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Biblioteca y Aula

LA BIBLIOTECA DIGITAL: MITOS Y DESAFÍOS.

INTRODUCCIÓN:

El propósito de este artículo es simple: es una provocación. Su objetivo es refutar los excesos técnicos y retóricos que han caracterizado muchos de los informes acerca de las “bibliotecas digitales”. Aquí la polémica aspira a proporcionar una corrección al informe que es fomentado por las compañías tecnológicas, políticas y de revistas electrónicas. - las mismas fuerzas que nos dieron la “oficina sin papeles” y predijo la “muerte del libro”. Pero lo que no surgió es que las “bibliotecas digitales son un gasto de tiempo y dinero. No es un llamado a un neo Luddite (revuelta inglesa textil contra las nuevas tecnologías) alzándose contra los desarrollos y tecnologías de las bibliotecas digitales. Pero la intención del tono polémico es una movilización de la comunidad bibliotecaria en su necesidad de encontrar los desafíos de la “Biblioteca digital” – y nosotros debemos intentar reconocer estos desafíos claramente. Con referencia a este proceso, se propone un nuevo enfoque en la búsqueda de las “bibliotecas digitales” en la cuales se aconseja en el presente renovar el rol de los bibliotecarios para el futuro digital.

El progreso tecnológico ha cambiado como hacer el trabajo en las bibliotecas, no, el porqué. Pero el mayor desarrollo tecnológico, una conexión de computadora a computadora en una ininterrumpida cadena alrededor del mundo, puede alterar los conceptos fundamentales de las bibliotecas del siglo XXI. Pero podríamos sugerir que la tecnología no alterará sustancialmente la tarea de los bibliotecarios: unión del público con la información.

2 Si bibliotecarios y profesionales de la información progresan en el siglo 21, entonces un modelo de "biblioteca digital claro y efectivo, será de importancia creciente para el servicio bibliotecario y su desarrollo. Un contexto económico, legal, social y tecnológico, que se incrementa en forma compleja, define muchas fronteras dentro de las cuales estarán involucrados los servicios de las bibliotecas digitales.

Los bibliotecarios deben descubrir que las bibliotecas sin paredes son en realidad sólo bibliotecas con nuevas paredes, tecnológicamente vinculadas, legalmente restringidas y administrativamente limitadas. Las bibliotecas digitales pueden ser impenetrables y tan profundamente limitadas a sus usuarios como las bibliotecas físicas en las cuales los técnicos especialistas propondrían una colección digital en un intento de cambio.

La exposición de algunos mitos que trascienden la prensa popular acera de las bibliotecas digitales, establece el ámbito para un examen más exhaustivo de los  desafíos relevantes necesarios en un desarrollo de la biblioteca digital.

MITO 1: INTERNET ES LA BIBLIOTECA DIGITAL.:

Un lugar común entre los vendedores de tecnología de la información, es sugerir que la vasta colección de recursos de información encontrados a través de Internet global es una Biblioteca Digital. Tal vez en desmerecimiento de los Bibliotecarios, una biblioteca digital traerá el significado de muchas cosas diferentes para mucha gente. Con la posibilidad de muchos tipos de información: texto,imágenes, video, audio y semejantes sobre cada tema imaginable, Internet puede servir a algunos de los propósitos como una biblioteca.

¿Pero es esta colección diversa de material electrónico una Biblioteca Digital?

En realidad Internet y la World Wide Web son a las bibliotecas como un mercado de pulgas lo es a la Biblioteca del Congreso. Para pedidos comunes a las bibliotecas,la ubicación en Internet permanece altamente ineficiente, comparada con los recursos de las bibliotecas especialmente para los usuarios poco familiarizados. Es difícil buscar información, y la calidad es variable y poco confiable, careciendo de asistencia personal para los confundidos y perdidos.

3¿Qué desafío surge? Se requiere el desarrollo de infraestructura para descubrir recursos de redes y de recuperación altamente distribuída. Sobre todo esta infraestructura necesitará ser manejada por quienes entiendan de las necesidades y usos de la información. Una cita a menudo repetida en los listados de bibliotecas, dice que la Internet es el lugar para encontrar una respuesta en tres días  para una cuestión que tomaría tres horas en una biblioteca. Adelantarse con información rápida y sin importancia no es asegurar evaluación y autoridad. Falta mucho trabajo por hacer antes que Internet tenga la coherencia y familiaridad con el usuario de una biblioteca.

MITO 2: EL MITO DE SOLO UNA BIBLIOTECA DIGITAL ÚNICA O UNA VENTANA:PUNTO DE PARTIDA DE COLECCIONES DE BIBLIOTECAS DIGITALES.

Nicolás Negroponte, un gurú del conocimiento digital, fue llamado por el Congreso de los Estados Unidos para organizar un "depósito digital" simulando cambiar la Biblioteca del Congreso de un "depósito" a un " recuperador". Esta visión de la biblioteca es un sitio donde "el progreso bibliotecario podría caber en los bolsillos de los niños del mañana" y donde los ciudadanos puedan tener acceso  electrónico a las bibliotecas sin paredes, donde la información es accesible en cualquier lugar y a cualquier hora.2

¿Los desafíos a esta visión? Aún a pesar del utópico punto de vista de Negroponte, los modestos movimientos hacia el incremento de colecciones y servicios digitales serán afectados por el futuro del Copyright y regímenes de licencias, así como los costos prohibitivos de infraestructura de digitalización y de soporte técnico.

Pero será más importante el desorden del futuro digital, compuesto de la multiplicidad de los proveedores de información que compiten. Las Bibliotecas serán solamente un recurso de información. Los recursos de información primarios estarán guardados esencialmente por propietarios de colecciones. Las "Bibliotecas digitales  privadas" que son accesibles mediante suscripción o sobre la base de "pague por usar".

 Desarrollar estándares interoperativos para la ubicación y recuperación de la información en este ambiente altamente distribuída y heterogéneo será, un considerable desafío por derecho propio.

MITO 3: LAS BIBLIOTECAS DIGITALES PROVEERÁN ACCESOS MÁS EQUITATIVOS EN CUALQUIER LUGAR Y TIEMPO.

Deberá hacerse una gran cantidad de trabajo para convertir este mito en realidad. Podemos asumir que la red global de computadoras, Internet o algún descendiente, será el primer mecanismo distribuidor de información digital. El compromiso actual es un acceso equitativo por el hecho de que podríamos pensar que Internet no es tan omnipresente como la información impresa. Hay relativamente pocas conexiones fuera de los centros populares, el costo permanece alto y el acceso a Internet para una vasta mayoría demográfica del mundo en los países en desarrollo es el equivalente a tener el deseo de caminar sobre la luna. Además las conexiones que existen para mucha gente son lentas. Pero para que una biblioteca digital provea un acceso equitativo a la información es imperativo que tenga una disponibilidad universal que es característica del sistema de teléfonos y también de las redes.

En el futuro los complejos recursos multimedia y los servicios, requerirán software y hardware especializados, entonces sólo un limitado número de estaciones de trabajo podrán realmente acceder a la información. Los límites de la extensión de banda y la baja velocidad de transmisión pueden dificultar el efectivo acceso a la información para muchos usuarios.

Los proyectos para un acceso equitativo a las colecciones y servicios digitales parecen incrementar su problemática, dado los inmensos obstáculos técnicos y legales que involucra. La Reforma del Copyright será un lento proceso y es un potencial detractor a la impronta de la Biblioteca Digital. Las tecnologías, como base entre computadoras y para el almacenamiento y procesos de la información, son variables dinámicas. Lo cierto es que el diligenciamiento de las bibliotecas digitales, traerá más complejidad como es la administración de licencias y acceso al usuario.

Podría ser considerable el impacto sobre accesos equitativos.

MITO 4: LAS BIBLIOTECAS DIGITALES SERÁN MÁS BARATAS QUE LAS IMPRESAS.

Una posición común entre los informes técnicos de costos de bibliotecas digitales es que lo digital es más barato que lo impreso. Esta controversia está lejos de ser establecida en hechos o en prácticas. A pesar de la existencia de ahorros en muchos proyectos bibliotecarios, especialmente donde son usadas estrategias sustitutivas, las cuales reemplazan series de títulos seleccionados con el servicio de distribución de documentos, el análisis de costo/beneficio de la relación de este cambio permanece poco claro. En algunos casos el cambio a las series electrónicas puede ahorrar dinero a las bibliotecas compensando el costo a los usuarios quienes tienen que hacerse cargo de la distribución del documento.

Además los costos de "hecho digital" son sustantivos. Muchas bibliotecas ahora dedican recursos significativos para la infraestructura de los software y hardware. Estos gastos irán creciendo - se requerirá nuevo hardware, más licencias para hardware, el incremento de la infraestructura de la administración y su entrenamiento. Y estos costos nacen de bibliotecas que están adquiriendo solamente material digital y tienen servicios electrónicos limitados. Estas instituciones que aspiran al desarrollo de colecciones y servicios digitales pueden esperar un "plus" (o ventajas) en el diseño, digitalización y costos de implementos. ¿ El gasto presupuestario de las bibliotecas digitales involucra un decrecimiento en el presupuesto para las adquisiciones? ¿En conclusión, cuántas bibliotecas pueden permitirse el esfuerzo? Y a qué costo representarán la valiosa existencia de los servicios.

LA BIBLIOTECA DIGITAL: INTENTANDO EL DESAFÍO:

Crear una biblioteca digital “efectiva” plantea un serio desafío para la tecnología existente y la futura. La integración de los medios digitales en las colecciones tradicionales no será sencilla, como en medios anteriores (ej. Vídeo – audio – tapes) a causa de su naturaleza singular la información digital es menos preparada, fácilmente copiada y accesible a múltiples usuarios remotos y simultáneamente. Los procesos bibliotecarios tradicionales como el desarrollo de colecciones y referencia pensaron formar una base potencial para el trabajo de Bibliotecas Digitales, que tendrá que ser revisado y acondicionado, ajustándose a esas diferencias. Hablando de nuestro conocimiento acerca de bibliotecas como punto de partida, tal vez debiéramos empezar a examinar en mayor detalle los desafíos específicos.

DESCUBRIR RECURSOS:

La información en Internet se caracteriza por el hecho de que la información digital puede existir en distintos formatos y posiblemente en distintas versiones, en ubicaciones que aún no son fijas. Un documento o recurso puede existir en una ubicación de la red un día y desaparecer al siguiente. Servicios como Altavista y Yahoo y otros servicios de www. están incrementando su popularidad. Estos servicios de indización proveen un servicio de asistencia esencial a los usuarios para encontrar información. Pero los usuarios han notado que estos servicios están sobrecargados y que la obtención significativa de resultados puede ser frustrantemente evasiva.

El desarrollo de los servicios de indización está tratando de establecer un costo en el modelo de recuperación que permitirá unir habilidades con el crecimiento de la información en la Web. Actualmente esto es a través de publicidad. Pero no hay garantía de que este servicio provea alta calidad para el público en general, con retorno de inversión. Una razonable expectativa serán los niveles de los servicios establecidos. A un nivel básico nadie puede acceder a la base de datos sin cargo,pero los resultados pueden ser de utilidad limitada y la buena información será obstaculizada con el aluvión de la mala información. Las búsquedas no serán eficientes. Pero un alto nivel de usuarios, quienes pagan por un mejor servicio obtendrán beneficios tanto como el crecimiento de la búsqueda funcional, mejores algoritmos para una información calificada o mayor velocidad de acceso.

Presumiblemente los tecno-campesinos- parafraseando el famoso dichos de María Antonieta – están esperando para comer la “Torta Digital” Hay otras cuestiones importantes como si la tecnología existente puede escalar suficientemente para acomodarse al crecimiento del número de usuarios y el volumen en información en Internet. Los usuarios están descubriendo que, tal vez la calidad de información proveniente de bases de datos heterogéneas puede perderse en una

avalancha de resultados irrelevantes. Grandes bases de datos, representan el cuello de botella y puntos aislados de fracasos.

Los bibliotecarios organizan el conocimiento a través de procesos de análisis de tema y catalogación, creando información acerca de información o lo que es conocido como "metadatos". Un mayor desafío existe en el desarrollo de métodos y de identificación única y recuperación de información por red, en forma coherente, sin importar que formato hay o donde ellos residan. Los estándares de metadatos están aún en su infancia. Iniciativas e investigaciones como las del Dublin Core/ Warwick Framewok para metadatos, Govermment Information locator service (GILS) Y Uniform esource Characteristic (URC) son la promesa de caminos hacia delante. Pero los exámenes de muchos de los participantes de estos esfuerzos sugieren, que dada la complejidad del uso de metadatos, una solución al problema de descubrimiento de recurso global permanece distante.

Los bibliotecarios tienen otra función en la recuperación de recursos secundarios, en los cuales las tecnologías digitales juegan un pequeño rol. Este es en brindar un servicio confiable. Esta confianza y autoridad están basadas sobre la elección hecha por los bibliotecarios, evaluando la información como una parte del desarrollo de la colección y con un minucioso entendimiento de las necesidades de los usuarios. Los bibliotecarios no solamente crean caminos y guías para sus usuarios, ellos son los caminos y las guías.

DESARROLLO DE COLECCIONES DIGITALES.

8Los bibliotecarios tienen una considerable experiencia en digitalización, aunque la profesión tiene tendencia a llamar e esto algo más. La "conversión restrospectiva" de las tarjetas impresas de la biblioteca en máquinas lectoras de registros catalográficos representan uno de los primeros esfuerzos realizados en digitalización.

¿Qué se aprendió en el proceso? Una lección seguramente es que la reconversión de papel en digital es costoso e insume tiempo. El análisis del costo/beneficio a bibliotecarios y usuarios para el mejoramiento del acceso bibliográfico estableció el beneficio del gasto, pero se reconoció que los costos involucrados fueron mayores que los previstos.

Algunos tipos de medios revelan ser más adecuados por si mismos para la digitalización que otros. Las Colecciones fotográficas,los recursos bibliográficos, las colecciones estadísticas y aún algún tipo de literatura periodística son posibles de digitalización. Otros materiales como mapas y libros pierden la posibilidad de digitalización. Se necesita un considerable estudio de las necesidades usuarias: cómo ellos usan la información y si los formatos digitales sirven efectivamente.

Asumir grandes iniciativas en digitización sin un conocimiento fundamental de las necesidades del usuario "es poner el carro delante del asno". Ser digital no es necesariamente equiparable con ser útil.

En un área de dificultad para obtener recursos, cuestionar la eficacia de asumir el costoso proceso de digitalización de materiales de colecciones especializadas que pueden apoyar un grupo de académicos es, no sólo legítimo sino también esencial. Es posible que algunos esfuerzos crearán colecciones de lo que es esencialmente información agotada, de bajo valor de mercado, de limitado interés y utilidad y cuya circulación no es mayor de su equivalente en papel o microfilm. Puede ser, que la información más importante, que los pobres de los países necesitan no estén en las bases de datos. Las bibliotecas proveen un nivel de materiales en distintos formatos para servir a una particular clientela. Como la explosión de la información continúa en expansión, el material digital será agregado a las colecciones, de libros, revistas y materiales audiovisuales, a los que las bibliotecas tienen acceso en la actualidad. Pero esto es sólo un crecimiento aparente, para muchos bibliotecarios las bibliotecas no reemplazarán los viejos medios, como los libros con nuevos medios digitales, Mejor dicho, cuando estén establecidos, existirán como complemento de las colecciones existentes.

Las razones por las cuales esta sustitución no ocurrirá fácilmente son muchas: resistencia de los usuarios, limitaciones de uso, diseño de producto digital inferior, o no ser medianamente efectivo para satisfacer los requerimientos usuarios.

El desafío aquí será: Abarcar ambos materiales, impreso y digitales y proveer una visión coherente de una gran colección de información. 3

PRESERVACION

Si asumimos que en las bibliotecas es posible construir y/o adquirir algunos tipos de colecciones digitales, permanece exixtiendo un desafío significativo inherente a la preservación de estas colecciones. Las bibliotecas pre-digitales se preocupan por controlar el efecto climático y la desacidificación de los libros, pero la preservación de

la información digital hará que estos problemas que demandan tiempo y dinero sean más sencillos. Por ejemplo, los medios de almacenamiento digital son “frágiles”, con una vida útil limitada. Peor aún, la información digital en aquellos medios de almacenamiento sería inutilizable por obsolescencia de tecnología, aún si ellos sobrevivieran. El hecho es como la tecnología de información evoluciona, los sistemas más viejos desaparecen llevándose con ellos la habilidad de leer la información que tenían.

Para preservar la información digital, la información sobre harware digital y la configuración de software que se utiliza, se requirirá la actualización regular o los cambios a sistemas más corrientes. Informe del Grupo de Trabajo sobre Archivo de Información Digital sugiere que los cambios rápidos en las formas de grabación de la información, en los formatos para almacenamiento y en las tecnologías de uso amenazan tornar la vida de la información en la era digital como, copiando la frase de Hobbes, “malévola, bruta y corta”.4 Aún no han sido establecidos modelos de costo de  puesta al día regular de los datos electrónicos. La función de la preservación digital puede ser intentada en todas las colecciones digitales. Incluso bibliotecas que normalmente no tienen un interés significativo en la preservación, encontrarán que las colecciones digitales requieren puesta al día y cambio a nuevos sistemas para mantener su accesibilidad. a obsolescencia tecnológica, el cambio de la información digital y las decisiones legales y organizativas ponen a prueba los “límites de la tecnología digital”. No hay normas de preservación para la información digital.

Las bibliotecas tienen una cultura de compartir materiales bien establecida . Esto ha tornado la forma de consorcio, o registro de catálogo colectivo? compartido?  o suscripción de revistas, préstamo recíproco y acuerdos de préstamo interbibliotecario, programas de conservación y la creación de listas únicas. Ello se ha sido llevado a cabo a través de muchas asociaciones, consorcios, proyectos cooperativos y otros acuerdos formales e informales para compartir recursos.

Ninguna biblioteca por sí sola puede responsabilizarse de “hacer todo”. La misma modalidad de recursos compartidos será necesaria en la próxima era digital. Por ejemplo, en Estados Unidos las bibliotecas han comenzado a crear estrategias para compartir la información digital. La Federación Nacional de Bibliotecas Digitales,en EE UU, compuesta de la mayor cantidad de bibliotecas de investigación y archivos, junto con la Comisión sobre Preservación y Acceso están trabajando para desarrollar una estrategia de financiación coordinada. Además formulan cursos de acción selectivos para recoger información electrónica en los Estados Unidos. Sin tales arreglos no sería posible asegurar que los terabytes de la información digital esparcidos alrededor de las redes (informáticas) sean recogidos, ordenados y preservados. En Canadá, la Iniciativa de Liberación de Datos es un esfuerzo cooperativo de las universidades canadienses para aumentar el acceso a las bases de datos estadísticos de ese país, a través de licencias conjuntas y convenios de acceso.

Los bibliotecarios argumentan que si no enfatizamos ahora el término biblioteca en la frase “biblioteca digital” y construimos colecciones que puedan ser preservadas, las futuras generaciones, observarán esta época como una Edad digital oscura, un tiempo en que de algún modo el registro del conocimiento humano se perdió. En el informe final del Grupo de Trabajo sobre Archivo de Información Digital, la primera de las conclusiones generales fue que “la primera línea de defensa contra la pérdida de información importante se basa en los creadores, proveedores y propietarios de la información digital”.5 ¿Los bibliotecarios son la segunda línea de defensa? Podemos y  debemos confiar nuestro legado electrónico a creadores, proveedores y propietarios de información digital, cuyo interés en preservar la información dure solamente mientras tenga valor de mercado, materiales que pueden desaparecer cuando ese valor se aproxime al cero?.

ADMINISTRACION DE LA BILIOTECA DIGITAL

Peter Graham, de las bibliotecas de la Universidad de Rutgers, sugiere que para la implementación de una Biblioteca Digital de Investigación, serán necesarios  compromisos organizaciones, fiscales, e institucionales a largo plazo. Las tareas técnicas son “las más fáciles de resolver, ellas sólo costarán dinero, los compromisos institucionales serán mucho más difíciles de conseguir”.6 El informe final del Programa Universitario de Licencias (TULIP) provee evidencia para respaldar la importancia de este compromiso.

Políticas, falta de prioridades y responsabilidad pueden causar grandes demoras y hacer fracasar el proyecto en algunas de las universidades del TULIP.

La gestión de la infraestructura técnica para los servicios de una “biblioteca digital” será obstáculo significativo para la mayoría de las bibliotecas, especialmente con presupuestos en vías de disminución y aumento en los costos de mantenimiento de colecciones. El TULIP es un importante proyecto entre la editorial Elsevier Science y nueve importantes universidades norteamericanas para probar sistemas de entrega a domicilio de publicaciones periódicas electrónicas por medio de la red.

Recientemente fue dado a conocer su informe final, en él concluye que el manejo local de grandes colecciones digitales, es más difícil y más caro que el manejo de una colección impresa similar.7

DERECHOS DE AUTOR Y LICENCIAS

Si las bibliotecas comienzan a coleccionar sistemáticamente información digital en gran escala, la provisión de acceso efectivo podría ser cuestionable. En realidad, el derecho de autor podría evitar que las bibliotecas provean acceso directo a la información digital que ellas reúnen.

Los interrogantes sobre los derechos de autor deben ser gestionados de tal manera que la información digital pueda ser creada y distribuída a través de las “bibliotecas digitales” de una manera equitativa tanto para los productores de información como para los consumidores. Los derechos de autor podrían volverse una barrera insuperable para el desarrollo de las colecciones digitales.

Existen indicadores que los proveedores de contenidos, descontentos con los beneficios que les ha provisto la ley de derechos de autor, volverán a negociar una ley.

Las bibliotecas están ya experimentando la carga administrativa que significa la gestión de la licencia de sitios para información electrónica, tales como CD-ROMs y archivos de datos. Las licencias generan proveedores de contenidos con un fuerte mecanismo para controlar la transmisión y uso de la información. Esto produce la movilización de información desde un dominio donde se permite que las ideas fluyan públicamente a un dominio donde este flujo está controlado por el proveedor.

Existe un inquietante aumento de la creencia entre los miembros de la comunidad bibliotecaria que los cambios en los derechos de autor afectarán en forma adversa la capacidad de las bibliotecas para proveer colecciones digitales y servicios.

El sentimiento de disconformidad de los bibliotecarios está justificado. Sólo basta considerar lo establecido por el Consejo Internacional de Editories y Derecho de Autor referente a las colecciones de las bibliotecas digitales para percibir el desafío que enfrentan los bibliotecarios:

“Muchas bibliotecas nacionales y regionales contemplan digitalizar sus colecciones impresas, para facilitar una biblioteca virtual que pueda proveer servicio a usuarios a distancia, y facilitar el compartir recursos. Tal concepto destruirá no sólo el incentivo para crear nuevos trabajos protegidos por los derechos de autor, sino también los beneficios de los trabajos ya existentes que provee la inversión en nuevos trabajos por autores y editores”.8

Los proveedores de información, como los editores, ven que las bibliotecas  y ellos mismos comparten la misma base de consumidores. Los editores ven a los bibliotecarios como amenazas para su mercado. Lo que se establece entre los editores es una sensación de estar en el mismo negocio que los bibliotecarios:

“Las bibliotecas dejarán de ser el único depósito de material impreso. Las bibliotecas dejarán de ser los únicos medios  obtener información de archivo. En algunas áreas las bibliotecas podrán completar su función dedicándose a diversos servicios electrónicos y en otros en que ellas tendrán roles más activos”.9

Es importante recordar que un “usuario” no es lo mismo que un “cliente” y acceder a Información pública no es un producto. Aquí radica una diferencia fundamental entre bibliotecas y proveedores de información comercial.

Bajo condiciones restrictivas de uso impuestas por contrato o por alguna legislación sobre derechos de autor, las “bibliotecas digitales” no podrán satisfacermuchos de los imperativos de información “en todas partes y en todo momento”. Las bibliotecas serán requeridas para otorgar garantías razonables a los proveedores de contenidos en cuanto a la estabilidad de sus licencias, y que la distribución de materiales con derechos de autor sean restringidos a usuarios particulares o a ciertos lugares. Es aún probable que los usuarios deban concurrir al edificio de la biblioteca, dado que las colecciones digitales sólo pueden estar disponibles en dispositivos especiales o requerir equipamiento específico para acceder a los materiales.

COSTO

La información nunca ha sido realmente gratuita. Siempre hay un costo en su creación, su producción y su distribución. Las bibliotecas públicas de acceso gratuito y mantenidas a través de los impuestos, no muestran el costo real de la información para los usuarios y esto es apropiado donde las bibliotecas son consideradas como un bien público. Las “bibliotecas digitales” introducen nuevas e inciertas realidades económicas y relaciones entre ellas. Donde los costos de acceso a la información estuvieron ocultos para los “usuarios”, ahora la era digital parece requerir “clientes”, a los cuales se les solicitará el pago de derechos de acceso a los servicios digitales y colecciones. Un supuesto importante de la era de la información es que ésta estará al alcance de todos, por el pago de un arancel. Este supuesto va en contra del espíritu que subyace en las bibliotecas. Sería una cruel ironía que la propia tecnología que sostiene tantas promesas de proveer acceso a la información digital en masa, termine restringiéndolo sólo a los pocos que puedan darse el lujo de pagarla. Lo que es accesible para algunos usuarios significa que no lo es para muchos otros. Las “bibliotecas digitales” pueden ser servicios y colecciones corporativas de propiedad privada a los cuales pueden ser aplicados suscripciones, pago por uso, o aranceles de licencia. Las bibliotecas ya tienen un anticipo de este futuro al luchar con las licencias restrictivas para el uso de las cintas de datos y CD-ROMs. Frecuentemente se les solicita a los usuarios el uso de materiales digitales “on site” para satisfacer los  requerimientos contractuales de los proveedores de información. El informe final de TULIP sugiere que “el armado de las bibliotecas digitales será un proceso lento y costoso” y disponer fondos adicionales para este objetivo “no será una decisión trivial”. Las “crudas realidades económicas” son tales que el desarrollo de la colección digital acarrea costos elevados para su implementación, licenciamiento, promoción, desarrollo y mantenimiento de la infraestructcura técnica. Además, el informe sugiere que la decisión crítica no resuelta es “cómo realizar la tarea de transición a las bibliotecas digitales en forma económica”.10

Los modelos económicos para poner en funcionamiento la “biblioteca digital”, en términos de costos reales y beneficios, no han sido articulados ni establecidos claramente.

CONCLUSION:

Repensar Bibliotecas Digitales, reiventar Bibliotecas. La información digital es, y será, tratada en forma diferente que la asada en soporte papel. Parece que en el futuro cercano, los términos de accesibilidad, las condiciones de gestión y la colección de información electrónica no serán  determinados por la profesión bibliotecaria en el contexto de los servicios bibiotecarios tradicionales, sino por profesionales de la información trabajando para maximizar réditos en empresas de recursos de información. El hacer la distinción entre “bibliotecas digitales públicas” y “bibliotecas digitales privadas”, se convertirá en una  consideración cada vez más importante.En la opinión de algunos bibliotecarios, una “

biblioteca digital” realizaría todas  las tareas que las bibliotecas adicionales hicieron por cientos de años y jugaría el mismo rol esencial que siempre ha jugado en la sociedad. Del mismo modo, averdadera “biblioteca digital” se construirá sobre el principio ético central de la biblioteca: existir/á como un área común de información sustentable que permite el libre acceso a una amplia variedad de materiales que expresen distintas  opiniones y puntos de vista. La única diferencia es que la “biblioteca digital” actúa en un soporte  electrónico.Desde esta perspectiva, una “biblioteca digital” debería incluir una colección de objetos digitales, pero abarcaría mucho más que dicha colección. Una “bibliotecadigital” también incluiría todos los procesos y servicios del desarrollo, manejo y gestión de la colección, análisis de temas, creación de índices, tareas de referencia y preservación, que son el esqueleto y el sistema nervioso de las bibliotecas actuales.

Estos son los procesos y servicios invisibles en una biblioteca bien llevada y que por lo tanto se dan por supuestos.

Si bien esta perspectiva de la “biblioteca digital” es predecible por la existencia de bibliotecas modelo, se mantiene en ella un anacronismo. Como se ha sugerido,los costos, las tecnologías, las consecuencias legales y la administración de las“bibliotecas digitales” van en contra de lograr esta vieja visión paradigmática.

Una importante consecuencia de la revolución de la información es que los costos de su organización están comenzando a igualar a los costos de producirla. Una cantidad de expertos en tecnología han sugerido que el ambiente futuro de la información electrónica debería basarse sobre una “característica que depende de la abundancia antes que de la escasez” de información. En esta perspectiva, el contexto y no el contenido será buscado para evaluar. “El futuro no pertenece ni a los mecanismos de transmisión ni a los contenidos” postula Paul Saffo, del Instituto para el Futuro, “pero sí a aquéllos que buscan, analizan la información e inventan herramientas sensibles a las que podremos atenernos a través de las inmensidades del ciberespacio”. Pero aquellos que controlemos las herramientas que sean útiles, que sirvan para buscar o filtrar, tendremos confianza para navegar en el ciberespacio.

Esther Dyson, una comentarista bien considerada en desarrollos tecnológicos, concuerda con esa opinión. El valor cambia a partir de la transformación de los bits antes que los bits en sí mismos, a los servicios, a la selección de contenidos, a la presencia de otras personas y a la seguridad de la autenticidad de la información confiable acerca de las fuentes de bits y sus flujos futuros.

Los bibliotecarios deberían sentirse alentados por este futuro. Las computadoras sólo manipulan números, es el ser humano quien los relaciona con significado. Los bibliotecarios les proveen el contexto a los usuarios. Aunque lo fundamental de las colecciones bibliográficas comienza a cambiar y a estar ubicado en las “bibliotecas digitales” privadas de editores y propietarios de contenidos, el valor  de los bibliotecarios que puedan efectivamente transformar datos en conocimiento,será superior. Una biblioteca ha sido siempre más que un edificio conteniendo libros, o una computadora en red llena de documentos. El algunos aspectos, las “bibliotecasdigitales” han estado usando tecnología por años para facilitar el acceso a la información y la referencia telefónica podría ser considerada fácilmente un tipo de servicio de la “biblioteca digital”. Siguiendo la dirección sugerida por Esther Dyson, los bibliotecarios podrían aceptar de buena gana la “depreciación de los capitales y propiedad intelectuales”, es decir colecciones digitales, mientras se encuentra una mayor apreciación en los “procesos intelectuales y servicios” que una “biblioteca  digital” podría proveer.Una visión diferente del futuro podría ser aquella en la que una “ bibliotecadigital” es más parecida a un “centro de información”, donde un complejo sistema de  profesionales expertos en facilitar el acceso a la información y actuar como intermediarios a una variedad de fuentes (digitales o no). Estos bibliotecarios digitales/trabajadores del conocimiento imbuidos en la ética de la equidad de acceso, podrían funcionar como intermediarios bien entrenados en un ambiente de información heterogéneo (ambiente que si bien no es abiertamente hostil para los usuarios, es ciertamente confuso) para encontrar y dar sentido a las masas de datos para sus usuarios. El conocimiento que los “bibliotecarios digitales” hacen llegar a  este ambiente informativo podría darle sentido a una multiplicidad de colecciones digitales, en soporte papel y recursos, proveer acceso a una red de contactos claves, identificar estrategias de costo efectivo para recuperación de la información y asistir a los usuarios en la publicación y creación de nueva información.

El acceso abierto a la información es el principio que radica en el corazón de la biblioteca moderna, digital o de cualquier otra forma. Este es el principio que debe ser sostenido contra las múltiples fuerzas que podrían disminuir su capacidad de esclarecimiento. Pero tal vez, el acceso abierto a la información no signifique en el futuro estantes abiertos y colecciones digitales. Es posible que el principio pueda cambiar ligeramente a “acceso abierto al conocimiento”. ¿Un principio que sugiere un derecho a servicios profesionales públicamente accesibles que pueden guiar a los usuarios a través de los flujos de información y mediar en la sobrecarga de información?. No es posible que el valor de las bibliotecas no esté en las colecciones sino en los bibliotecarios? En un ambiente tecnológico turbulento, tal vez se necesite un cambio de escenario. Será vital para el futuro de la profesión reenfocar la atención de los bibliotecarios y los recursos del desarrollo de las “bibliotecas digitales” aldesarrollo de “bibliotecarios digitales”. Ha llegado el momento de invertir en personas  y no en tecnología. Algo central en la visión de la nueva biblioteca digital es un bibliotecario digital/trabajador del conocimiento que se dedique al público.

REFERENCIAS:

1) Klapp Orrin. Overload and Boredom:Essays on the quality or life in the information society. New York: Greenword Press, 1986.

2) Nicholas Negroponte. " A Bill of Writes"Wired. 1995.

3) Lynch c. And García-Molina H 1995. Interoperatibility. Scaling, and the digital Libraries Research Agenda: A report on the May 18-19, 1995 HTA Digital  Libraries Workshop, August 22. 1995. URL: http://diglib.stan.ford.edu/diglib/pub/reports/iita-dlw/main.html

4) Task force on archiving of Digital information. Preserving Digital information:final report and Recomendations. 1996 URL: http://lyra.rlg.org/ArchTE

5) Ibid.

6) Grahan Peter. The Digital Research Library: Tasks and Commintments.Proceeding of Digital Libraries'95 Austin, Texas, June 11-13 1995. URL: http://www.esdl.tamu.edu/DI95/

7) Elsevier Science. TULIP Final Report. July 1996. URLÑ http://www.elsevier.nl:80/homepage/about/resproj/tr menu.htm

8) International Publishers Copyright Council IPCC Statement: libraries, Copywright and the Electronic Enviroment. April 22, 1996.

9) Ibid

10) Elsevier Science opcit

11) Saffo Paul ' It's the Context, Stupid' Wired 1994.

12) Dyson, Esther. " Intellectual Value" Release 1.0 December 1994.

• Tren Kuny is a consultant for the IFLA UDT Core Programme and can be

contacted al Global Village Research, Hull, Québec, Canada e-mail

terry.kuny@xist.com

• Gary, Cleveland is Programme Officer at the IFLA UDT Core Programme and can be contacted at Infomation  technology Services, National Library of Canada, 395 Wellington Street, Ottawa, Ontario KIAOA4, Canada fax: 1.819.9946835; e-mail: gary.cleveland@ifla.org

 

1Kuny, Terry; Cleveland, Gary. The Digital Library : Myths and Challenges. p.32-37.

En: INFOLAC: boletín trimestral del Programa Regional para el Fortalecimiento de la

Cooperación entre Redes y Sistemas Nacionales de Información para América Latina

y el Caribe. V.12, Nº4 (oct -dic, 1999).

TRADUCCION Jorge Duarte – Nora Grille

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