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Biblioteca y Aula

Bibliotecas digitales

Proyecto Biblioteca Internacional de Partituras Musicales.

Proyecto Biblioteca Internacional de Partituras Musicales.

Quienes hacen el Proyecto IMSLP creen que

la música debe ser algo fácilmente accesible para todos.

 

Este Proyecto también conocido como Petrucci Music Library (Biblioteca Musical Petrucci) por Ottaviano Petrucci, es un proyecto basado en la tecnología wiki que tiene como objetivo crear una biblioteca virtual de partituras musicales de dominio público, aunque también pretende abarcar en él las obras de compositores actuales que deseen compartir sus creaciones musicales libre y gratuitamente (es decir, a partir de licencias de Creative Commons y cediendo los derechos personalmente).

El proyecto comenzó a funcionar el 16 de febrero de 2006 y se han incorporado más de 42.000 partituras, de 19.000 obras, y de más de 2.500 los compositores, por lo que es una de las mayores colecciones de música de dominio público en internet.

El proyecto usa el software MediaWiki.

Proyectos similares

Proyecto Mutopía su  diferencia principal es que la política de Mutopía consiste en reescribir las partituras (lo cual produce un crecimiento lento de la biblioteca, aunque tiene otras ventajas como generación de MIDIs), mientras que IMSLP acepta partituras escaneadas.

Proyecto  música coral, existe la Biblioteca Coral de Dominio Público, con características similares a este proyecto.

Publicado en WIKIPEDIA

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Biblioteca On Line con obras Argentinas que pasaron al dominio público

Biblioteca On Line con obras Argentinas que pasaron al dominio público

 

El Proyecto Biblioteca Digital Argentina —una iniciativa conjunta de la Fundación Noble y Clarin.com—, se suma a una extendida y dinámica experiencia global de digitalización de textos. En el sitio se encuentran las obras más representativas de nuestra literatura, pero también están las de más difícil acceso. Así, novelas, ensayos, relatos, biografías, obras teatrales, crónicas y poesías están al alcance de todos los lectores y usuarios.

 

Es muy fácil ingresar a la Biblioteca Digital Argentina : www.biblioteca.clarin.com.

El sitio reproduce aquellas obras que pertenecen al corpus de la literatura argentina y que, por la Ley 11.723, han pasado al dominio público. Esto es porque la propiedad intelectual sobre las obras corresponde al autor o a sus herederos hasta setenta años, contados a partir de la muerte del autor.

Hay obras de carácter universalista, como El crimen de la guerra, de Juan Bautista Alberdi, y obras localistas, como la Poesía completa de Evaristo Carriego. También hay obras consagradas por el canon literario y que coinciden en parte con los programas escolares. Algunos ejemplos son JuveniliaLa gran aldeaAmalia y La cautiva.

La Biblioteca está organizada de manera que la búsqueda sea rápida y simple, ya que los contenidos están clasificados y ordenados por el título de la obra, por autores, por género literario (novela, cuento, poesía, teatro, ensayo, literatura gauchesca, crónicas, literatura biográfica).

Asimismo, el sitio cuenta con enlaces a bibliotecas electrónicas, bibliotecas nacionales y otros sitios de literatura. La Biblioteca cuenta también con un Glosario, en su mayor parte compuesto por términos gauchescos. A algunas obras se puede llegar desde distintas rutas. Ejemplos: Martín Fierro, por literatura gauchesca o por poesía, o Facundo, por ensayo y por literatura biográfica.

"Lo interesante de las bibliotecas digitales es que reproducen obras literarias que pueden leerse en pantalla o imprimir íntegra o fragmentariamente. El cambio de soporte, del libro al e-text, puede producir una serie de modificaciones en los modos de leer que todavía no se pueden evaluar", dice la licenciada Alicia Astromujoff, responsable de los contenidos.

"Un ejemplo de estas transformaciones es el uso de las funciones cortar y pegar, que permiten fragmentar el texto, descomponerlo en sus partes, elegir frases o citas, de modo que un e-text se convierte en un texto flexible. Otra de sus incidencias es la posibilidad de reunirse con las obras en sus lenguas originales o cotejar diferentes traducciones", agrega Astromujoff.

En cuanto al criterio de selección de las obras, se han elegido las ediciones consideradas más fidedignas o la última edición corregida por el autor. Por otra parte, se reproducen distintas versiones de una misma obra en el caso de que la incorporación de las diferentes ediciones signifique un aporte importante para su estudio, como es el caso de Martín Fierro.

También se han publicado ediciones agotadas o de difícil acceso, como La casa por dentro, de Juan Palazzo, Rasgos biográficos de Manuela Rosas, de José Mármol, o Apología del matambre, de Esteban Echeverría. Hay Dossier de género o de autor, estudios críticos o biografías y traducciones. Además, se incorporaron géneros menores como epistolarios, recetas de cocina, obras de divulgación científica y literatura escrita por mujeres.

La Biblioteca Digital Argentina no es nueva, funciona desde abril de 2000, pero todo el tiempo incorpora nuevos materiales. En este momento, por ejemplo, se están incorporando textos de Mariano Moreno y Rozas, de Lucio Mansilla.

Publicado en CLARIN

Biblioteca Digital Internacional para niños

Biblioteca Digital Internacional para niños

De acuerdo con un artículo publicado en 2005 por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) en preparación para la segunda reunión de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, "la imposibilidad de acceder a información en el idioma materno equivale a negar un derecho humano". El informe también concluye, "en términos de pedagogía, ¿cómo aprenden mejor los niños?  En su idioma materno." 

Cuando una familia se muda de un país a otro por diferentes motivos  con frecuencia deben dejar atrás los libros publicados en su país de origen o en su idioma materno.  En sus nuevos lugares de residencia, puede resultar difícil (o incluso imposible) encontrar libros infantiles de sus culturas y en su idioma materno.  Los padres tienen poco acceso a los libros y las historias de su juventud para pasarlos a la siguiente generación. Muchos niños crecen sin conocer el patrimonio cultural de su familia y su idioma materno. Un principio fundamental de la fundación es que —independientemente del lugar en donde vivan— los niños y sus familias merecen tener acceso a los libros de su cultura, así como también de la cultura donde se encuentran. 

Por eso la Biblioteca Digital Internacional para niños ( International Children's Digital Library (ICDL) es un proyecto de investigación cuyo objetivo es crear una colección de libros de más de 10.000 en al menos 100 idiomas que este disponible gratuitamente a través de Internet.

El objetivo es centrarse en los materiales que ayudan a los niños de entre 3 a13 años de edad a comprender el mundo que les rodea y la sociedad global en la que viven, y que promuevan la tolerancia y la aceptación construyendo  una colección de libros que represente los libros históricos y contemporáneos destacables de todo el mundo. En última instancia, la fundación aspira a tener representaciones de todas las culturas y los idiomas, para que todos los niños puedan conocer y apreciar la riqueza de la literatura infantil de la comunidad mundial.

Se puede realizar una búsqueda por países. Entre los libros Argentinos podemos encontrar obras como de Liliana Santirso, Graciela Montes, Horacio Quiroga , Laura devetach.

Esta biblioteca permite también acceder a los libros que leen niños de otras culturas y en  en otros idiomas. Los libros están escaneados de los originales los que nos permite también disfrutar de las ilustraciones. 

Una biblioteca Imperdible.

 

Biblioteca Abierta : Una página web para cada uno de los libros.

Biblioteca Abierta : Una página web para cada uno de los libros.

Sobre el proyecto Bilioteca abierta

Una página web por cada libro que se haya publicado, es un objetivo ambicioso pero alcanzable.

Para hacerlo posible se necesitan cientos de millones de registros de libros, una nueva infraestructura de base de datos para manejar la gran cantidad de información dinámica, una interfaz wiki, soporte para varios idiomas, y personas que estén dispuestas a contribuir con su tiempo y esfuerzo  y datos de libros.

Hasta ahora se han registrado cerca de 30 millones de registros (13-4 millones están ya disponibles en el sitio), y estan trabajando en muchos más. Han construido la infraestructura de la base de datos y la interfaz wiki, de modo que ahora se puede buscar entre millones de registros de libros, refinar los resultados por criterios y buscar a texto completo en 230.000 libros digitalizados.

La Biblioteca Abierta (Open Library) es un proyecto de la organización sin ánimo de lucro Internet Archive, y está patrocinada parcialmente por una beca de la California State Library. Disponen de un pequeño equipo de programadores que han logrado ya un gran avance. Este es un proyecto abierto: el software es libre, los datos son públicos, la documentación es pública y abierta, y el sitio es público.

Todos pueden participar en este proyecto, tanto un programador que quiere desarrollar alguna aplicación utilizando estos datos, un bibliotecario que quiere añadir registros de libros digitalizados al catálogo local, o un amante de los libros que quiere asegurarse que sus preferidos están adecuadamente representados.

En los enlaces siguientes se explica cómo participar o simplemente cómo empezar a navegar y añadir información de algún libro!

Más información:

Para estar al día:

La interfaz de The Open Library (La Biblioteca Abierta) se compone de una serie de cadenas que los usuarios pueden traducir mediante una interfaz wiki innovadora. ¡Tú puedes traducir o añadir cadenas de texto en cualquier idioma! Ayúdanos a construir la Biblioteca Abierta mejorando nuestras traducciones. "

Mas INFO en Biblioteca Abierta

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Una Colección de viajes alrededor del mundo nueva, auténtica y completa (1786 )

Una Colección de viajes alrededor del mundo nueva, auténtica y completa (1786 )

Emprendida y llevada a cabo por la Autoridad Real.Contiene un registro histórico nuevo, auténtico, ameno, instructivo y completo del primer, segundo, tercer y último viaje del Capitán Cook, emprendidos por orden de su actual Majestad.

 Descripción

"Esta compilación de los relatos de los navegantes británicos de sus viajes alrededor del mundo hace referencia a los famosos viajes de Sir Francis Drake y del Capitán James Cook, así como a las expediciones de George Anson, John Byron, Samuel Wallis y Philip Carteret, y Constantine Phipps (Lord Mulgrave). En 1740-44, Anson condujo una misión de tres años y nueve meses que asaltó el comercio español en las costas de Perú antes de regresar a Inglaterra por el Cabo de Buena Esperanza. Byron hizo un viaje en 1764-65, durante el cual descubrió las Islas de Decepción (en la actual Polinesia Francesa) y varias islas más pequeñas. Wallis y Carteret partieron en 1766 para encontrar un continente a 20 º de latitud sur sobre el que se rumoreaba, pero que no existía. A falta de encontrar una masa de tierra, siguieron para descubrir Tahití y una serie de otras islas en lo que hoy es la Polinesia Francesa, antes de regresar a Inglaterra en 1769. Mulgrave fue el primer explorador británico del Ártico. En 1773, en un intento de encontrar un pasaje a Asia a través de lo que algunos navegadores especulaban era un "Mar polar abierto", realizó la primera travesía científica con la intención de alcanzar el Polo Norte. Con rumbo al norte desde Inglaterra, Mulgrave y sus dos barcos llegaron a la costa oeste de Svalbard, Noruega, antes de ser obligados a regresar debido a la capa de hielo." ( Información: Biblioteca Digital Mundial)

Fecha de creación :Alrededor de 1786

Este Libro como también manuscritos, mapas, libros raros, películas, grabaciones sonoras se pueden consultar en la Biblioteca Digital Mundial que UNESCO y 32 Instituciones Asociadas acaban de inagurar,. Un sitio web que proporciona acceso gratuito a material cultural único de bibliotecas y archivos del mundo entero.

La biblioteca digital: inventando el futuro

 por Virginia Ortiz-Repiso1 y Purificación Moscoso2

Resumen

La biblioteca digital puede entenderse de diferentes formas y abordarse desde diferentes campos temáticos. Esta comunicación resalta el carácter multidisciplinar de las investigaciones que se están llevando a cabo e identifica las principales líneas de trabajo. Se estudia el concepto y modelo de biblioteca digital, así como su impacto en el acceso y la gestión de la información. Se analizan, además, las repercusiones de este nuevo modelo de biblioteca en el comportamiento y los hábitos del usuario final en la búsqueda y el acceso a la información que precisa. Se examinan, también, los principales cambios que las unidades de información y los distintos sectores de la sociedad deben afrontar para inventar su futuro.

Introducción

En la última década ha surgido un nuevo reto para las bibliotecas provocado por el vertiginoso crecimiento de la información electrónica y su consecuencia lógica, el nacimiento de la biblioteca digital. Ante ello, los servicios y funciones tradicionales de las bibliotecas, adquisiciones, acceso al documento,  catalogación y formación, empiezan a sufrir cambios substanciales, que inciden de forma directa en el modo en el que la información se hace accesible al usuario final. Asimismo, las relaciones que se crean entre usuarios, proveedores e intermediarios comienzan a regirse por parámetros distintos que originan nuevas pautas de comportamiento, actitudes y aptitudes en la distribución, el acceso y el uso de la información.

No es sorprendente, por tanto, que en los últimos diez años se haya formado un considerable cuerpo de investigación en torno al concepto de biblioteca digital, que ha dado lugar a contribuciones procedentes de una amplia gama de disciplinas, que abarcan desde la sociología hasta las ciencias de la computación.

Sin embargo, del análisis de la bibliografía se desprende que las investigaciones que se están llevando a cabo en este campo adolecen de la cohesión necesaria para fijar y delimitar tanto el concepto de biblioteca digital como los fundamentos teóricos en los que se sustenta la práctica profesional. La diversidad de definiciones y los múltiples puntos de vista desde los que se investiga en esta materia han creado una confusión terminológica y conceptual que hace difícil determinar con claridad este nuevo modelo de investigación y gestión de la información. Qué es una biblioteca digital y en qué consiste su organización son preguntas que no admiten, por el momento, respuestas categóricas.

1 Profesora Titular de Universidad. Facultad de Documentación. Universidad de Alcalá . v.repiso@uah.es

2 Catedrática de Universidad. Facultad de Documentación. Universidad de Alcalá. p.moscoso@uah.es

2

Ahora bien, el término y el concepto de biblioteca digital está cada vez más presente en el entorno de la gestión de la información, por lo que es preciso examinar su marco conceptual y sus implicaciones en la dinámica y el quehacer profesional.

Por todo ello, esta ponencia tiene como principales objetivos los que a continuación se detallan:

1) analizar y clarificar el concepto de biblioteca digital así como los términos relacionados con esta nueva idea.

2) estudiar el impacto del modelo de biblioteca digital en el acceso y la gestión de la información

3) analizar las repercusiones de este nuevo modelo en los hábitos, el comportamiento y las actitudes y aptitudes del usuario final en la búsqueda y el acceso a la información que precisa

4) identificar las líneas de investigación que se están desarrollando en torno a este nuevo modelo de biblioteca

5) analizar los principales cambios que las unidades de información y los distintos sectores de la sociedad deben afrontar para inventar su futuro.

2. Metodología

Con el fin de alcanzar los objetivos planteados se ha llevado a cabo un análisis de las fuentes bibliográficas más relevantes sobre la materia, así como de las principales bibliotecas digitales que se están desarrollando en la actualidad.

En primer lugar, se ha analizado la bibliografía anotada que realiza la Universidad de Stanford dentro del proyecto Digital Library, subvencionado por la National Science Foundation de Estados Unidos. Se ha examinado, asimismo, el estudio de Lynch y García- Molina (1995), que se centra, fundamentalmente en las cuestiones relacionadas con los aspectos técnicos.Por otra parte, se han estudiado los informes de la US National Science Foundation y de la British Library. El primero, de Borgman y Bates (1996) está dedicado a los aspectos sociológicos relacionados con el desarrollo de bibliotecas digitales. El segundo, llevado a cabo por el British Library Research and Innovation Centre en 1999, Understanding digitallibraries, analiza las publicaciones sobre este tema recogidas, desde 1995, en las bases de  datos más importantes. 3Se han consultado también las bases de datos producidas y distribuidas por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, ISOC e ICYT, que recogen de manera sistemática las referencias a todos los trabajos publicados en revistas científicas españolas.

Además de este análisis, se han visitado virtualmente los proyectos de bibliotecas digitales más relevantes con el fin de identificar tanto los servicios que en este momento ofrecen al usuario final como las diferentes soluciones que se están implementando. De esta forma se han analizado los siguientes proyectos: el proyecto Alexandria de la Universidad de California; los proyectos de las universidades de Illinois, Berkeley, Standford, Michigan, así como los proyectos de la Biblioteca Nacional de Canada, Library of Congress y British Library.

El análisis llevado a cabo nos ha permitido clarificar el concepto de Biblioteca digital,identificar las principales líneas de investigación sobre esta materia de estudio, determinar el impacto socio-cultural, en la forma y el fondo de gestionar y acceder a la información, del desarrollo de bibliotecas digitales, y, por último, conocer los principales retos a los que se enfrentan las bibliotecas en un futuro quizás no tan lejano. la sociedad de la información se enfrenta.

3. Biblioteca digital: confusión terminológica

Si bien el término “biblioteca digital” es de acuñación reciente, el concepto al que hace referencia se remonta a los trabajos de Otlet (1934) y Bush (1945) publicados en la primera mitad del siglo pasado. La “mesa de trabajo” que describe Otlet en su Traité de  Documentation. Le livre sur le livre, es quizás, el referente más remoto de lo que hoy nadiedudaría en considerar una auténtico modelo de biblioteca digital. La máquina  Memex de Bush,capaz de funcionar como suplemento de la memoria humana (Memory Extended System) es también un claro referente de esta idea.Durante los años sesenta, y coincidiendo con los primeros desarrollos de sistemas de recuperación de información, la idea de una biblioteca que diera acceso a colecciones mixtas y complejas empieza a consolidarse entre la comunidad científica. Sin embargo, y como señala Crawford (1999), hasta la llegada de la década de los noventa no surge un corpusimportante de estudios sobre esta materia.

El análisis de la bibliografía existente no deja lugar a dudas: existe una significativa confusión en torno a la terminología utilizada, ya que “biblioteca sin papeles”, “biblioteca electrónica”, “biblioteca híbrida”, “biblioteca virtual” o “biblioteca digital” se utilizan 4 frecuentemente como sinónimos. Es preciso señalar, no obstante, que también se observa una evolución en el uso de los distintos términos conforme ha ido evolucionando la tecnología utilizada para desarrollar estos nuevos modelos. Así, podría decirse que “biblioteca sin papeles” o “biblioteca sin muros” son los primeros que se utilizan, puesto que la idea de una sociedad sin papeles y, en consecuencia, de una biblioteca sin paredes no necesariamente sujeta a unas coordenadas espaciales fijas, surge mucho antes de que estuviera disponible la infraestructura necesaria para materializarlas (Lancaster, 1978; 1985).

A medida que la investigación y el desarrollo tecnológico fue haciendo posible hacer realidad este nuevo concepto y modelo, los términos biblioteca  ectrónica, híbrida, virtual y digital fueron surgiendo.

El sintagma “biblioteca electrónica” hace referencia a un concepto de biblioteca todavía asociado a la noción de un espacio físico, pero desde el cual los usuarios pueden acceder a recursos impresos y digitales, si bien no de una forma integrada. Estos recursos se seleccionan, adquieren y procesan con el fin de que puedan recuperarse a través de sistemas informáticos, de una forma parecida a como se lleva a cabo el tratamiento de los recursos tradicionales. El modelo al que alude entronca claramente con la forma y el fondo de la   tradición bibliotecaria, por lo que pronto resultaría inadecuado en el actual entorno tecnológico.

Surge, entonces, el término “biblioteca híbrida” que remite a un estado de transición hacia la verdadera biblioteca digital, si bien la mayoría de los teóricos lo proponen como modelo en sí mismo. El reto de la biblioteca híbrida consiste en integrar el acceso a recursos en diferentes formatos, con independencia de su lugar de depósito o almacenamiento. De esta forma, una biblioteca híbrida proporcionaría un entorno y unos servicios, en parte físicos y en parte virtuales, y aunque asume como ideal  una integración de la información sin que importe el formato y el medio, no asume, como sí lo hace el modelo de biblioteca digital, que la migración de todos los materiales a un formato digital de acceso remoto sea factible.

Además, puesto que la biblioteca híbrida tiene un componente de documentos impresos importante e implica una localización física en la que se almacenan y acceden, su modelo se asemeja también al concepto de biblioteca tradicional y mantiene, por lo tanto, la referencia a un lugar. El término gateway library se utiliza con el mismo sentido que  biblioteca híbrida.

Como hemos visto, una de las características comunes a los modelos explicados es que en todos ellos se hace referencia a la noción de un lugar o espacio físico, idea que no es 5consubstancial al modelo al que alude el término biblioteca digital en la actualidad. Con respecto a los adjetivos virtual y digital, en algunos casos, ambos se utilizan para caracterizar un modelo de biblioteca semejante, si bien biblioteca virtual se emplea normalmente para referirse exclusivamente a colecciones de recursos web.

Una biblioteca digital puede basarse en una institución, pero también puede crearse en torno a una materia determinada, una profesión, una región o un país, por ejemplo. Y aunque puede ubicarse en una lugar físico determinado, esta condición no es necesaria para que llegue a existir. En otras palabras, su existencia no depende de unos límites espaciales concretos, sino de su capacidad para proporcionar acceso a una colección de recursos digitales que se crea, desarrolla y mantiene con independencia del lugar geográfico y la ubicación de las máquina en las que éstos se almacenan.

Esta característica hace que una biblioteca digital pueda llegar a crearse en un espacio temporal relativamente corto. Pero, por la misma razón, puede  también desaparecer de la misma manera. La verdadera biblioteca digital tienen también la capacidad de interrumpir o reconstruir el sistema de publicación y de creación del conocimiento.

Los distintos modelos expuestos pueden combinarse en un modelo genérico utilizando para ello el concepto de biblioteca compleja acuñado por Crawford (1999). Este modelo resulta de gran utilidad para abarcar cualquier tipo de sistema y servicio con un cierto grado de virtualidad (figura 1). Por una parte, el modelo de este autor describe con claridad la complicada situación en la que bibliotecarios e investigadores nos encontramos inmersos. Por otra, elude las connotaciones negativas del término biblioteca híbrida, que sugiere una etapa de transición que, en cierta manera, ignoramos el periodo cronológico que puede llegar a abarcar. 6

Figura 1. Localización del concepto de biblioteca digital 7 De esta forma, podría pensarse en una biblioteca compleja como aquella que reúne tanto componentes físicos como virtuales. Así, una biblioteca tradicional necesita siempre de un lugar físico en el que procesar y almacenar una colección de recursos informativos en soportes impresos o analógicos Una biblioteca híbrida incluye elementos reales y virtuales. Una biblioteca digital es enteramente virtual, en ella no existe ningún tipo de componente real o físico.

2. El concepto de biblioteca digital

Ahora bien, el término “biblioteca digital” se entiende de muy diversas maneras, y las múltiples definiciones que han ido surgiendo se deben,  fundamentalmente, a dos razones. La primera tiene que ver con la necesaria implicación de expertos de distintas disciplinas para crear una verdadera biblioteca digital. La segunda está íntimamente relacionada con los múltiples puntos de vista desde los que se aborda su estudio y se investiga sobre esta materia.

De esta forma, algunas de las definiciones se centran en la tecnología, otras en aspectos sociológicos y otras en cuestiones de índole estrictamente bibliotecaria. Y, sin embargo, podemos identificar seis características que son comunes a todas ellas:

a) la biblioteca digital no es una entidad única

b) la biblioteca digital requiere hacer uso de las más nuevas tecnologías con el fin de unir e integrar los recursos de muchas bibliotecas

c) los enlaces entre las bibliotecas digitales y los servicios de información son transparentes para el usuario final

d) el objetivo fundamental de una biblioteca digital es el acceso universal a la información

e) las colecciones de las bibliotecas digitales no se limitan a documentos o substitutos de los mismos, sino que se extienden a objetos digitales que no pueden representarse o distribuirse en formatos impresos

f) la biblioteca digital tiene que proporcionar un acceso coherente a un depósito3 de  información y conocimiento Cabría delimitar, por consiguiente, el concepto de biblioteca digital como 3 Hemos utilizado el término “depósito” como equivalente al vocablo anglosajón repository 8 una biblioteca o servicio de información, localizada en un espacio físico, virtual  en una combinación de ambos, en la que los recursos disponibles para los usuarios existen sólo en formato digital. Las funciones de adquisición, almacenamiento, conservación, cooperación y acceso se llevan a cabo a travésde tecnologías digitales. Según Yang (1997), una biblioteca digital debe comprender cuatro niveles estructurales: interfaz de usuario, redes y comunicaciones, recursos informativos y servicio de referencia. Debe, además, realizar cinco funcionalidades básicas: digitalización, implementación de grandes depósitos (repositories) transferencia rápida de datos, privilegios de conexión y gestión.

Es obvio que según la definición aportada, el modelo de biblioteca digital conlleva implicaciones importantes en los distintos sectores implicados en el proceso, el acceso y la búsqueda de información.

3. Impacto de la biblioteca digital en la gestión y el acceso a la información

Uno de los atributos de cualquier biblioteca digital es la diversidad para abarcar diferentes tipos de materiales y formatos, lo que origina toda una serie de problemas que están relacionados con la integración de recursos, con su descripción y análisis para hacerlos accesibles y con los mecanismos de navegación y browsing que condicionan la búsqueda de  información.

En el entorno de la biblioteca digital, evidentemente, es posible pensar en términos de documentos y colecciones de documentos, si bien en el contexto digital estos términos se refieren a conceptos diferentes.

En el modelo de biblioteca digital el concepto de acceso adquiere una relevancia fundamental, ya que, en cierto sentido, se convierte en el pilar fundamental para su creación. Si pensamos en el modelo de biblioteca tradicional, su colección se determina, esencialmente, por la propiedad y el depósito físico de los fondos. Por el contrario, en las bibliotecas digitales los recursos que forman la colección no están físicamente presentes, por lo que lo que la caracteriza es la posibilidad de acceder, tanto técnica como económicamente, a ellos. En muchos casos, además, el acceso se establece a través de una licencia, y no de la propiedad de los mismos. 9 Esto, sin duda, tiene un importante impacto en el modelo y en las políticas de su sistema de adquisiciones, que no puede regirse por los cauces tradicionales de compra, canje o donación. Se trata, ahora, de un conjunto de criterios cuya finalidad es seleccionar objetos digitales de un universo de información muy amplio, objetos digitales cuya selección debe regirse por los criterios de unicidad, coherencia, utilidad y accesibilidad. Así, los objetos digitales deben ser susceptibles de identificarse con independencia del formato o del medio. Del mismo modo, el contenido y volumen de la información que contienen deben guardar una relación de coherencia y utilidad con respecto a los objetivos, fines y usos de la biblioteca digital. Por último, estos objetos deben ser accesibles a través de sistemas bibliotecarios, lo que implica un proceso de descripción y análisis de los mismos.

La colección que se crea, desarrolla y mantiene en una biblioteca digital se basa, principalmente, en criterios relacionados con el contenido de los recursos.Con respecto a la diversidad tipológica de los objetos, es posible establecer una clasificación, de acuerdo con el formato de los mismos. Puede tratarse, por ejemplo, de recursos no digitales, esto es, controlados y gestionados de manera digital aunque no se presenten en formato digital. Nos encontramos, también, con los denominados recursos de transición, puesto que originalmente se almacenaban en un formato no digital. Por último, tendríamos los recursos digitales propiamente dichos, puesto que su génesis y difusión se ha llevado a cabo siempre a través de un formato digital.

Y si bien el modelo de biblioteca digital se refiere a recursos exclusivamente en formato digital, en la actualidad cabría pensar en bibliotecas digitales en las que una parte de su colección se compone de recursos en formato no digital. A este respecto, creemos que sólo el transcurso del tiempo permitirá dar respuesta a la pregunta tantas veces formulada ¿coexistirán formatos impresos, analógicos y digitales? O, por el contrario, en un futuro, quizás no muy lejano, ¿sólo se editarán materiales en formato digital? Una biblioteca digital se distinguirá no sólo por el volumen de su colección, sino también por el tipo de tecnologías implementadas y la diversidad de servicios para acceder a los documentos existentes en las redes y a fuentes de información remotas. Tecnologías y servicios determinarán la agilidad y facilidad con la que el usuario puede llevar a cabo la actividad que requiere la búsqueda de información que precisa. Y para ello, las políticas de acceso a la información deberán definirse, ahora más que nunca, desde una perspectiva de cooperación y adquisición compartida.

Por otra parte, el ciclo de vida de la colección no mantiene una relación directa con los objetos que la componen, en la medida en que la permanencia de los mismos no depende 10 necesariamente de quienes la gestionan, sino de quienes crean y mantienen los recursos de la red.

Ahora bien, dada la naturaleza de los objetos digitales, definir con claridad los límites de una colección determinada se convierte en una tarea compleja. Pensemos, por ejemplo, en un fichero html con enlaces a otros documentos html a los que el usuario puede acceder libremente, ¿son también éstos parte de la colección? Asimismo, ¿qué ocurre con los ficheros que enlazan a otros ficheros de la colección? Se trata de preguntas que, por el momento, no tienen respuestas claras ni unánimes, puesto que, entre otras consideraciones, entran en juego cuestiones de índole legal relativas a propiedad intelectual y derechos de autor, por ejemplo.

Por otra parte, la fragilidad de la memoria cultural en la era digital es otra de las cuestiones que más preocupa en el modelo de biblioteca digital. Aspectos como la obsolescencia del medio digital, la migración de datos a otras plataformas de hardware y software y las barreras legales e institucionales son todos ellos cuestiones sin resolver. ¿Cómo garantizar la conservación del conocimiento para su trasmisión en épocas futuras en formatos cuya durabilidad está todavía por determinar? ¿Cómo asegurar la integridad de los datos? ¿Cómo identificar y diferenciar el documento primario de todos las posibles secundarios que tan fácilmente surgen en un entorno digital? La tarea de conservación de los materiales en un entorno digital requiere de una gama de actividades más amplia que la que se precisa en las bibliotecas tradicionales, ya que no sólo incluye la conservación física, sino también la constante actualización de los datos, la migración y el archivo del equipo como alternativa a la migración.

Desde el punto de vista del usuario existe la creencia, algunas veces explícita y más frecuentemente implícita, de que en la biblioteca digital los usuarios son personas solitarias cuyo único compañero es el ordenador con el que se comunican. Ahora bien, más allá del tiempo necesario para llevar a cabo la actividad que precisa el usuario, cabe señalar que la búsqueda de información, la actividad investigadora y los servicios que proporciona una biblioteca digital exigen un alto grado de colaboración. Las tecnologías de la información minimizan los imperativos temporales y espaciales en el acceso a la información, por lo que permiten establecer relaciones humanas ... El impacto de las bibliotecas digitales en las estructuras institucionales es otro de los aspectos que más interés suscita, junto con la función y el lugar que ocuparán las bibliotecas en el futuro. Existen diferentes posiciones, desde las más transformistas que vaticinan la desaparición de la biblioteca física y su conversión completa a una forma digital, a las más continuistas que ofrecen resistencia al cambio y se dejan llevar por la inercia del pasado. 11 La opinión más generalizada es la que ve que el usuario se convertirá cada vez más en una persona autosuficiente para acceder y utilizar la información que precisa. Como consecuencia, el bibliotecario se convertirá en proveedor de sistemas, recursos e interfaces. No obstante, según se constata en algunos estudios, esto sólo refleja la realidad de un tipo concreto de bibliotecas, las universitarias y de investigación, en las que ha calado, de manera más profunda, el concepto de biblioteca digital. No podemos olvidar, a este respecto, que una de las funciones fundamentales de la biblioteca viene determinada por su carácter de institución pública, lo que implica cubrir todas las necesidades informativas de los distintos tipos de usuarios. ¿Puede el modelo digital cubrir todas ellas?

4. La investigación sobre biblioteca digital

En la actualidad, cabría establecer varios temas de investigación relacionados con el desarrollo de bibliotecas digitales. En líneas generales, es posible identificar siete grandes temas, si bien la perspectiva desde la que se abordan es de naturaleza muy diversa. Entre éstos, destacan los trabajos que se centran en:

a) factores humanos

b) factores de organización

c) gestión bibliotecaria

d) legislación y políticas de información

e) sistemas

f) organización del conocimiento

g) impactos en la cadena de transferencia de la información

Ahora bien, la investigación sobre bibliotecas digitales tiene un claro carácter multidisciplinar e interdisciplinar, que conlleva, lógicamente, aproximaciones diversas a un mismo tema. Siguiendo el esquema que propone Yates (1989), cabría organizar los diferentes temas tratados en estos estudios en tres grandes grupos según el campo de conocimiento desde el que se abordan: las ciencias sociales y jurídicas, la biblioteconomía y documentación, y los lenguajes y sistemas informáticos (figura 2).12

Figura 2. Principales campos de conocimiento que estudian las bibliotecas  digitales

Desde el área de las ciencias sociales y jurídicas se está investigando en temas muy diversos. Así, se investiga en cuestiones que afectan a los factores humanos, tales como la alfabetización y la formación de usuarios profesionales y finales; y en el impacto de la biblioteca digital en la naturaleza y  rganización del trabajo, y a la organización y gestión de las unidades de información. Se analiza, igualmente, el impacto del modelo de biblioteca digital en la cadena de transferencia de la información, así como en aspectos relacionados con la legislación y las políticas de información.

Los estudios relacionados con el aprendizaje y la formación se centran en el complejo de actitudes y aptitudes en torno al acceso, evaluación y uso de la información en un marco en el que la información puede obtenerse de una gran variedad de fuentes y en una gran diversidad de formatos. Se estudian las actitudes y aptitudes de los usuarios ante esta nueva forma de organizar y acceder a la información, y formación se enfoca desde la perspectiva del acceso, la evaluación y el uso de los recursos informativos.

Con respecto a la investigación referente al impacto de la biblioteca digital en la naturaleza del trabajo, ésta se aborda, fundamentalmente, desde dos perspectivas diferentes: el quehacer bibliotecario y la forma de trabajo y perspectiva del usuario final. Las dos palabras clave que definirían a este grupo de trabajos son acceso y cooperación.13

La integridad de la información, su autenticidad, confidencialidad y seguridad en el acceso son también cuestiones de estudio en los trabajos clasificados en el primer grupo. Se investiga sobre técnicas de encriptación y nuevas formas de gestionar los derechos de autor, así como sobre sistemas de pago.

En segundo lugar, se constata un segundo grupo de investigaciones formado por los estudios que se realizan desde el campo de la Biblioteconomía y  ocumentación, que se centran, fundamentalmente, en la organización del conocimiento y en el impacto en la cadena de transferencia de la información.

Los términos acceso, búsqueda, recuperación, browsing y navegación se usan frecuentemente en la bibliografía. Acceso es el más genérico de todos ellos, e implica el acceso físico y la autorización de los distintos niveles de usuarios. Ahora bien, sorprende que estos términos, bien descritos en la bibliografía sobre recuperación de información, no se han utilizado mucho en los estudios específicos sobre la biblioteca digital.

Dentro de este segundo grupo se encuentran toda la serie de trabajos relacionados con los metadatos y con recuperación de información en entornos distribuidos.

Por último, los estudios que forman el tercer grupo son aquéllos que se llevan a cabo desde el área de lenguajes y sistemas informáticos. Los dos aspectos más relevantes en la investigación y desarrollo de sistemas son la interoperabilidad, modo uniforme de acceder a diferentes servicios, y la escalabilidad (escalamiento). El crecimiento integrado de materiales y formatos es clave en las bibliotecas digitales, y estos dos conceptos deben, por consiguiente, coordinarse.

Una de las razones por las que la interoperabilidad ha recibido tanta atención es que el problema afecta, en mayor o menor medida, a todos los aspectos de los sistemas informáticos de las bibliotecas digitales, puesto que éstas proporcionan acceso a una gran diversidad de materiales. Se estudian las plicaciones de la interoperabilidad en la arquitectura de sistemas, estándares y protocolos para la transferencia de datos, los metadatos, y los lenguajes de marcas, entre otros.

6. ¿El futuro de la biblioteca digital?

En pocos años, la información digital ha pasado de tener una presencia marginal a ocupar un lugar privilegiado en el proceso informativo. La diferencia fundamental entre las 14 bibliotecas tradicionales y las digitales estriba en que en estas últimas el control de las colecciones se realiza de forma digital y el acceso a la información se basa en tecnología digital. Además, desde el punto de vista del usuario, la tecnología digital cambia las características básicas de una biblioteca tradicional.

La organización de la información en objetos físicos se substituye por una organización más flexible en objetos lógicos. Asimismo, el acceso físico a una únicacolección se reemplaza por una organización lógica y múltiple de objetos de información.

Pero quizás el cambio más importante tiene que ver con lo que ocurre en el entorno de la meta-información de la biblioteca: un objeto de información en formato digital permite el uso de tecnología también digital para extraer información del propio recurso informativo (Ortiz- Repiso, 1999). Es difícil predecir cómo van a ser las unidades de información en el futuro. Nos hallamos inmersos en un mundo demasiado cambiante desde el punto de vista tecnológico, y nos falta perspectiva para determinar con certeza los parámetros de configuración de un modelo de organización, acceso y gestión radicalmente distinto.

Por otra parte, las formas en las que la información digital se presenta en la actualidad están todavía muy apegadas a las versiones impresas. Es algo parecido a lo que ocurrió con los primeros libros impresos, los incunables, que seguían las mismas características físicas y formales que los libros manuscritos. Tuvo que transcurrir medio siglo para que se liberaran delos condicionamientos técnicos y cánones del pasado, y, de esta forma, aprovechar el nuevo potencial tipográfico de la imprenta.

Ahora bien, no se trata, solamente, de cambios formales y conceptuales. Y al igual que la invención de la imprenta tuvo repercusiones sociales y económicas de gran alcance, el desarrollo de bibliotecas digitales traerá consigo un sinfín de consecuencias de índole social, cultural y económico.

Las bibliotecas digitales del futuro estarán condicionadas por los estándares y modelos que se adopten en la actualidad, así como por las investigaciones que se lleven a cabo relacionadas con la interoperabilidad de sistemas, los protocolos para objetos digitales, el diseño de interfaces y la interacción hombre-máquina (HCI). Los estudios sobre nuevas formas de organización y representación del conocimiento serán también claves en los futuros modelos de bibliotecas.

El cambio al que estamos asistiendo nos permite constatar toda una serie de avances que se convertirán con el tiempo en pilares fundamentales del modelo de biblioteca digital. El futuro se construye con las soluciones que tienen lugar en el presente. 15 La prioridad del acceso frente a la propiedad de los fondos, y de la edición electrónica frente a la edición en papel son componentes claros de este modelo al que nos dirigimos.

Asimismo, el incremento de las técnicas de gestión de bibliotecas y de la aplicación de técnicas empresariales en las unidades de información introduce un concepto de competencia nuevo en este ámbito.

Las bibliotecas no estarán constituidas por una entidad o base de datos única en una localización geográfica específica. Las tecnologías de las  comunicaciones permiten a los usuarios interactuar con multitud de recursos y bases de datos. Las bases de datos son un nuevo paradigma de los servicios bibliotecarios. Se tendrán que diseñar nuevas interfaces para las bases de datos en las que el usuario no necesite de una formación específica para formular sus búsquedas. La utilización de formatos electrónicos significa que cualquier tipo de información puede comunicarse, analizarse, manipularse y copiarse con facilidad, características que hacen posible compartir recursos e información con mayor facilidad.

La biblioteca debe pasar de ser un proveedor pasivo de información a proporcionar conocimiento organizado de forma que permita cubrir las necesidades específicas de un amplísimo abanico de usuarios.

Las bibliotecas digitales, en definitiva, se convertirán en guías dentro de laberinto caótico de información de la Red, y su misión consistirá, fundamentalmente en seleccionar y organizar los recursos informativos de relevancia para sus usuarios.

En el futuro, con el desarrollo de las herramientas existentes en Internet, el acceso a los recursos web y las posibilidades multimedia, la biblioteca deberá facilitar el acceso a las colecciones, independientemente del formato en el que estén editadas y dónde estén localizadas. Los centros de información se verán obligados a realizar una organización cooperativa de colecciones por documentos en múltiples formatos: editados, textuales, digitales, organizados en torno a un tema, cultura o una determinada disciplina. El futuro también traerá nuevas formas de gestionar los presupuestos para el acceso en línea a la información, entre instituciones, bibliotecas, editores y autores.

REFERENCIAS

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YATES, J. (1989). Control through communication. Baltimore: John Hopkins University

Press.

LA BIBLIOTECA DIGITAL: MITOS Y DESAFÍOS.

INTRODUCCIÓN:

El propósito de este artículo es simple: es una provocación. Su objetivo es refutar los excesos técnicos y retóricos que han caracterizado muchos de los informes acerca de las “bibliotecas digitales”. Aquí la polémica aspira a proporcionar una corrección al informe que es fomentado por las compañías tecnológicas, políticas y de revistas electrónicas. - las mismas fuerzas que nos dieron la “oficina sin papeles” y predijo la “muerte del libro”. Pero lo que no surgió es que las “bibliotecas digitales son un gasto de tiempo y dinero. No es un llamado a un neo Luddite (revuelta inglesa textil contra las nuevas tecnologías) alzándose contra los desarrollos y tecnologías de las bibliotecas digitales. Pero la intención del tono polémico es una movilización de la comunidad bibliotecaria en su necesidad de encontrar los desafíos de la “Biblioteca digital” – y nosotros debemos intentar reconocer estos desafíos claramente. Con referencia a este proceso, se propone un nuevo enfoque en la búsqueda de las “bibliotecas digitales” en la cuales se aconseja en el presente renovar el rol de los bibliotecarios para el futuro digital.

El progreso tecnológico ha cambiado como hacer el trabajo en las bibliotecas, no, el porqué. Pero el mayor desarrollo tecnológico, una conexión de computadora a computadora en una ininterrumpida cadena alrededor del mundo, puede alterar los conceptos fundamentales de las bibliotecas del siglo XXI. Pero podríamos sugerir que la tecnología no alterará sustancialmente la tarea de los bibliotecarios: unión del público con la información.

2 Si bibliotecarios y profesionales de la información progresan en el siglo 21, entonces un modelo de "biblioteca digital claro y efectivo, será de importancia creciente para el servicio bibliotecario y su desarrollo. Un contexto económico, legal, social y tecnológico, que se incrementa en forma compleja, define muchas fronteras dentro de las cuales estarán involucrados los servicios de las bibliotecas digitales.

Los bibliotecarios deben descubrir que las bibliotecas sin paredes son en realidad sólo bibliotecas con nuevas paredes, tecnológicamente vinculadas, legalmente restringidas y administrativamente limitadas. Las bibliotecas digitales pueden ser impenetrables y tan profundamente limitadas a sus usuarios como las bibliotecas físicas en las cuales los técnicos especialistas propondrían una colección digital en un intento de cambio.

La exposición de algunos mitos que trascienden la prensa popular acera de las bibliotecas digitales, establece el ámbito para un examen más exhaustivo de los  desafíos relevantes necesarios en un desarrollo de la biblioteca digital.

MITO 1: INTERNET ES LA BIBLIOTECA DIGITAL.:

Un lugar común entre los vendedores de tecnología de la información, es sugerir que la vasta colección de recursos de información encontrados a través de Internet global es una Biblioteca Digital. Tal vez en desmerecimiento de los Bibliotecarios, una biblioteca digital traerá el significado de muchas cosas diferentes para mucha gente. Con la posibilidad de muchos tipos de información: texto,imágenes, video, audio y semejantes sobre cada tema imaginable, Internet puede servir a algunos de los propósitos como una biblioteca.

¿Pero es esta colección diversa de material electrónico una Biblioteca Digital?

En realidad Internet y la World Wide Web son a las bibliotecas como un mercado de pulgas lo es a la Biblioteca del Congreso. Para pedidos comunes a las bibliotecas,la ubicación en Internet permanece altamente ineficiente, comparada con los recursos de las bibliotecas especialmente para los usuarios poco familiarizados. Es difícil buscar información, y la calidad es variable y poco confiable, careciendo de asistencia personal para los confundidos y perdidos.

3¿Qué desafío surge? Se requiere el desarrollo de infraestructura para descubrir recursos de redes y de recuperación altamente distribuída. Sobre todo esta infraestructura necesitará ser manejada por quienes entiendan de las necesidades y usos de la información. Una cita a menudo repetida en los listados de bibliotecas, dice que la Internet es el lugar para encontrar una respuesta en tres días  para una cuestión que tomaría tres horas en una biblioteca. Adelantarse con información rápida y sin importancia no es asegurar evaluación y autoridad. Falta mucho trabajo por hacer antes que Internet tenga la coherencia y familiaridad con el usuario de una biblioteca.

MITO 2: EL MITO DE SOLO UNA BIBLIOTECA DIGITAL ÚNICA O UNA VENTANA:PUNTO DE PARTIDA DE COLECCIONES DE BIBLIOTECAS DIGITALES.

Nicolás Negroponte, un gurú del conocimiento digital, fue llamado por el Congreso de los Estados Unidos para organizar un "depósito digital" simulando cambiar la Biblioteca del Congreso de un "depósito" a un " recuperador". Esta visión de la biblioteca es un sitio donde "el progreso bibliotecario podría caber en los bolsillos de los niños del mañana" y donde los ciudadanos puedan tener acceso  electrónico a las bibliotecas sin paredes, donde la información es accesible en cualquier lugar y a cualquier hora.2

¿Los desafíos a esta visión? Aún a pesar del utópico punto de vista de Negroponte, los modestos movimientos hacia el incremento de colecciones y servicios digitales serán afectados por el futuro del Copyright y regímenes de licencias, así como los costos prohibitivos de infraestructura de digitalización y de soporte técnico.

Pero será más importante el desorden del futuro digital, compuesto de la multiplicidad de los proveedores de información que compiten. Las Bibliotecas serán solamente un recurso de información. Los recursos de información primarios estarán guardados esencialmente por propietarios de colecciones. Las "Bibliotecas digitales  privadas" que son accesibles mediante suscripción o sobre la base de "pague por usar".

 Desarrollar estándares interoperativos para la ubicación y recuperación de la información en este ambiente altamente distribuída y heterogéneo será, un considerable desafío por derecho propio.

MITO 3: LAS BIBLIOTECAS DIGITALES PROVEERÁN ACCESOS MÁS EQUITATIVOS EN CUALQUIER LUGAR Y TIEMPO.

Deberá hacerse una gran cantidad de trabajo para convertir este mito en realidad. Podemos asumir que la red global de computadoras, Internet o algún descendiente, será el primer mecanismo distribuidor de información digital. El compromiso actual es un acceso equitativo por el hecho de que podríamos pensar que Internet no es tan omnipresente como la información impresa. Hay relativamente pocas conexiones fuera de los centros populares, el costo permanece alto y el acceso a Internet para una vasta mayoría demográfica del mundo en los países en desarrollo es el equivalente a tener el deseo de caminar sobre la luna. Además las conexiones que existen para mucha gente son lentas. Pero para que una biblioteca digital provea un acceso equitativo a la información es imperativo que tenga una disponibilidad universal que es característica del sistema de teléfonos y también de las redes.

En el futuro los complejos recursos multimedia y los servicios, requerirán software y hardware especializados, entonces sólo un limitado número de estaciones de trabajo podrán realmente acceder a la información. Los límites de la extensión de banda y la baja velocidad de transmisión pueden dificultar el efectivo acceso a la información para muchos usuarios.

Los proyectos para un acceso equitativo a las colecciones y servicios digitales parecen incrementar su problemática, dado los inmensos obstáculos técnicos y legales que involucra. La Reforma del Copyright será un lento proceso y es un potencial detractor a la impronta de la Biblioteca Digital. Las tecnologías, como base entre computadoras y para el almacenamiento y procesos de la información, son variables dinámicas. Lo cierto es que el diligenciamiento de las bibliotecas digitales, traerá más complejidad como es la administración de licencias y acceso al usuario.

Podría ser considerable el impacto sobre accesos equitativos.

MITO 4: LAS BIBLIOTECAS DIGITALES SERÁN MÁS BARATAS QUE LAS IMPRESAS.

Una posición común entre los informes técnicos de costos de bibliotecas digitales es que lo digital es más barato que lo impreso. Esta controversia está lejos de ser establecida en hechos o en prácticas. A pesar de la existencia de ahorros en muchos proyectos bibliotecarios, especialmente donde son usadas estrategias sustitutivas, las cuales reemplazan series de títulos seleccionados con el servicio de distribución de documentos, el análisis de costo/beneficio de la relación de este cambio permanece poco claro. En algunos casos el cambio a las series electrónicas puede ahorrar dinero a las bibliotecas compensando el costo a los usuarios quienes tienen que hacerse cargo de la distribución del documento.

Además los costos de "hecho digital" son sustantivos. Muchas bibliotecas ahora dedican recursos significativos para la infraestructura de los software y hardware. Estos gastos irán creciendo - se requerirá nuevo hardware, más licencias para hardware, el incremento de la infraestructura de la administración y su entrenamiento. Y estos costos nacen de bibliotecas que están adquiriendo solamente material digital y tienen servicios electrónicos limitados. Estas instituciones que aspiran al desarrollo de colecciones y servicios digitales pueden esperar un "plus" (o ventajas) en el diseño, digitalización y costos de implementos. ¿ El gasto presupuestario de las bibliotecas digitales involucra un decrecimiento en el presupuesto para las adquisiciones? ¿En conclusión, cuántas bibliotecas pueden permitirse el esfuerzo? Y a qué costo representarán la valiosa existencia de los servicios.

LA BIBLIOTECA DIGITAL: INTENTANDO EL DESAFÍO:

Crear una biblioteca digital “efectiva” plantea un serio desafío para la tecnología existente y la futura. La integración de los medios digitales en las colecciones tradicionales no será sencilla, como en medios anteriores (ej. Vídeo – audio – tapes) a causa de su naturaleza singular la información digital es menos preparada, fácilmente copiada y accesible a múltiples usuarios remotos y simultáneamente. Los procesos bibliotecarios tradicionales como el desarrollo de colecciones y referencia pensaron formar una base potencial para el trabajo de Bibliotecas Digitales, que tendrá que ser revisado y acondicionado, ajustándose a esas diferencias. Hablando de nuestro conocimiento acerca de bibliotecas como punto de partida, tal vez debiéramos empezar a examinar en mayor detalle los desafíos específicos.

DESCUBRIR RECURSOS:

La información en Internet se caracteriza por el hecho de que la información digital puede existir en distintos formatos y posiblemente en distintas versiones, en ubicaciones que aún no son fijas. Un documento o recurso puede existir en una ubicación de la red un día y desaparecer al siguiente. Servicios como Altavista y Yahoo y otros servicios de www. están incrementando su popularidad. Estos servicios de indización proveen un servicio de asistencia esencial a los usuarios para encontrar información. Pero los usuarios han notado que estos servicios están sobrecargados y que la obtención significativa de resultados puede ser frustrantemente evasiva.

El desarrollo de los servicios de indización está tratando de establecer un costo en el modelo de recuperación que permitirá unir habilidades con el crecimiento de la información en la Web. Actualmente esto es a través de publicidad. Pero no hay garantía de que este servicio provea alta calidad para el público en general, con retorno de inversión. Una razonable expectativa serán los niveles de los servicios establecidos. A un nivel básico nadie puede acceder a la base de datos sin cargo,pero los resultados pueden ser de utilidad limitada y la buena información será obstaculizada con el aluvión de la mala información. Las búsquedas no serán eficientes. Pero un alto nivel de usuarios, quienes pagan por un mejor servicio obtendrán beneficios tanto como el crecimiento de la búsqueda funcional, mejores algoritmos para una información calificada o mayor velocidad de acceso.

Presumiblemente los tecno-campesinos- parafraseando el famoso dichos de María Antonieta – están esperando para comer la “Torta Digital” Hay otras cuestiones importantes como si la tecnología existente puede escalar suficientemente para acomodarse al crecimiento del número de usuarios y el volumen en información en Internet. Los usuarios están descubriendo que, tal vez la calidad de información proveniente de bases de datos heterogéneas puede perderse en una

avalancha de resultados irrelevantes. Grandes bases de datos, representan el cuello de botella y puntos aislados de fracasos.

Los bibliotecarios organizan el conocimiento a través de procesos de análisis de tema y catalogación, creando información acerca de información o lo que es conocido como "metadatos". Un mayor desafío existe en el desarrollo de métodos y de identificación única y recuperación de información por red, en forma coherente, sin importar que formato hay o donde ellos residan. Los estándares de metadatos están aún en su infancia. Iniciativas e investigaciones como las del Dublin Core/ Warwick Framewok para metadatos, Govermment Information locator service (GILS) Y Uniform esource Characteristic (URC) son la promesa de caminos hacia delante. Pero los exámenes de muchos de los participantes de estos esfuerzos sugieren, que dada la complejidad del uso de metadatos, una solución al problema de descubrimiento de recurso global permanece distante.

Los bibliotecarios tienen otra función en la recuperación de recursos secundarios, en los cuales las tecnologías digitales juegan un pequeño rol. Este es en brindar un servicio confiable. Esta confianza y autoridad están basadas sobre la elección hecha por los bibliotecarios, evaluando la información como una parte del desarrollo de la colección y con un minucioso entendimiento de las necesidades de los usuarios. Los bibliotecarios no solamente crean caminos y guías para sus usuarios, ellos son los caminos y las guías.

DESARROLLO DE COLECCIONES DIGITALES.

8Los bibliotecarios tienen una considerable experiencia en digitalización, aunque la profesión tiene tendencia a llamar e esto algo más. La "conversión restrospectiva" de las tarjetas impresas de la biblioteca en máquinas lectoras de registros catalográficos representan uno de los primeros esfuerzos realizados en digitalización.

¿Qué se aprendió en el proceso? Una lección seguramente es que la reconversión de papel en digital es costoso e insume tiempo. El análisis del costo/beneficio a bibliotecarios y usuarios para el mejoramiento del acceso bibliográfico estableció el beneficio del gasto, pero se reconoció que los costos involucrados fueron mayores que los previstos.

Algunos tipos de medios revelan ser más adecuados por si mismos para la digitalización que otros. Las Colecciones fotográficas,los recursos bibliográficos, las colecciones estadísticas y aún algún tipo de literatura periodística son posibles de digitalización. Otros materiales como mapas y libros pierden la posibilidad de digitalización. Se necesita un considerable estudio de las necesidades usuarias: cómo ellos usan la información y si los formatos digitales sirven efectivamente.

Asumir grandes iniciativas en digitización sin un conocimiento fundamental de las necesidades del usuario "es poner el carro delante del asno". Ser digital no es necesariamente equiparable con ser útil.

En un área de dificultad para obtener recursos, cuestionar la eficacia de asumir el costoso proceso de digitalización de materiales de colecciones especializadas que pueden apoyar un grupo de académicos es, no sólo legítimo sino también esencial. Es posible que algunos esfuerzos crearán colecciones de lo que es esencialmente información agotada, de bajo valor de mercado, de limitado interés y utilidad y cuya circulación no es mayor de su equivalente en papel o microfilm. Puede ser, que la información más importante, que los pobres de los países necesitan no estén en las bases de datos. Las bibliotecas proveen un nivel de materiales en distintos formatos para servir a una particular clientela. Como la explosión de la información continúa en expansión, el material digital será agregado a las colecciones, de libros, revistas y materiales audiovisuales, a los que las bibliotecas tienen acceso en la actualidad. Pero esto es sólo un crecimiento aparente, para muchos bibliotecarios las bibliotecas no reemplazarán los viejos medios, como los libros con nuevos medios digitales, Mejor dicho, cuando estén establecidos, existirán como complemento de las colecciones existentes.

Las razones por las cuales esta sustitución no ocurrirá fácilmente son muchas: resistencia de los usuarios, limitaciones de uso, diseño de producto digital inferior, o no ser medianamente efectivo para satisfacer los requerimientos usuarios.

El desafío aquí será: Abarcar ambos materiales, impreso y digitales y proveer una visión coherente de una gran colección de información. 3

PRESERVACION

Si asumimos que en las bibliotecas es posible construir y/o adquirir algunos tipos de colecciones digitales, permanece exixtiendo un desafío significativo inherente a la preservación de estas colecciones. Las bibliotecas pre-digitales se preocupan por controlar el efecto climático y la desacidificación de los libros, pero la preservación de

la información digital hará que estos problemas que demandan tiempo y dinero sean más sencillos. Por ejemplo, los medios de almacenamiento digital son “frágiles”, con una vida útil limitada. Peor aún, la información digital en aquellos medios de almacenamiento sería inutilizable por obsolescencia de tecnología, aún si ellos sobrevivieran. El hecho es como la tecnología de información evoluciona, los sistemas más viejos desaparecen llevándose con ellos la habilidad de leer la información que tenían.

Para preservar la información digital, la información sobre harware digital y la configuración de software que se utiliza, se requirirá la actualización regular o los cambios a sistemas más corrientes. Informe del Grupo de Trabajo sobre Archivo de Información Digital sugiere que los cambios rápidos en las formas de grabación de la información, en los formatos para almacenamiento y en las tecnologías de uso amenazan tornar la vida de la información en la era digital como, copiando la frase de Hobbes, “malévola, bruta y corta”.4 Aún no han sido establecidos modelos de costo de  puesta al día regular de los datos electrónicos. La función de la preservación digital puede ser intentada en todas las colecciones digitales. Incluso bibliotecas que normalmente no tienen un interés significativo en la preservación, encontrarán que las colecciones digitales requieren puesta al día y cambio a nuevos sistemas para mantener su accesibilidad. a obsolescencia tecnológica, el cambio de la información digital y las decisiones legales y organizativas ponen a prueba los “límites de la tecnología digital”. No hay normas de preservación para la información digital.

Las bibliotecas tienen una cultura de compartir materiales bien establecida . Esto ha tornado la forma de consorcio, o registro de catálogo colectivo? compartido?  o suscripción de revistas, préstamo recíproco y acuerdos de préstamo interbibliotecario, programas de conservación y la creación de listas únicas. Ello se ha sido llevado a cabo a través de muchas asociaciones, consorcios, proyectos cooperativos y otros acuerdos formales e informales para compartir recursos.

Ninguna biblioteca por sí sola puede responsabilizarse de “hacer todo”. La misma modalidad de recursos compartidos será necesaria en la próxima era digital. Por ejemplo, en Estados Unidos las bibliotecas han comenzado a crear estrategias para compartir la información digital. La Federación Nacional de Bibliotecas Digitales,en EE UU, compuesta de la mayor cantidad de bibliotecas de investigación y archivos, junto con la Comisión sobre Preservación y Acceso están trabajando para desarrollar una estrategia de financiación coordinada. Además formulan cursos de acción selectivos para recoger información electrónica en los Estados Unidos. Sin tales arreglos no sería posible asegurar que los terabytes de la información digital esparcidos alrededor de las redes (informáticas) sean recogidos, ordenados y preservados. En Canadá, la Iniciativa de Liberación de Datos es un esfuerzo cooperativo de las universidades canadienses para aumentar el acceso a las bases de datos estadísticos de ese país, a través de licencias conjuntas y convenios de acceso.

Los bibliotecarios argumentan que si no enfatizamos ahora el término biblioteca en la frase “biblioteca digital” y construimos colecciones que puedan ser preservadas, las futuras generaciones, observarán esta época como una Edad digital oscura, un tiempo en que de algún modo el registro del conocimiento humano se perdió. En el informe final del Grupo de Trabajo sobre Archivo de Información Digital, la primera de las conclusiones generales fue que “la primera línea de defensa contra la pérdida de información importante se basa en los creadores, proveedores y propietarios de la información digital”.5 ¿Los bibliotecarios son la segunda línea de defensa? Podemos y  debemos confiar nuestro legado electrónico a creadores, proveedores y propietarios de información digital, cuyo interés en preservar la información dure solamente mientras tenga valor de mercado, materiales que pueden desaparecer cuando ese valor se aproxime al cero?.

ADMINISTRACION DE LA BILIOTECA DIGITAL

Peter Graham, de las bibliotecas de la Universidad de Rutgers, sugiere que para la implementación de una Biblioteca Digital de Investigación, serán necesarios  compromisos organizaciones, fiscales, e institucionales a largo plazo. Las tareas técnicas son “las más fáciles de resolver, ellas sólo costarán dinero, los compromisos institucionales serán mucho más difíciles de conseguir”.6 El informe final del Programa Universitario de Licencias (TULIP) provee evidencia para respaldar la importancia de este compromiso.

Políticas, falta de prioridades y responsabilidad pueden causar grandes demoras y hacer fracasar el proyecto en algunas de las universidades del TULIP.

La gestión de la infraestructura técnica para los servicios de una “biblioteca digital” será obstáculo significativo para la mayoría de las bibliotecas, especialmente con presupuestos en vías de disminución y aumento en los costos de mantenimiento de colecciones. El TULIP es un importante proyecto entre la editorial Elsevier Science y nueve importantes universidades norteamericanas para probar sistemas de entrega a domicilio de publicaciones periódicas electrónicas por medio de la red.

Recientemente fue dado a conocer su informe final, en él concluye que el manejo local de grandes colecciones digitales, es más difícil y más caro que el manejo de una colección impresa similar.7

DERECHOS DE AUTOR Y LICENCIAS

Si las bibliotecas comienzan a coleccionar sistemáticamente información digital en gran escala, la provisión de acceso efectivo podría ser cuestionable. En realidad, el derecho de autor podría evitar que las bibliotecas provean acceso directo a la información digital que ellas reúnen.

Los interrogantes sobre los derechos de autor deben ser gestionados de tal manera que la información digital pueda ser creada y distribuída a través de las “bibliotecas digitales” de una manera equitativa tanto para los productores de información como para los consumidores. Los derechos de autor podrían volverse una barrera insuperable para el desarrollo de las colecciones digitales.

Existen indicadores que los proveedores de contenidos, descontentos con los beneficios que les ha provisto la ley de derechos de autor, volverán a negociar una ley.

Las bibliotecas están ya experimentando la carga administrativa que significa la gestión de la licencia de sitios para información electrónica, tales como CD-ROMs y archivos de datos. Las licencias generan proveedores de contenidos con un fuerte mecanismo para controlar la transmisión y uso de la información. Esto produce la movilización de información desde un dominio donde se permite que las ideas fluyan públicamente a un dominio donde este flujo está controlado por el proveedor.

Existe un inquietante aumento de la creencia entre los miembros de la comunidad bibliotecaria que los cambios en los derechos de autor afectarán en forma adversa la capacidad de las bibliotecas para proveer colecciones digitales y servicios.

El sentimiento de disconformidad de los bibliotecarios está justificado. Sólo basta considerar lo establecido por el Consejo Internacional de Editories y Derecho de Autor referente a las colecciones de las bibliotecas digitales para percibir el desafío que enfrentan los bibliotecarios:

“Muchas bibliotecas nacionales y regionales contemplan digitalizar sus colecciones impresas, para facilitar una biblioteca virtual que pueda proveer servicio a usuarios a distancia, y facilitar el compartir recursos. Tal concepto destruirá no sólo el incentivo para crear nuevos trabajos protegidos por los derechos de autor, sino también los beneficios de los trabajos ya existentes que provee la inversión en nuevos trabajos por autores y editores”.8

Los proveedores de información, como los editores, ven que las bibliotecas  y ellos mismos comparten la misma base de consumidores. Los editores ven a los bibliotecarios como amenazas para su mercado. Lo que se establece entre los editores es una sensación de estar en el mismo negocio que los bibliotecarios:

“Las bibliotecas dejarán de ser el único depósito de material impreso. Las bibliotecas dejarán de ser los únicos medios  obtener información de archivo. En algunas áreas las bibliotecas podrán completar su función dedicándose a diversos servicios electrónicos y en otros en que ellas tendrán roles más activos”.9

Es importante recordar que un “usuario” no es lo mismo que un “cliente” y acceder a Información pública no es un producto. Aquí radica una diferencia fundamental entre bibliotecas y proveedores de información comercial.

Bajo condiciones restrictivas de uso impuestas por contrato o por alguna legislación sobre derechos de autor, las “bibliotecas digitales” no podrán satisfacermuchos de los imperativos de información “en todas partes y en todo momento”. Las bibliotecas serán requeridas para otorgar garantías razonables a los proveedores de contenidos en cuanto a la estabilidad de sus licencias, y que la distribución de materiales con derechos de autor sean restringidos a usuarios particulares o a ciertos lugares. Es aún probable que los usuarios deban concurrir al edificio de la biblioteca, dado que las colecciones digitales sólo pueden estar disponibles en dispositivos especiales o requerir equipamiento específico para acceder a los materiales.

COSTO

La información nunca ha sido realmente gratuita. Siempre hay un costo en su creación, su producción y su distribución. Las bibliotecas públicas de acceso gratuito y mantenidas a través de los impuestos, no muestran el costo real de la información para los usuarios y esto es apropiado donde las bibliotecas son consideradas como un bien público. Las “bibliotecas digitales” introducen nuevas e inciertas realidades económicas y relaciones entre ellas. Donde los costos de acceso a la información estuvieron ocultos para los “usuarios”, ahora la era digital parece requerir “clientes”, a los cuales se les solicitará el pago de derechos de acceso a los servicios digitales y colecciones. Un supuesto importante de la era de la información es que ésta estará al alcance de todos, por el pago de un arancel. Este supuesto va en contra del espíritu que subyace en las bibliotecas. Sería una cruel ironía que la propia tecnología que sostiene tantas promesas de proveer acceso a la información digital en masa, termine restringiéndolo sólo a los pocos que puedan darse el lujo de pagarla. Lo que es accesible para algunos usuarios significa que no lo es para muchos otros. Las “bibliotecas digitales” pueden ser servicios y colecciones corporativas de propiedad privada a los cuales pueden ser aplicados suscripciones, pago por uso, o aranceles de licencia. Las bibliotecas ya tienen un anticipo de este futuro al luchar con las licencias restrictivas para el uso de las cintas de datos y CD-ROMs. Frecuentemente se les solicita a los usuarios el uso de materiales digitales “on site” para satisfacer los  requerimientos contractuales de los proveedores de información. El informe final de TULIP sugiere que “el armado de las bibliotecas digitales será un proceso lento y costoso” y disponer fondos adicionales para este objetivo “no será una decisión trivial”. Las “crudas realidades económicas” son tales que el desarrollo de la colección digital acarrea costos elevados para su implementación, licenciamiento, promoción, desarrollo y mantenimiento de la infraestructcura técnica. Además, el informe sugiere que la decisión crítica no resuelta es “cómo realizar la tarea de transición a las bibliotecas digitales en forma económica”.10

Los modelos económicos para poner en funcionamiento la “biblioteca digital”, en términos de costos reales y beneficios, no han sido articulados ni establecidos claramente.

CONCLUSION:

Repensar Bibliotecas Digitales, reiventar Bibliotecas. La información digital es, y será, tratada en forma diferente que la asada en soporte papel. Parece que en el futuro cercano, los términos de accesibilidad, las condiciones de gestión y la colección de información electrónica no serán  determinados por la profesión bibliotecaria en el contexto de los servicios bibiotecarios tradicionales, sino por profesionales de la información trabajando para maximizar réditos en empresas de recursos de información. El hacer la distinción entre “bibliotecas digitales públicas” y “bibliotecas digitales privadas”, se convertirá en una  consideración cada vez más importante.En la opinión de algunos bibliotecarios, una “

biblioteca digital” realizaría todas  las tareas que las bibliotecas adicionales hicieron por cientos de años y jugaría el mismo rol esencial que siempre ha jugado en la sociedad. Del mismo modo, averdadera “biblioteca digital” se construirá sobre el principio ético central de la biblioteca: existir/á como un área común de información sustentable que permite el libre acceso a una amplia variedad de materiales que expresen distintas  opiniones y puntos de vista. La única diferencia es que la “biblioteca digital” actúa en un soporte  electrónico.Desde esta perspectiva, una “biblioteca digital” debería incluir una colección de objetos digitales, pero abarcaría mucho más que dicha colección. Una “bibliotecadigital” también incluiría todos los procesos y servicios del desarrollo, manejo y gestión de la colección, análisis de temas, creación de índices, tareas de referencia y preservación, que son el esqueleto y el sistema nervioso de las bibliotecas actuales.

Estos son los procesos y servicios invisibles en una biblioteca bien llevada y que por lo tanto se dan por supuestos.

Si bien esta perspectiva de la “biblioteca digital” es predecible por la existencia de bibliotecas modelo, se mantiene en ella un anacronismo. Como se ha sugerido,los costos, las tecnologías, las consecuencias legales y la administración de las“bibliotecas digitales” van en contra de lograr esta vieja visión paradigmática.

Una importante consecuencia de la revolución de la información es que los costos de su organización están comenzando a igualar a los costos de producirla. Una cantidad de expertos en tecnología han sugerido que el ambiente futuro de la información electrónica debería basarse sobre una “característica que depende de la abundancia antes que de la escasez” de información. En esta perspectiva, el contexto y no el contenido será buscado para evaluar. “El futuro no pertenece ni a los mecanismos de transmisión ni a los contenidos” postula Paul Saffo, del Instituto para el Futuro, “pero sí a aquéllos que buscan, analizan la información e inventan herramientas sensibles a las que podremos atenernos a través de las inmensidades del ciberespacio”. Pero aquellos que controlemos las herramientas que sean útiles, que sirvan para buscar o filtrar, tendremos confianza para navegar en el ciberespacio.

Esther Dyson, una comentarista bien considerada en desarrollos tecnológicos, concuerda con esa opinión. El valor cambia a partir de la transformación de los bits antes que los bits en sí mismos, a los servicios, a la selección de contenidos, a la presencia de otras personas y a la seguridad de la autenticidad de la información confiable acerca de las fuentes de bits y sus flujos futuros.

Los bibliotecarios deberían sentirse alentados por este futuro. Las computadoras sólo manipulan números, es el ser humano quien los relaciona con significado. Los bibliotecarios les proveen el contexto a los usuarios. Aunque lo fundamental de las colecciones bibliográficas comienza a cambiar y a estar ubicado en las “bibliotecas digitales” privadas de editores y propietarios de contenidos, el valor  de los bibliotecarios que puedan efectivamente transformar datos en conocimiento,será superior. Una biblioteca ha sido siempre más que un edificio conteniendo libros, o una computadora en red llena de documentos. El algunos aspectos, las “bibliotecasdigitales” han estado usando tecnología por años para facilitar el acceso a la información y la referencia telefónica podría ser considerada fácilmente un tipo de servicio de la “biblioteca digital”. Siguiendo la dirección sugerida por Esther Dyson, los bibliotecarios podrían aceptar de buena gana la “depreciación de los capitales y propiedad intelectuales”, es decir colecciones digitales, mientras se encuentra una mayor apreciación en los “procesos intelectuales y servicios” que una “biblioteca  digital” podría proveer.Una visión diferente del futuro podría ser aquella en la que una “ bibliotecadigital” es más parecida a un “centro de información”, donde un complejo sistema de  profesionales expertos en facilitar el acceso a la información y actuar como intermediarios a una variedad de fuentes (digitales o no). Estos bibliotecarios digitales/trabajadores del conocimiento imbuidos en la ética de la equidad de acceso, podrían funcionar como intermediarios bien entrenados en un ambiente de información heterogéneo (ambiente que si bien no es abiertamente hostil para los usuarios, es ciertamente confuso) para encontrar y dar sentido a las masas de datos para sus usuarios. El conocimiento que los “bibliotecarios digitales” hacen llegar a  este ambiente informativo podría darle sentido a una multiplicidad de colecciones digitales, en soporte papel y recursos, proveer acceso a una red de contactos claves, identificar estrategias de costo efectivo para recuperación de la información y asistir a los usuarios en la publicación y creación de nueva información.

El acceso abierto a la información es el principio que radica en el corazón de la biblioteca moderna, digital o de cualquier otra forma. Este es el principio que debe ser sostenido contra las múltiples fuerzas que podrían disminuir su capacidad de esclarecimiento. Pero tal vez, el acceso abierto a la información no signifique en el futuro estantes abiertos y colecciones digitales. Es posible que el principio pueda cambiar ligeramente a “acceso abierto al conocimiento”. ¿Un principio que sugiere un derecho a servicios profesionales públicamente accesibles que pueden guiar a los usuarios a través de los flujos de información y mediar en la sobrecarga de información?. No es posible que el valor de las bibliotecas no esté en las colecciones sino en los bibliotecarios? En un ambiente tecnológico turbulento, tal vez se necesite un cambio de escenario. Será vital para el futuro de la profesión reenfocar la atención de los bibliotecarios y los recursos del desarrollo de las “bibliotecas digitales” aldesarrollo de “bibliotecarios digitales”. Ha llegado el momento de invertir en personas  y no en tecnología. Algo central en la visión de la nueva biblioteca digital es un bibliotecario digital/trabajador del conocimiento que se dedique al público.

REFERENCIAS:

1) Klapp Orrin. Overload and Boredom:Essays on the quality or life in the information society. New York: Greenword Press, 1986.

2) Nicholas Negroponte. " A Bill of Writes"Wired. 1995.

3) Lynch c. And García-Molina H 1995. Interoperatibility. Scaling, and the digital Libraries Research Agenda: A report on the May 18-19, 1995 HTA Digital  Libraries Workshop, August 22. 1995. URL: http://diglib.stan.ford.edu/diglib/pub/reports/iita-dlw/main.html

4) Task force on archiving of Digital information. Preserving Digital information:final report and Recomendations. 1996 URL: http://lyra.rlg.org/ArchTE

5) Ibid.

6) Grahan Peter. The Digital Research Library: Tasks and Commintments.Proceeding of Digital Libraries'95 Austin, Texas, June 11-13 1995. URL: http://www.esdl.tamu.edu/DI95/

7) Elsevier Science. TULIP Final Report. July 1996. URLÑ http://www.elsevier.nl:80/homepage/about/resproj/tr menu.htm

8) International Publishers Copyright Council IPCC Statement: libraries, Copywright and the Electronic Enviroment. April 22, 1996.

9) Ibid

10) Elsevier Science opcit

11) Saffo Paul ' It's the Context, Stupid' Wired 1994.

12) Dyson, Esther. " Intellectual Value" Release 1.0 December 1994.

• Tren Kuny is a consultant for the IFLA UDT Core Programme and can be

contacted al Global Village Research, Hull, Québec, Canada e-mail

terry.kuny@xist.com

• Gary, Cleveland is Programme Officer at the IFLA UDT Core Programme and can be contacted at Infomation  technology Services, National Library of Canada, 395 Wellington Street, Ottawa, Ontario KIAOA4, Canada fax: 1.819.9946835; e-mail: gary.cleveland@ifla.org

 

1Kuny, Terry; Cleveland, Gary. The Digital Library : Myths and Challenges. p.32-37.

En: INFOLAC: boletín trimestral del Programa Regional para el Fortalecimiento de la

Cooperación entre Redes y Sistemas Nacionales de Información para América Latina

y el Caribe. V.12, Nº4 (oct -dic, 1999).

TRADUCCION Jorge Duarte – Nora Grille

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