) novelista
1977 Vicente Aleixandre (España, 1896-1984) poeta
1978 Isaac Bashevis Singer (EEUU, 1904-1991) novelista
1979 Odysseus Elytis (Grecia, 1911-1996) poeta
1980 Czeslaw Milosz (Polonia, 1911-2004) poeta
1981 Elias Canetti (Gran Bretaña, 1905-1994) novelista
1982 Gabriel García Márquez (Colombia, 1928) novelista
1983 William Golding (Gran Bretaña, 1911-1993) novelista
1984 Jaroslav Seifert (Checoslovaquia, 1901-1986) poeta
1985 Claude Simon (Francia, 1913-2005) novelista
1986 Wole Soyinka (Nigeria, 1934) poeta y dramaturgo
1987 Joseph Brodsky (EEUU, 1940-1996) poeta
1988 Naguib Mahfuz (Egipto, 1911-2006) novelista y poeta
1989 Camilo José Cela (España, 1916-2002) novelista
1990 Octavio Paz (México, 1914-1998) poeta
1991 Nadine Gordimer (Sudáfrica, 1923) novelista
1992 Derek Walcott (Santa Lucía, 1930)
1993 Toni Morrison (EEUU, 1931) novelista
1994 Kenzaburo Oe (Japón, 1935) novelista
1995 Seamus Heaney (Irlanda, 1939) poeta
1996 Wislawa Szymborska (Polonia, 1923) poeta
1997 Darío Fo (Italia, 1926) dramaturgo
1998 José Saramago (Portugal, 1922) novelista
1999 Gunter Grass (Alemania, 1927) novelista y poeta
2000 Gao Xingjian (China, 1940) novelista
2001 V.S.Naipaul (Gran Bretaña, 1932) novelista
2002 Imre Kertesz (Hungría, 1929) novelista
2003 J.M.Coetzee (Sudáfrica, 1940) novelista
2004 Elfriede Jelinek (Austria, 1946) novelista
2005 Harold Pinter (Gran Bretaña, 1930) novelista
2006 Orhan Pamuk (Turquía, 1952) Novelista
2007 Doris Lessing ( Kermanshah, (antígua Persia, hoy Irán) el 22 /10/1919, reside en Londres) Novelista

2008  Jean-Marie Gustave Le Clezio ((Niza, Francia, 13 de abril de 1940), Novelista

La lectura: preguntas necesarias

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/yolandareyes/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3416137.html

 MÁS ALLÁ DE LA FANFARRIA
 Yolanda Reyes.

  
   
  Las capacidades que caracterizan a los lectores competentes superan el concepto de alfabetización y no se logran a corto plazo.
    Conjugar el verbo leer con Bogotá Capital Mundial del Libro y otras tantas celebraciones es un buen punto de partida para cambiar aquel adagio de "la letra con sangre entra". Pero conviene recordar que la formación de lectores va más allá de las noticias de entretenimiento.
 
  Se trata de un proceso evolutivo de complejidad creciente que ocurre durante un periodo prolongado del desarrollo, desde la infancia a la adultez, como resultado de un trabajo educativo dentro y fuera de la escuela. La formación lectora demanda una inversión enorme de tiempo y dinero; una continuidad de políticas, programas y equipos técnicos y una permanente evaluación. Además de valiosos esfuerzos oficiales y privados, postulaciones honoríficas o gestiones de buena voluntad, requiere un cambio cultural en torno a otro proyecto de nación en el que el acceso a la cultura escrita se asuma como condición de desarrollo económico y político.
 
  Por ese carácter de proceso, parece más eficaz edificar grandes bibliotecas que construir, en los lectores, estructuras mentales para pensar de forma organizada, examinar opciones, elegir y contrastar fuentes, interpretar, juzgar, expresarse, imaginar mundos posibles y poseer una herramienta de aprendizaje para el resto de la vida. Esas capacidades que, según las investigaciones, caracterizan a los lectores competentes superan el concepto de alfabetización y no se logran a corto plazo ni dan réditos políticos. Pero tenemos pruebas del costo que pagamos por no formarlas en la mayoría de los ciudadanos.
 
  La experiencia de México puede suscitar algunas reflexiones para el caso colombiano. Al final de la administración Fox se le hizo una evaluación al Programa Nacional de Lectura, dirigida por profesores de Harvard. La investigación, que se publicó recientemente, examina el impacto de la política de dotación de materiales bibliográficos desarrollada por el Estado. Desde hace 50 años, el Programa Nacional de Libros de Texto Gratuitos provee textos a los estudiantes de escuelas públicas en todos los niveles, y la iniciativa se complementó desde hace casi dos décadas con la dotación de bibliotecas escolares y colecciones de aula. La evaluación señala que cada alumno mexicano dispone, durante los 11 grados de escolaridad obligatoria, de un promedio de 2.500 títulos literarios e informativos para formarse como lector.
 
  A pesar de semejante inversión, que contempla también la formación docente, los resultados indican que la presencia física de libros e infraestructura es "una condición necesaria pero no suficiente" para producir lectores avanzados; que las competencias lectoras de los jóvenes mexicanos son aún deficientes y que no hay una relación causal entre el placer de leer reportado por los alumnos y su nivel de comprensión.
 
  Si bien se reconoce la formación de hábitos lectores en poblaciones tradicionalmente excluidas de los libros, el desafío es partir de esa motivación para fortalecer un trabajo pedagógico más riguroso, encaminado al logro de competencias comprensivas e interpretativas.
 
  Muchas de las preguntas surgidas por esa evaluación suscitan otras que deberíamos empezar a plantearnos en Colombia.
 
  Por ejemplo, ¿cuántos años o generaciones se necesitan para formar lectores competentes y cuáles son los escenarios más propicios para gastarnos los mínimos recursos asignados? ¿Será más eficaz construir bibliotecas públicas que crear bibliotecas de aula? ¿Cómo enseñar a leer en escuelas sin libros, y con maestros no lectores? ¿Cuál es la propuesta de articulación entre el Plan Nacional de Lectura y la educación formal? ¿Cómo adivinar hacia dónde dirigir esfuerzos, sin más evaluación que un par de encuestas sobre hábitos de lectura y consumo de libros que nada dicen sobre las formas de leer? ¿Cuál es el papel de los medios en un país que cuenta con un solo diario de circulación nacional? ¿Cómo apoyar las librerías, las publicaciones y los proyectos culturales? ¿Para qué escribir si nadie lee?
 
  Propongo robarles un tiempo a la fanfarria y los discursos para abordar estas cuestiones. Que cada ciudadano contraste fuentes, interprete y ejerza la lectura crítica, para que luego de las fiestas quede algo más que la resaca.